Las propuestas desde los sectores agropecuarios se han centrado en temas como la defensa de la producción nacional (apoyo a sectores de producción medios y pequeños), disminución de las importaciones, la distribución de los excedentes generados por los procesos económicos, el reordenamiento equitativo de la tierra, las reservas campesinas, los derechos sociales, el respeto del medio ambiente, la tierra y los recursos naturales (actuación de locomotora minero-energética), la paz en el campo, etc. Actualmente la Cumbre Agraria y Dignidad Agropecuaria son los dos procesos que articulan las diversas organizaciones del sector y tienen las vocerías ante el Gobierno Nacional.
Según reportes del DANE, en los primeros once meses del año 2014, las exportaciones del país disminuyeron 4,7%, respecto al mismo periodo del 2013. Mientras las importaciones del primer semestre del año 2014 aumentaron en comparación con el mismo semestre del año 2013, pasaban de 28.830,3 a 30.592,6 millones de dólares,
Sin haber concluido el primer semestre del mismo año 2014, Colombia había importado más de 260 millones de dólares en frutas y leguminosas, entonces los pronósticos apuntaban a que las cifras podrían seguir aumentando por las cosechas en otros países y por la temporada de fin de año.
“Las importaciones han crecido y las exportaciones están paradas, con la caída el petróleo se ha agudizado más. No ha habido variaciones sustanciales en la canasta exportadora, se sigue exportando petróleo, carbón, café, pero no hay un crecimiento importante en renglones en los que se agregue valor. Se anuncia que han crecido las exportaciones de frutas de Colombia a Europa, pero se están hablando de muy pocas toneladas, de negocios que no tiene impacto importante en la balanza comercial colombiana. La situación se va a poner mucho más grave porque va haber un momento en que con una balanza comercial negativa y una reducción de las inversiones extranjeras directas, no va haber dólares y el Gobierno va a tener que seguir acudiendo al expediente de endeudar al país para importar bienes o servicios, necesariamente con dólares”, analiza Libardo Gómez, Coordinador en el Huila del movimiento Salvación Nacional agropecuaria.
El Acto Legislativo de Dignidad Agropecuaria
El 23 de enero del presente año (2015) la Dirección Nacional de Delegados de Dignidad Agropecuaria Colombiana se reunió en Bogotá para analizar, la que consideran, “grave crisis” que sigue padeciendo Colombia, y de manera particular la producción agropecuaria.
El documento difundido a través de redes sociales, concluye que la implementación de “políticas neoliberales” acompañadas de firma de Tratados de Libre Comercio, han llevado a que sean “inmensas” las importaciones de alimentos y bienes industriales, y fuertes las inversiones de capital financiero especulativo extranjero, que en últimas destruyen la producción industrial y agropecuaria nacional.
“Afirmaron que la minería sacaría adelante al país y que deberíamos importar lo que más barato podíamos comprar en el exterior, en lugar de producirlo en Colombia”, se puede resaltar de la declaración.
Dignidad Agropecuaria ha advertido que no serán los pequeños productores los que paguen “la crisis que generaron los últimos gobiernos”; que no han protegido el agro, la soberanía y seguridad alimentaria con subsidios al crédito, insumos y fertilizantes; precios de sustentación, riego e infraestructura, garantía de compra y desarrollos técnicos y científicos.
“El Gobierno Nacional no ha cumplido con buena parte de lo acordado”
Los paros que paralizaron al país, dejaron, entre sus logros más significativos, el aumento de tres billones de pesos al presupuesto del Ministerio de Agricultura, según el líder gremial Libardo Gómez.
En materia de acuerdos, Dignidad Agropecuaria y otras organizaciones campesinas e indígenas sostienen que el Gobierno no ha cumplido y sigue en deuda con el agro; “su política se limitó a continuar la promoción de tratados de libre comercio, TLC, con Corea y el llamado Alianza Pacífico, que hoy rechazamos decididamente”, agrega la publicación.
Sobre la condonación de deudas a los agricultores, uno de las exigencias principales para concluir el paro a finales de 2013, Dignidad Agropecuaria afirma que no se fue cumplido por el Gobierno Nacional, y sólo se trató de “alivios” a través del Fondo de Solidaridad Agropecuaria, Fonsa. “Tampoco se ha cumplido con la reglamentación de la Ley 1731”, que aliviaría a los deudores de más de 20 millones de pesos en la banca. Argumentan que miles de agricultores fueron excluidos y otros sólo se incluyó una parte.
Ni siquiera la caída de los precios del petróleo ha significado rebajas en los precios de los fertilizantes, agro-insumos y combustibles, por eso reclaman que antes que rebajar continúen aumentando.
Igual destino, según Dignidad, han tenido los reclamos de los agricultores en materia de medio ambiente, relación del agro con la minería, protección y salvaguardas de los cultivos de clima frío, programas para promover la rotación de cultivos y otros puntos acordados con el Gobierno.
En este panorama que plantea la Dirección Nacional de Delegados de Dignidad Agropecuaria Colombiana, hacen público un plan de acción. Que consiste en la realización de foros regionales y locales, la constitución de capítulos departamentales o regionales de dignidad agropecuaria, una audiencia pública en el Congreso de la República y la insistencia en que el gobierno nacional explique en qué se gastaron los $ 5.2 billones de pesos del presupuesto del agro para el 2014.
Pero el anuncio central es la creación de una comisión que lideraría un Acto Legislativo que busca modificar la Constitución Nacional “para garantizar la soberanía y seguridad alimentaria nacional, el trabajo, la producción y el progreso del agro y los derechos de campesinos y productores agropecuarios del país”. Para el vocero de movimiento Salvación Nacional agropecuaria en el departamento del Huila, de entrada lo que se sabe es que el Gobierno va a ser reacio a ese tipo de normas, ya que reñiría con la amplitud con que se han negociado los tratados de libre comercio con otros países, llevándolos a tribunales internacionales para denunciar los cambio constitucional que de alguna manera limitan o restrinjan los alcances de esos acuerdos. “En el fondo es una pelea contra esa política de libre comercio y contra quienes la lideran”, concluye.
Ver: Declaración de Dignidad Agropecuaria.
La Cumbre Agraria, entre la dilatación de los diálogos y el silencio del Gobierno Nacional
Desde el mes de Mayo del año 2014 la Cumbre se sentó a la mesa con el Gobierno. Aunque trabajaron en los acuerdos hasta el 31 de diciembre, los avances no son significativos.
La Cumbre Agraria es un proceso de articulación y unidad de diferentes proceso a nivel nacional donde confluyen organizaciones como el Congreso de los Pueblos, Marcha Patriótica, Proceso de Comunidades Negras, la ONIC y otros trece procesos.
Los acercamientos con el Gobierno Nacional iniciaron en el marco de dos elementos: las garantías a derechos humanos y la financiación de proyectos productivos.
“En el 2014 alcanzamos a negociar la primera parte que son los proyectos productivos para las organizaciones que hemos trabajado allí. El Gobierno ha dilatado muchísimo la negociación y no han querido cumplir con los acuerdos pactados”.
Durante el mes de noviembre los diálogos se centraron en el pliego de exigencias, compuesto por ocho puntos o “Mandatos para el buen vivir, la democracia y la paz”, como han sido nombrados por la organización.
Según John Henry Gonzalez vocero del Coordinador Nacional Agrario y líder de la Cumbre Agraria, durante el tratamiento del aspecto minero-energético con los Ministerio de Minas, Medio Ambiente y del Interior, concluyeron que la problemática que está viviendo el país en término de explotación petrolera, minera y de contratación, es una realidad desconocida por los mismos Ministros, sobre todo en materia de contratación. “Notros llevamos unos expertos de la organización que conocen muy bien las problemáticas y los Ministros no pudieron darnos razón, les tocó llamar técnicos para que nos atendieran”. El planteamiento de la Cumbre es que haya una moratoria a nivel de contratación de proyectos mineros y explotación petrolera, pero el Gobierno Nacional hasta ahora no ha respondido esa petición.
El segundo punto abordado tiene que ver con los pequeños propietarios, denominado en el pliego como “La economía propia contra el modelo de despojo”. El planteamiento central es que el Gobierno colombiano reconozca en el Plan de Desarrollo que existe otro modelo productivo diferente al “agro negocio”; afirman que el 62% de los productos agrícolas es cultivado por pequeños propietarios de la tierra, “que lo hacen sin asistencia técnica y sin subsidios, solamente con su propio esfuerzo”, dice John Henry Gonzalez. Estudiosos como Albert Berry sostienen que la producción a pequeña escala es más eficiente que la gran producción. Genera mayor empleo, es más benévola con el medio ambiente y los rendimientos son más altos.
La propuesta en este nivel de las conversaciones, ha sido la consecución de un plan para empezar a disminuir las importaciones de alimentos y garantizar la seguridad alimentaria del país desde la pequeña y mediana producción. Además de un pacto por la distribución de los excedentes generados por los procesos económicos, discutido entre los pequeños productores y los grandes productores con base a tres elementos: respeto por el medio ambiente, la distribución equitativa de los excedentes y la distribución de la tierra.
“El Gobierno ha acepto que las propuestas que estamos haciendo son propuestas reales para solucionar la crisis agropecuaria del país, pero ha dilatado”, manifiesta el vocero de la Cumbre Agraria.
Quedan seis puntos, entre ellos el denominado “Paz, justicia social y solución política”, y los procesos que convergen en la Cumbre temen que la mesa se pueda extender por tres años más. En mayo esperan realizar un acto simbólico para recordarle al Gobierno de Juan Manuel Santos que se cumple un año desde que se firmó el acuerdo que reconocía la mesa de negociación con la Cumbre Agraria. El Gobierno tendrá que evaluar el futuro de los acercamientos. “Si creemos en una nueva movilización pero todo depende de cómo se manejen las cuestiones con el Gobierno Nacional”, finaliza John Henry Gonzalez miembro del Coordinador Nacional Agrario.