Por: Juan Carlos Acebedo, profesor Universidad Surcolombiana

Varios docentes del programa de Comunicación Social y Periodismo de la Usco acudimos a la reunión del Grupo de Trabajo de Clacso (Ver enlace Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales) sobre comunicación y política en el capitalismo moderno, la cual se llevó a cabo en el auditorio Virginia Gutiérrez de Pineda de la Universidad Nacional, sede Bogotá.

Investigadores de la comunicación de México, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Brasil, Paraguay, Argentina y Colombia, ofrecieron sus relatos y sus interpretaciones acerca de los procesos de democratización de las comunicaciones en sus respectivos países y las variadas alternativas de regulación de los medios y la comunicación que se debaten en ellos.

El profesor (ver enlace)Jesús Martín Barbero abrió el certamen académico con una enérgica defensa del lugar que lo público debería tener en (ver enlace) la televisión y en los medios . "Lo público es el lugar de tensión y conflicto entre el Estado y la sociedad. Un estado homogeneizador como la propia ley, y una sociedad heterogénea, diversa, en la que hacen presencia hombres y mujeres, negros, indígenas, mestizos, homosexuales. A menudo se ha confundido lo público con lo estatal. Debemos apropiarnos de una noción de lo público que no se asimile a lo estatal, pues de lo contrario no cabría en ella toda la diversidad de la sociedad", puntualizó.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Al lado izquierdo, el profesor Fabio López de La Roche, director de la Maestría en Estudios Culturales de la Universidad Nacional de Colombia.

Barbero hizo memoria de cuando a finales de la década de los años setenta e inicios de los ochenta del siglo anterior, a partir de su lectura de un texto de (ver enlace)Stuart Hall, se identificó la existencia de una tensión insoluble entre la dimensión internacional del sistema económico capitalista en su fase de transnacionalización, y la dimensión nacional de la esfera política en cada uno de los países. Desde esos años, señaló, el pensamiento latinoamericano en comunicación y cultura se ha interesado por seguir la pista de los nexos entre la economía política de la sociedad y las dimensiones culturales, políticas y comunicacionales.

Por su parte, el profesor Fabio López de la Roche, director de la Maestría en Estudios Culturales de la Universidad Nacional y anfitrión del encuentro de investigadores latinoamericanos de Clacso, reflexionó sobre la necesidad de construir una comunicación para la paz en Colombia en el marco de la democratización comunicacional latinoamericana, a propósito de los desafíos que le está planteando a la sociedad colombiana el proceso de diálogos entre el gobierno y las Farc en La Habana. Según López de La Roche, nuestro país ha permanecido en la última década prácticamente al margen o de espaldas a los empeños y al debate latinoamericano sobre la urgencia de una regulación democrática de la comunicación y los medios, en gran medida por el aislamiento que se promovió durante los ocho años del gobierno de Uribe Vélez con respecto a las corrientes opuestas al modelo neoliberal que cobraron auge en los países sudamericanos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 De izquierda a derecha, Rosemary Segurado ( Brasil) e Isabel Ramos (Ecuador).

Las funciones públicas de los medios, preciso López de la Roche, que no corresponden exclusivamente a los medios estatales, plantean la necesidad y la urgencia de promover una cultura cívica y una cultura política democráticas sobre la base de una información y un debate público de calidad.

Diego Segovia, sociólogo de 30 años que hizo parte del equipo directivo del primer proyecto de televisión pública en Paraguay durante el gobierno de Lugo, narró el arduo trabajo para crear ese canal de comunicación en su país, con un presupuesto muy reducido debido a la falta de apoyo del parlamento a la iniciativa, pero con una enorme vocación de construir un lenguaje audiovisual a través del cual los paraguayos pudieran reconocerse en su modo de ser, de hablar, en su vida cotidiana, que le diera dignidad a la lengua guaraní que habla gran parte de la población, junto al castellano. Tras el golpe de estado parlamentario que expulsó a Lugo de la presidencia, el nuevo gobierno le ordenó a los directivos de la televisión pública suspender las emisiones, pero estos se resistieron a la censura oficial y abrieron sus micrófonos durante una semana a varios miles de paraguayos que se concentraron frente a la sede de la televisión pública para defenderla de los propósitos de usurpación y censura por parte del gobierno golpista, así como para expresar sus sentires acerca del golpe de estado en su país. La concentración popular durante una semana ante la sede de la televisión pública, se constituyó en uno de los más notables hechos de resistencia del pueblo paraguayo ante el golpe parlamentario que, con el correr de los meses, terminó devolviéndole el poder al tradicional partido Colorado.
Los investigadores de Clacso Isabel Ramos y Hernán Reyes, de Ecuador; Daniel Hernández y Olivier Reina, de Venezuela; Marcos Dantas y Rosemary Segurado, de Brasil; Susana Sel, de Argentina; Raúl Trejo, de México; Karina Herrera, de Bolivia, fueron los encargados de poner en contexto los procesos de regulación de las comunicaciones y los medios en sus respectivos países.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 De izquierda a derecha, Hernán Reyes (Ecuador), Mario Morales ( Colombia), Karina Herrera (Bolivia) y Diego Segovia (Paraguay).

Aunque en nuestro país se han tenido noticias parciales y sesgadas sobre la regulación de medios en la Venezuela de Chávez y en la Argentina de Cristina Kitchnner, sabemos muy poco de que incluso en el México neoliberal los tres principales partidos políticos han llegado a un acuerdo básico para promover una ley de regulación de medios que recoge algunos reclamos democratizantes del movimiento estudiantil 132. Más allá de las crudas disputas entre el presidente Correa y algunos medios privados y periodistas en Ecuador, desconocemos los elementos de un proyecto de ley de medios que hace varios años presentó el ejecutivo y que muy probablemente sea aprobado en los próximos meses por la holgada mayoría con la que cuenta Correa en el seno del parlamento. Las vicisitudes del gobierno de Evo Morales en su relación con un sistema mediático principalmente de origen privado y con un perfil de oposición a su gobierno, y los debates sobre la regulación de Internet en un sentido democrático en Brasil, complementan ese panorama dinámico y complejo del debate comunicacional latinoamericano.

La principal virtud de la reunión del Grupo de (ver enlace) Comunicación y Política de Clacso en Bogotá, fue la de inaugurar entre nosotros un debate del que nos habíamos marginado hasta ahora, el cual debe profundizarse y ampliarse hasta convertirlo en asunto de discusión pública del conjunto de la sociedad colombiana.

Esa es la tarea que nos queda y nos compromete.