Por: Angie Bedoya
La aceptación de las diferencias políticas, religiosas, culturales y de orientación sexual, continúa siendo un reto importante en Colombia. Iniciativas institucionales y no gubernamentales han asumido el reto que despierta apasionados debates de los cuales no escapa el escenario universitario.
Recientemente llamó la atención en la Universidad Surcolombiana (USCO) un amplio cartel expuesto ante la comunidad universitaria que indagaba “¿Qué tan homofóbico eres?”. Aún con la estrategia que se podría pensar anacrónica en momentos en que los teléfonos inteligentes y las redes sociales se imponen, fue masiva la aceptación y respuesta:

¿De alguna manera las respuestas son coherentes con este escenario de educación superior? El profesor Carlos Bolívar Bonilla, adscrito al Programa de Psicología de la USCO comenta:
La homofobia en Colombia
La homofobia en el país se expresa en escenarios como la calle, colegios, universidades, espacios laborales e incluso en la familia. Según el profesor Bonilla, son constantes las burlas, gritos, insultos y agresiones físicas, fruto de la baja y errada orientación educativa; “las personas no nacen homofóbicas, así como no nacen racistas ni machistas”, agrega el psicólogo.
En el mismo sentido el abogado de Colombia Diversa, Juan F. Rivera, expresa que el nivel educativo influye en las expresiones homofóbicas, a continuación expone sus argumentos:
¿Un debate propio de la universidad?
La iniciativa de interrogar en la comunidad universitaria a cerca de la homofobia, es una acción que debe ser recurrente en el debate académico, sostiene Juan F. Rivera, puesto que la discusión en donde converge un gran número de personas con diversos puntos de vista, ideologías políticas, identidades, orientaciones sexuales, permite una reflexión que posibilita encontrar alternativas que puedan impactar el fenómeno en la sociedad:
¿Un paso hacia la tolerancia?
Los recientes fallos a favor de la comunidad LGTBI emanados por la Corte Constitucional, que le permiten adoptar y contraer matrimonio, evidencian avances significativos en el proceso de igualdad entre heterosexuales y homosexuales en el país.
La orientación sexual también es defendida con garantías penales respaldadas por la Ley Antidiscriminación que sanciona de 12 a 36 meses de prisión a los ciudadanos que incurran en este delito, la Ley Nacional sobre la convivencia escolar (Ley 1620 del 2013) y a un nivel más alto el derecho a la igualdad, Artículo 13 de los Derechos fundamentales.