Los residuos que generamos en la actualidad son miles de veces mayores a los de décadas e incluso siglos pasados. La industrialización apoyada en la economía dinamizó y llenó los vertederos de basura con televisores, electrodomésticos, computadores y teléfonos ¿viejos?. Devastamos hectáreas enteras para posteriormente rellenarlas con lo que producimos y desechamos.
El avance tecnológico que nos venden dice que cada mes sale un dispositivo más avanzado que el anterior, las actualizaciones de software son cada día mejor soportadas para los dispositivos de punta y más demoradas para el modelo anterior lo que lleva a muchos a cambiar constantemente los equipos en busca de un mejor soporte de trabajo.
Precisamente el documental “Comprar, tirar, comprar” de la directora Cosima Dannoritzer, se ocupa del fenómeno de la obsolecensia desencadenada para sostener un modelo economico de consumo que nos domina.
Con casi cuatro años de su estreno, a pasos agigantados evidenciamos como esta obsolescencia programa es cada día más aceptada: desechamos ante un mínimo fallo o un modelo nuevo, frente al mito de la innovación. La cuestión más que económica, consiste en que al comprar y desechar de manera compulsiva, se genera una cadena abrumadora que no parece tener fin en cuanto a impactos en el medioambiente. La economía mundial no se muestra preocupada siquiera por optimizar los recuros y enseñar a deshacerse adecuadamente de ellos.
El llamado entonces, es a la conciencia mundial, fundamental a la hora de entender las dinámicas de consumo electrónico y la forma adecuada de manejar los residuos altamente contaminantes, por su alto contenido en metales tóxicos de la más peligrosa clasificación, en comparación con otros elementos. Irónicamente son estos residuos electrónicos los que menos se reciclan.
A continuación documental subido en el canal de Youtube del usuario Marxio Galicia:
Imagen tomada de: serueda.wordpress.com