En su página oficial el FDC resalta el acompañamiento que realizan al concepto integral de la cinematografía a través de actividades de formación de técnicos, creativos, realizadores, así como la formación de públicos como manera de invitar a hacer cine y a entender con sentido crítico los contenidos audiovisuales. (Ver:Qué es el FDC).
El Fondo, como proyecto de financiación, cuenta con recursos de la contribución parafiscal creada por la Ley 814 de 2003, que busca regresar los recursos generados por la producción cinematográfica al mismo sector. (Ver: Convocatoria del Fondo para el Desarrollo Cinematográfico 2015).

“Estamos fregados, el cine va para ningún lado”
Julio Luzardo, director, guionista, productor, fotógrafo, camarógrafo y editor, quien se ha caracterizado, como lo define Diego Rojas, por ser protagonista activo o bien como un espectador automarginado por decisión propia de los principales momentos de la cinematografía nacional contemporánea, dice que Proimágenes no sabe qué quiere ver y necesita el público colombiano; los jurados en las convocatorias no tienen un concepto y no saben escoger.
Frente a la tendencia que en los últimos años han marcado los festivales de cine nacionales y extranjeros, afirma que son inútiles y simplemente se hacen para resaltar el ego de algunos cineastas de acuerdo a las influencias que tengan: “hay más valor en quién conoces, que en qué haces”.
Los cuestionamientos de Luzardo a la política cinematográfica colombiana son constantes, de allí que a través de «Una respuesta a Julio Luzardo» artículo publicado en el blog Pajarera del Medio, el periodista Pedro Adrián Zuluaga cuestiona: ¿hemos llegado los colombianos a un promedio tan bajo de autoestima, al punto de llegar a creer que el cine comercial que nos merecemos es el de Dago García?
Por su parte Juana Suárez, investigadora y escritora sobre asuntos cinematográficos cree que la industria fílmica colombiana debe ser diversa y no depender de un solo tipo de fondo. (Escuchar audio).
Fotografía: Blogs El Tiempo