Por: Angie Salas
Takirari es un grupo de música andina y latinoamericana dirigido por el docente Hugo Alberto Íles Tovar, y conformado por estudiantes, profesores y egresados de la Universidad Surcolombiana.
La expresión “Taquirari” corresponde a un ritmo musical muy alegre, vistoso y sencillo de origen boliviano, además de una danza creada por aborígenes en homenaje al arma que empleaban para conseguir su alimento y defenderse de sus enemigos, la flecha. La palabra fue adecuada por la agrupación de la Universidad Surcolombiana como Takirari para denominar una agrupación de música andina y latinoamericana que se ha hecho reconocida a nivel departamental en diversos escenarios folclóricos. El compromiso y esfuerzo colectivo de sus integrantes los ha hecho merecedores del galardón como mejor grupo musical en el XI Encuentro Nacional de Música y Danza Folcórica en Anapoima, Cundinamarca-Colombia.
Escenario artístico-académico
Para hablar de Takirari se hace necesario retomar la historia del profesor Hugo Alberto Íles, un artista oriundo de San Agustín que inició su formación en el arte de la música desde temprana edad en el colegio oficial del municipio arqueológico ubicado en el departamento del Huila. Posteriormente dio continuidad a su proceso en la Universidad Surcolombiana donde cursó estudios en Música. Actualmente Íles completa al rededor de diez años ejerciendo como maestro del área en la misma universidad.
A su llegada a la Universidad Surcolombiana como docente, asumió la dirección de la agrupación de música folclórico páez de la institución con la cual obtuvo logros significativos a nivel departamental y nacional. Tiempo después el conjunto musical se dividiría debido al rumbo diferente que tomaron los integrantes al terminar estudios universitarios.
Pasarían escasos años para que el interés del maestro por rescatar y proyectar el folclor latinoamericano se consolidara en un nuevo proyecto. Con cinco estudiantes mujeres, dos haciendo vientos, una en la percusión, una en la guitarra y una en el bajo, empezó a tomar forma la agrupación que adoptaría el nombre de Takirari. El profesor recuerda con una expresión risueña que hacían falta dos instrumentos: el Charango y la Zampoña, pero “no encontramos niñas con el perfil requerido, así que se tuvo que incluir a dos estudiantes hombres, pero no se notó mucho la diferencia porque estos niños tenían el cabello largo”, dice entre risas.
La calidad artística que ha caracterizado al grupo le merece opiniones como la del profesor Édison Elías Delgado Montenegro, adscrito al Programa de Licenciatura en Educación Artística y Cultural, quien a continuación se refiere a la agrupación Takirari:
“Takirari se convierte en un corredor de paso”
Desde la oficina de Extensión Cultural la USCO brinda al estudiantado diferentes talleres musicales en áreas como vientos andinos, para que los alumnos adquieran formación como músicos. Posteriormente, y de acuerdo a su rendimiento, son invitados a formar parte de una de las agrupaciones con las que cuenta el Alma Máter; también estudiantes que ya tienen conocimientos musicales pueden hacer parte.
Aunque es una labor enriquecedora e incluyente, es precisamente esta dinámica la que, según el profesor Hugo, ha convertido a Takirari en un corredor de paso: “hay estudiantes de programas que poco tiene que ver con el arte, así que una vez estén finalizando su carrera se van alejando de la agrupación”, explica el docente.

Fotografía tomada de Facebook Takirari USCO
Por esta situación en el año 2015 no pudieron participar del Festival de Música Andina en Pitalito, tampoco en el Concurso Internacional de Música Andina en Cucurubá Cundinamarca, y ni siquiera lograron realizar presentaciones dentro de la Universidad. “Tenemos que tener en claro que para los estudiantes su prioridad es la academia, así que no podemos obligar a nadie a que toque, el que viene lo hace por gusto, yo sé que ellos de la mejor forma nos acompañan hasta donde puedan” agrega el docente Íles.
La reconformación de los integrantes en Takirari es frecuente, siempre con la certeza de que “esto no termina acá, esto continúa. Tal vez vayan a haber nuevos integrantes y el inicio del proceso sea lento, como todos, pero con el tiempo dará sus frutos”, finalmente expresa el creador de la agrupación, Hugo Íles.
El grupo está al servicio de la comunidad universitaria, al momento de realizar una actividad se solicita en la oficina de extensión cultural la invitación al evento para hacer la debida presentación.
Fotografía principal tomada de Takirari USCO