En el año 2009 el Quimbo obtuvo su licencia ambiental. El proceso había iniciado hace dos años, en el 2007, con la concesionado por subasta a la multinacional Endesa-Emgesa y se allanaría en el año 2008 cuando el Gobierno Nacional declaró de utilidad pública los terrenos a inundar; “unas de las mejores tierras con aptitud agrícola de la región, cuando se considera que el Huila es pobre en tierras productivas y porque es difícil restituir la actividad productiva por la dificultad de encontrar tierras semejantes”, según consideró para mayo del 2009 la Procuraduría General de la Nación, advirtiendo al Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial “abstenerse de otorgar licencia ambiental para la construcción del proyecto El Quimbo” debido a que no era conveniente que se inundaran. (Ver: Las comunidades en el Quimbo tomarán medidas ante Sentencia de la Corte).

El rechazo no se hizo esperar, las comunidades, desde procesos organizativos (Asoquimbo), han promovido la defensa de los recursos naturales. Argumentan que “se encuentran en peligro de extinción 103 especies de aves, 13 especies de reptiles y la pacaraná, el mono nocturno de manos grises y la nutria neotropical y también de 842 hectáreas de bosque ripario solicitados para el embalse”. (Ver: ¿Por qué se promueve desde el Huila un movimiento anti política minero-energética?).

El puente que quebró en dos la memoria colectiva de los plateños

El municipio de La Plata en el Huila nunca había vivido un año tan crítico para su economía como lo fue el año 2011. Se organizaron para exigir soluciones, llegando al punto de liderar, por medio de un comité cívico, la defensa del río Magdalena. Los que participaron en las marchas, plantones y la construcción de alianzas con diversas organizaciones, recuerdan como uno de los voceros principales al Monseñor Jaime Tovar, y se preguntan en qué quedó todo. Docentes, padres, comerciantes, empresarios, estudiantes de la USCO (sede La Plata) en vinculación con la cámara de comercio, alcanzaron a llegar a la asamblea departamental exclamando “no al Quimbo” y preguntándose si en Colombia realmente ¿prima el bien común sobre el particular? Eran constantes las tertulias en el parque en tiempos en los que el Presidente Santos anunciaba en los medios televisivos nacionales“ el Quimbo va porque va”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Álvaro Cabrera, representante del sector comercio en el municipio, considera que la llegada de la represa al departamento ha tenido unos impactos grandísimos, no generó trabajo y en cambio todo se ha traumatizado en las vías y la navegabilidad por el río. Quizás el hecho que sustenta dicha afirmación sea la caída del puente “El paso del Colegio“ que generó grandes daños a la economía del suroccidente del departamento; “Paicol, Nataga, Tesalia, la Argentina, Belén, Belalcazar e incluso Insa, en el vecino departamento de El Cauca, perdieron comunicación con el comercio de la capital del Huila”, agrega el líder gremial. A la fecha aún no son claras las cifras de perdidas, debido a que la economía de La Plata está conformada por pequeñas unidades productivas, pero saben que no sea recuperado.

El Gerente de la terminal de transportes del municipio, Luis Eduardo Ramírez Ceballos, es enfático al indicar que tanto el municipio como el departamento han sido afectados, siguen siendo afectados y seguirán siendo afectados por El Quimbo. (Ver vídeo Gerente Terminal).

La preocupante bonanza de El Quimbo en Garzón

El municipio de Garzón ahora mantiene sus hoteles más ocupados, los restaurantes han aumentado sus contratos de alimentación del personal de la alianza multinacional Endesa-Emgesa-Enel y el comercio en sus diversas expresiones ha sido testigo de la bonanza que ha traído, desde hace seis años, la construcción de la hidroeléctrica (en su gran mayoría trabajadores de otras regiones del país). El cómo aprovechar mejor estos buenos tiempos para afrontar los que vengan luego, es el reto que ocupa la mente del comercio. (Ver video: Arley Naranjo, Asociación de Comerciantes de Garzón).

La comunidad garzoneña también ha presenciado casos de personas y familias que han llegado al casco urbano y rural provenientes, y han visto como se ha esfumado el capital económico que recibieron de Emgesa por la venta de sus predios. La falta de capacidad para administrar los recursos, no invertido en iniciativas productivas que les permitieran garantizar su sostenibilidad y la de su familia, han sido algunas de las razones que explican este fenómeno según Felipe Victoria Barragan Director Cámara de Comercio del municipio.

Ante esta bonanza corta, ha despertado la preocupación de instituciones como la Cámara de Comercio que trabaja en identificar y reducir los impactos negativos que afectan las familias y el desarrollo económico del municipio. (Ver vídeo Director Cámara de Comercio de Garzón).

 

 
 

 

De la percepción generalizada se puede entender que los beneficios son en su gran mayoría provisionales y los cambios tendrán una incidencia fuerte en la economía huilense ¿Para bien o para mal?

“Como están pensadas esas represas que son dineros de otros países, no nos van a generar sino empleo provisional inicialmente, pero luego va a venir la crisis. Los desplazamientos de la gente nos va a traer más prejuicios. No mejora en nada la economía con eso (…) La ilusión de la gente es que se habrán esas vías que están en gestión para el suroccidente, en base a eso están haciendo inversión, pero no por las represas”, Álvaro Cabrera, representante del sector comercio en el municipio de La Plata (Huila-Colombia).