Marcela Patricia Cuellar Arcos, estudiante de octavo semestre de la Licenciatura en Pedagogía Infantil de la Surcolombiana, encontró esta dificultad motora en una niña de la ciudad de Neiva, durante el desarrollo de su práctica pedagógica. La mala aprehensión del lápiz generaba cansancio físico y una sensación de fracaso a nivel sicológico, que no le permitía a la infante mostrar interés en las actividades de motricidad fina propuestas en la escuela, como: dibujar, colorear y pintar con pincel. El excedente de tiempo empleado en la ejecución de los trabajos no le permitía avanzar de la misma manera que sus compañeros.
El estudio de caso como técnica de seguimiento de la situación que afectaba de manera directa el desarrollo de la niña, para un posterior planteamiento de actividades estimulantes, fue acogido por la estudiante Cuellar Arcos.
“Las habilidades motrices requieren de interacciones complejas de los músculos, articulaciones y del sistema nervioso para corregir o mejorar las falencias presentes en los niños (as). Las cuales pueden incluir desde falta de una estimulación adecuada hasta problemas físicos a causa de accidentes y/o problemas socio-afectivos”, Afirma la estudiante de la USCO.
La teoría
La intervención se efectuó con la claridad de que la aprehensión del lápiz u objetos no es un capricho, se trata de una digrafía que debe ser tratada adecuadamente para prevenir la aparición de problemas posteriores.
A nivel teórico se encuentran aportes como el de August Froebel, pedagogo alemán, que plantea el desarrollo de la motricidad fina a través de una lista completa de ocupaciones que los niños y niñas de parvulario realizan, como: picado, costura, dibujo entrelazado, tejido, trenzado con paja, doblado, recortado, pegado, entre otros.; que son el origen de los trabajos manuales de los pequeños preescolares. A partir de estas apreciaciones, el estudio de caso de la estudiante de Pedagogía de la USCO, implementó actividades manuales en el tratamiento de la dificultad observada en la niña. Entre ellas las siguientes:

La familia
El diálogo con la docente y los padres de la niña fue importante en el proceso. “Cabe resaltar la manera en que sus padres se involucraron, ellos fueron el apoyo para que la niña haya mejorado, pues ellos reforzaban en casa las actividades que se realizaban en el aula de clase”, asegura la futura pedagoga.
Al finalizar la práctica el cambio que tuvo la niña fue notable. La adecuada manipulación del lápiz le ha permitido interactuar más con las actividades y sus compañeros en el colegio.
Procesos como el relatado, hacen parte de la proyección e intervención que desde el Programa de Pedagogía Infantil de la Universidad Surcolombiana tiene lugar en instituciones educativas de la región sur de Colombia. Haciendo énfasis en el componente investigativo.