El joven, oriundo del resguardo Jaikerazabi del municipio de Mutata, no tenía antecedentes de amenazas y se encontraba estudiando comunicación audiovisual en la Universidad de Antioquia. Suescún venía trabajando en un documental sobre Derechos Humanos en el Uraba. 
Varias fuentes, sin embargo, dijeron a la FLIP que Suescún pudo haber sido víctima de alguna banda criminal por las llamadas fronteras invisibles. El corregimiento donde fue encontrado su cuerpo, es un lugar de conflicto de "combos" y ocurren frecuentes homicidios contra jóvenes y líderes de la comunidad.  
 
La FLIP en su informe del 2011 denunció que 139 periodistas habían sido asesinados en Colombia en los últimos 34 años y que 8 de los casos de muertes de periodistas en el 2011 habían prescrito en manos de la utoridades judiciales. En el 2010 se registraron 51 amenazas a periodistas y desde 1977 hasta el 2011 la Justicia apenas ha logrado 19 sentencias condenatorias, 5 contra los autores intelectuales de los crímenes. El 90% de los casos de periodistas asesinados antes de 1991 han quedado impunes.
 
En el Huila se recuerdan los casos de Nelson Carvajal Carvajal, periodista de Radio Sur asesinado en 1998 en Pitalito. Entre los presuntos culpables se encontraba Carlos Augusto Rojas (representante conservador) y Ramiro Falla Cuenca quien se desempeñó como secretario de cultura en la administración de Héctor Aníbal Ramírez (que fue inhabilitado por 11 años para ejercer cargos públicos por irregularidades en manejo de regalías).
 
Pablo Emilio Molina Motta asesinado también en 1989 cuando trabajaba para Telegarzón, Gimbler Perdomo Zamora asesinado en el 2002 cuando trabaja para Panorama Stereo y Guillermo Bravo Vega, periodista del Canal 2, asesinado en 2003.
 
La FLIP Lamenta los hechos y urge a las autoridades judiciales a investigar.