Alrededor del mundo son muchos los escritores, académicos y amantes de los libros los que han marcado la trayectoria de la literatura con sus frases. “Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría”, dice un Proverbio árabe. "El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho", dijo el escritor español Miguel de Cervantes Saavedra. “Mediante la lectura nos hacemos contemporáneos de todos los hombres y ciudadanos de todos los países”, indicó Antoine Houdar de la Motte. “La literatura es siempre una expedición a la verdad", expresó el escritor Franz Kafka. “De los diversos instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso es el libro; todos los demás son extensiones de su cuerpo… Sólo el libro es una extensión de la imaginación y la memoria”, dijo el Premio Nobel Jorge Luis Borges. “Aprender a leer es lo más importante que me ha pasado en la vida”, comentó Mario Vargas Llosa. Pero como resaltó Álvaro Mutis, premio Cervantes en 2001 “la lectura obligada es nefasta. Lean por placer, tengan una profunda sospecha”.

¿Qué está pasando con la lectura?

En dialogo con EFEla Ministra de Educación colombiana se mostró preocupada por los bajos índices de lectura en Colombia. “Hoy en día el 30  por ciento de los hogares colombianos no tiene libros, el promedio de lectura de la población es de dos libros al año, nosotros queremos subir esa meta a 3,2", declaró la ministra.

Isabel Cristina Gutiérrez, profesora del programa de Lengua Castellana de la Universidad Surcolombiana consideró que la preocupación por la situación actual de la lectura está ligada a la calidad de la educación en Colombia, aunque se presentan otros factores.

“En Colombia la calidad misma de la educación no es la mejor, las razones por las que no es la mejor (…) es multifactorial. Hay que tener en cuenta que no todos los jóvenes tienen acceso a los libros digitales como impresos y que en la familia no hay posibilidades de acceder a un libro; se accede a la televisión y hasta se accede al internet (…) pero lectores con niveles de comprensión ya críticos, por lo menos inferencia no es lo común. Esto preocupa porque un país que no lee es un país que no conoce su realidad, es un país que no analiza cuáles son sus problemas y que salidas hay”, señaló. (Ver vídeo).

 

Ante tal situación reconocida por maestros, escritores y expertos; Nestor Rivera Editor de la Editorial 531 indicó que es una realidad que se ha agudizado debido a que en la gran mayoría de los hogares colombianos, donde debe empezar a desarrollarse el hábito de la lectura no se está dando.

“Si tu hijo te ve leyendo, si tú le lees al niño antes de acostarse a dormir, si él te ve leyendo el periódico, si él te ve leyendo un libro, si ve que en su casa hay libros pues él se va a sentir motivado a leer. El niño lo primero que va a hacer en su vida es imitar a los papás, si el niño ve que sus papás lo único que hace es ver televisión pues va a ser una persona que va a ver televisión; y él puede llegar al colegio y el profesor puede buscar mil estrategias para que el niño lea, pero él va a pensar que es una pereza porque en su edad temprana no vio a su papá leer y entonces no le va a gustar. El Gobierno puede gastarse toda la plata comprando libros extranjeros y el niño no los va a leer”, comentó.

Por su parte, Álvaro Vanegas 33 años Escritor Bogotano, se refirió al Internet, uno de los medios que ha sido puesto en los ángulos del debate sobre la no lectura a escala global, dijo que es una buena herramienta que facilita el alcance a las cosas y que todo depende del uso que los internautas el den.

“Internet no es malo, lo malo es la forma de usarlo. Puede haber personas que están todo el día metidos en Facebook o twitter y no se preocupan por nada más; no es que relacionarse con esas redes sociales este mal, le lío es  que está mal usado. Internet facilita muchísimo a los libros digitales, hasta ahora en Colombia están cogiendo fuerza y además de todo es la cuestión ecológica. Tiene muchas ventajas, como todo en la vida internet tiene sus dos caras”, agregó.

¿Cuál es el panorama literario?

“La construcción de una historia nacional de la literatura implica la construcción de una historia que pueda mostrar cuáles son las particularidades de un grupo social, en este caso un grupo articulado bajo un modelo de nación. Es un modelo que es problemático, pero que es vigente durante el XIX”, señaló el profesor Jaime Báez, docente en teoría y crítica literaria en el año 2012, en entrevista realizada por Carlos Nicolás Olvera Trujillo de la Universidad Javeriana (ver enlace).

Es así, como la literatura colombiana se ha reseñado diversa debido a la manifestación de las culturas colombianas. Tuvo su mayor crecimiento en el siglo XX, con el surgimiento de diversos movimientos poéticos. Con Poetas del postmodernismo como Luis Carlos López, Porfirio Barba Jacob, Darío Jaramillo Agudelo, Juan Manuel Roca y Mario Rivero, León de Greiff, Arturo Camacho Ramírez y Jorge Rojas, Jorge Gaitán Durán, Gonzalo Arango, Raúl Gómez Jattin, María Mercedes Carranza y Piedad Bonnet, José Félix Fuenmayor, Álvaro Cepeda Samudio y el Nobel García Márquez. Y en años recientes con Juan Gabriel Vásquez, Santiago Gamboa, Jorge Franco, Mario Mendoza, Enrique Serrano y Fernando Quiroz; con obras acogidas por los lectores y algunas, tras las adaptaciones, por amantes del cine.

Cabe resaltar además que en Colombia son muchos más los escritores que han narrado en sus páginas el país, y recientemente muchos los que le apuestan a la labor de escribir desde sus hogares, colegios y universidades.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nestor Rivera Editor Editorial 531, comentó que actualmente en el país se presentan varias tendencias, especialmente dos. Una marcada por las editoriales comerciales, las grandes editoriales, y otra impulsada por las editoriales independientes que en los últimos años han cobrado mucha fuerza acá en Colombia.

“La tendencia de las editoriales grandes es ofrecerle al público una literatura fácil, la literatura Pop. Libros de fácil consumo que no te llevan a un análisis, a una crítica, a un pensamiento de ningún tipo, son obras de entretenimiento fácil”. “Aquí en Colombia se mueve mucho la novela sicarial. Todas estas historias de sicarios, y de las putas de la mafia, de las cosas así, que más allá de presentar el morbo que despierta en cualquier público el hablar de una prostituta, o el hablar de un sicario o cosas así, no traen ninguna propuesta de contenido real”, agregó.

Con respecto a las editoriales independiente,  resaltó que hay una apuesta más comprometida con el contenido no tanto con las ventas, aunque estas siempre serán muy importantes; pero están más comprometidas con el tema de los contenidos, de ofrecerle a los lectores unas obras más elaboradas más allá del morbo tradicional y del nihilismos comercial de siempre.

Para el escritor bogotano Álvaro Vanegas a veces el panorama es triste, aunque está acompañado de “pequeñas victoria”, momentos en que se renueva la esperanza. “Doy clase de creación literaria en Bibliored y conozco gente muy joven, pelaos de 16 años que ya están escribiendo, que ya escriben muy bien, que se la pasan leyendo y entonces como que renuevo la esperanza”.

Desde el área de la literatura para niños y jóvenes, el escritor huilense Gerardo Meneses consideró que hay un nivel inmensamente alto de producción, hay unos estándares muy definidos en Latinoamérica sobre lo que es la Literatura Infantil colombiana.

“Todo lo que se produce se hace con unos criterios de selección fuertes que las mismas editoriales tienen, las editoriales seleccionan muy bien, no solamente por la parte de mercadeo, sino también por la parte de estética, de calidad, de temas, de contenidos, y en esa medida eso es bueno para uno como escritor que haya ese tipo de selección y todo lo que se hace en Colombia en cuanto a literatura infantil es de un valor inmensamente grande”, resaltó.

¿Y el cine y la literatura?

“Los jóvenes de mi generación querían ser poetas. Pero algunos soñaban con la poesía porque el cine era un sueño que parecía inalcanzable. Hoy los jóvenes sueñan, y se realizan, con el cine. Aunque a mí siempre me gustó el cine, apenas llegué a cinéfilo. Sólo me metí en él después de haber escrito dos docenas de libros. Pero mi participación ha sido como guionista; no obstante, debo confesar que también me gustaría ser director”, dijo Rubem Fonseca. (Ver enlace)

Al respecto, el Editor de la Editorial 531 de Bogotá consideró que son dos medios que pueden ser amigos, pero nunca pueden ser comparables.
“Cuando tú lees el libro tú tienes la posibilidad de imaginarte en tu cabeza como se ve el personaje y como se mueve el personaje, tu puedes hacer esa proyección gráfica del personaje en su mente a tu gusto y lo que tu sientes del personaje, a lo que te describe el escritor. Y en el cine te lo entregan directamente, te lo entregan preestablecido este es el personaje: Harry Potter es así, Sebastián es así. Eso muchas veces choca con la imagen que el lector se había hecho en su intimidad con el libro, es una de las razones por las cuales el lector sale decepcionado”, señaló.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El escritor Vanegas cree que van de la mano, y más ahora que muchos libros se están llevando al Cine convirtiéndose en otra manera de llegar al público, debido a que la gente ve las películas y si le gusta busca los libros. “Yo por ejemplo cuando escribo procuro que sea de una manera muy cinematográfica, procuro que sea visual porque es una de las maneras de hacerle frente al bombardeo tecnológico que hay ahora (…)Una persona se va sentir más cómoda leyendo si eso le trae imágenes vividas y va poder sentir casi que está viendo una película al leer un libro”. El escritor capitalino siente que ha logrado hacer la tomar los diversos elementos del cine y la literatura. Por lo que su más reciente libro, “Mal paga el diablo”, será llevado a la pantalla grande.

¿Qué está haciendo el Gobierno en materia de lectura y escritura?

El Gobierno de Juan Manuel Santos prevé haber entregado a término del mandato 100 bibliotecas en todo el país, priorizando a los municipios con menor capacidad económica y que han sufrido en mayor medida el conflicto armado colombiana. Una inversión de 142.000 millones de pesos (ver enlace). Así como la Red De Bibliotecas del banco de la República en diferentes lugares del país, acompañados de planes de lectura y entrega de equipos de cómputo (Computadoras y Tablet) a instituciones educativas.

El apoyo que el Gobierno Nacional ofrece a los nuevos escritores se realiza a través de las convocatorias del Programa de Estímulos que abren cada año el Ministerio de Cultura.

“Para el 2013 otorgará becas para publicar obras de autores colombianos. Estas convocatorias están dirigidas a apoyar entidades como editoriales, entes territoriales, fundaciones u ONGs que puedan demostrar experiencia y trayectoria editorial a través de sus catálogos editoriales. Por lo anterior, si un escritor está interesado en participar en alguna de estas convocatorias y postularse a una beca debe revisar las bases de participación y aliarse con una de las entidades arriba indicadas para poder presentar su propuesta”, respondió Jaime Acuña Lezama, Gestor de respuesta Urna de Cristal del Ministerio de Cultura. (Ver enlace)

Nestor Rivera Editor Editorial 531de Bogotá afirmó que los entes gubernamentales dejan mucho que desear, y calificó de decepcionante el apoyo que da el Gobierno.

“Por ejemplo en Bogotá funciona el tema de Fundalectura que es una organización sin ánimos de lucro que da el visto bueno, el apoyo, no económico sino institucional para decirte que libro es recomendable en literatura infantil y que libro no es recomendable según los criterios de ellos. Son gente muy culta y muy conocedora de la literatura, sin embargo cuando tu llegas allá a llevar tus libros, tú te encuentras con una mesa con 300 libros que ellos tienen por evaluar pero que nadie los evalúa porque tu editorial no es grande y reconocida, mientras que llega la editorial X o Y y a ellos si los evalúan de primeros, y tu libro de una editorial independiente puede durar ahí, tres o cuatro años sin que ellos los miren”, dijo, además de mostrarse incrédulo ante las promesas del Gobierno en el campo literario, debido a que salen las convocatorias para las compras de libros y de los 25.000 millones de pesos que asignan a esa compra de libros, 800 millones de pesos son destinados para la compra de títulos de editoriales colombianas y los otros 24.200 son para las grandes editoriales extranjeras.

También dejó en evidencia, lo que el considera la corrupción que sigue desangrando el país. “Cuando tú vas a ofrecer un plan lector a un colegio llega Planeta (editorial) y le dice a los profesores: mire si ustedes incluyen mis planes de lecturas nosotros le vamos a regalar dos televisores pantalla plan al colegio. Yo escasamente les puedo obsequiar el libro de cortesía. Entonces así como el que vende el voto, escogen los libros sin importar si son buenos o no son buenos”, agregó.

Otros aspectos

Los nuevos escritores

“Cada escritor es un estandarte de una generación. Es muy diferente lo que escribe un chico de 19 años de hoy 2013 a lo que escribí un chico de 19 años en el 94 o en el 84, la experiencia y su entorno social es distinto en cada una de esas épocas y a partir de ahí es que cada escritor crea sus historias y crea sus mundos. Es lograr mantener la identidad de cada generación y de cada lugar y de cada espacio. Sin importar que la persona escriba crónica, narrativa, poemas, es una voz de un momento específico de la historia”, afirmó Rivera.

El debate del futuro del libro impreso

“Nada puede compararse con la sensación de tener un libro en las manos. En ese sentido 531 tiene libros ecológicos no se utilizan árboles, son hechos con fibra de caña. Creo que esas nuevas tecnologías ayudan a que la gente se acerque a los libros porque hay una tendencia nueva a la ecología, ojala no sea una moda”, Álvaro Vanegas, escritor Bogotano.

“Ese debate del libro digital con el libro impreso es una discusión Bizantina que no va a llegar a ninguna parte. El libro digital es solamente otra versión del libro; así como hay libros narrados, audiolibros, libros impresos, así como había tabletillas en barro en los que se hicieron los primeros escritos, es una versión más. Una forma más de ofrecerle oportunidades al lector de que lea. A mí no me importa si el lector quiere leerlo en papel, digital, escrito en las paredes lo importante es que lea. Así como hay personas que les gusta leer en su tableta en su computador, en el celular, hay a quienes les sigue gustando en papel, experiencias distintas. Pueden ir de la mano complementándose”, Nestor Rivera editor.

El libro en el postconflicto colombiano

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“La literatura debe ayudarnos a mostrar el mundo. La literatura desde el niño mostrarle de donde es, dónde está que es lo que está viviendo, para eso es la literatura. Además de todo lo que ella genera, (…) el placer estético o el goce, pero también que la literatura te muestre un mundo, una realidad donde estas parado”, indicó Gerardo Meneses escritor de literatura infantil y juvenil.

“La literatura hace parte de algo que se llama educación y realmente el gran problema de Colombia y los países en vía de desarrollo, subdesarrollados, es la educación. Al pueblo nos mantienen idiotas para que no protestemos y obviamente a los que están muy arriba les conviene la guerra porque la guerra ante todo es un negocio. La literatura puede aportar educación. Una persona que lee es una persona que se va a cuestionar y va a buscar respuestas; en ese sentido la literatura es importante como cualquier forma de arte”, Vanegas escritor.

Colombia tiene el promedio de libros leídos por año más bajo de la Región. Los colombianos leen 2,2 libros al año, mientras que los brasileros leen 4, los argentinos 4,6 y los chilenos 5,4 (ver enlace).