Por: Yennifer Oviedo Montaña
Diana Alvarez Gomez
Maria Isabel Molina
Y empieza el round…
Tal vez los niños y adolescentes de hoy no fueron testigos de uno de los acontecimientos más trascendentales de la historia del deporte colombiano, la victoria alcanzada por el púgil palenquero Antonio Cervantes Reyes "Kid Pambelé", la noche del 28 de octubre de 1.972 en el ring del Gimnasio "Nuevo Panamá" de Panamá, cuando derrotó al púgil local Alfonso "Peppermint" Frazer, hasta ese momento monarca welter junior de la Asociación Mundial de Boxeo por KO en diez asaltos.
Hoy, una ciudad calurosa y ligeramente arrebatada es testiga de la forma más fácil que han optado los jóvenes para resolver sus conflictos, ganar dinero, divertirse y consumir drogas, “el boxeo clandestino”.
Las canchas del barrio San Jorge o el barrio Salitre de la ciudad de Neiva no se asemejan ni un poco al escenario inaugurado en Panamá con motivo de los X Juegos Centroamericanos y del Caribe, donde 15 mil espectadores no se cansaron de apoyar y respaldar a su coterráneo, quien se batía como un león frente al retador colombiano. Lo único que tiene en común es que allí, como en otros sectores de la ciudad, las peleas transcurren entre asaltos, tensiones y temperatura.
El barrio San Jorge se encuentra ubicado en la comuna seis de la ciudad. Es un barrio con un índice de pobreza elevado y con muy poco desarrollo comunal, existen familias que no tienen garantizado su nivel económico. Un sector donde la mayoría de la población son menores de edad, quienes carecen de oportunidades para estudiar y los que la tienen la desaprovechan por falta de orientación y visión, a causa de esto muchos niños y jóvenes permanecen con tiempo libre y caen día a día en el ocio.
El barrio Salitre se encuentra ubicado dentro de la denominada Comuna Las Palmas, Oriente Alto o Diez de la ciudad de Neiva. La Comuna 10 está localizada en la zona alta o por encima de los 500 msnm, entre las cuencas de la quebrada La Toma hasta su nacimiento en el reservorio El Curíbano y la cuenca de la quebrada Avichente, y el Río Las Ceibas. La población se ubica entre los estratos 0, 1 y 2.
Las redes del ring

Desde comienzos del mes de marzo del año 2013 muchos jóvenes entre 7 y 17 años de edad se convocan por redes sociales para practicar el deporte denominado Boxeo y apostar entre cifras entre 20.000 y 400.000.
Actualmente las redes sociales se han convertido en uno de los principales vehículos de comunicación online que con frecuencia son utilizados por los adolescentes, y gracias a la inmediatez de este tipo de comunicación masivo, los jóvenes se citan para dar tiempo y espacio a dichos encuentros.
“Estas son nuestras peleas callejeras, déjennos enfrentarnos tranquilos, nosotros nos divertimos así”, comenta Yilbert Cuellar a través de su cuenta en Facebook.
La problemática que se viene presentando en Neiva que incluye a chicos de todos los estratos sociales, despierta interés no sólo en los entes públicos, sino además en la comunidad que se ve directamente afectada, ya que estas prácticas más que peligrosas han desatado en los adolescentes otras praxis como el consumo de sustancias psicoactivas, sexo, alcohol y apuestas de dinero.
Réferi y luchadores

Foto proporcionada por Yeffer a través de Facebook
“Personas mayores de edad se aprovechan de las diferencias personales entre los jóvenes y de sus ganas de pelear lo que lleva a que se presente este tipo de actos en diferentes lugares y que de igual forma afecte a la comunidad quienes terminamos siendo los más perjudicados”, señala Martha Rivera, tendera y habitante del barrio San Jorge, quien debe experimentar la invasión de un espacio que se debería usar para actividades lúdicas y recreativas, así como el intenso olor a marihuana y otras diversas drogas, que han logrado convertirse en protagonistas para los asistentes a los encuentros.
La policía hace presencia a través del CAI móvil del cuadrante seis y regularmente dialoga con los habitantes del barrio, en busca de información sobre los propiciadores de estos eventos y solicitar la colaboración efectiva de la comunidad cuando presencien estás prácticas que regularmente se presentan cuatro veces al mes.
“Siempre es en las mismas canchas. De los jóvenes hemos sabido que no todos son de Neiva, hay muchachitos de Campoalegre y Palermo que se citan por Facebook y arman estos desordenes. Ellos lo que argumentan cuando uno los retiene, es que les gusta supuestamente el boxeo y en la ciudad no hay como practicarlo entonces lo hacen así, empíricamente, claro con drogas incluidas y por problemas personales”, indicó el patrullero Perdomo, perteneciente al CAI del barrio Timanco.
La diferencia entre Kid Pambelé y estos chicos, es que ellos se adelantaron a vivir un mundo que este icono del boxeo mundial encontró luego de los triunfos en el ring.
Sus peleas creaban optimismo en el país, enseñó a ganar a Colombia, puso a madrugar a sus habitantes y entró en el ámbito de la leyenda. Pero desde aquel momento todo cambió en su vida, llegó el dinero, las comodidades, aparecieron los personajes, los viajes, las peleas, las mujeres, las drogas, y con ello la ruina. Lo envolvió una especie de espiral y se fue en caída libre al infierno. Hoy sobrevive por la pensión gubernamental.
Nocaut
El Departamento Nacional de Planeación (DNP) dentro del Marco para las Políticas Públicas y Lineamientos para la Planeación del Desarrollo de la Infancia y la Adolescencia en el Municipio, establece cuatro aspectos centrales que orientan los derechos de los niños, las niñas y los adolescentes, ellos son:
- Existencia: Que tengan las condiciones esenciales para preservar su vida.
- Desarrollo: Que tengan las condiciones básicas para progresar en su condición y dignidad humanas.
- Ciudadanía: que sean tratados como ciudadanos (es decir, como personas participantes y con todos los derechos) y que tengan las condiciones básicas para la vida en sociedad y ejercer la libertad.
- Protección: que no sean afectados por factores perjudiciales para la integridad humana.
La Ley 1098 de 2006 en su artículo primero estable que: este código tiene por finalidad garantizar a los niños, a las niñas y a los adolescentes su pleno y armonioso desarrollo para que crezcan en el seno de la familia y de la comunidad, en un ambiente de felicidad, amor y comprensión. Prevalecerá el reconocimiento a la igualdad y la dignidad humana, sin discriminación alguna.
El artículo segundo de la misma Ley consagra que: el presente código tiene por objeto establecer normas sustantivas y procesales para la protección integral de los niños, las niñas y los adolescentes, garantizar el ejercicio de sus derechos y libertades consagrados en los instrumentos internacionales de Derechos Humanos, en la Constitución Política y en las leyes, así como su restablecimiento. Dicha garantía y protección será obligación de la familia, la sociedad y el Estado*.
Dentro del Plan de Gobierno están establecidas las garantías y condiciones de las que los niños, niñas y adolescentes deben gozar, pero ¿tiene acaso el gobierno municipal conocimiento de este tipo de situaciones presentadas en la ciudad de Neiva? Si se supone que la solución está planteada en la ley y además es una meta a cumplir de la administración municipal actual, ¿dónde está su presencia en este tipo de problemáticas, o por lo menos el interés de intervenirlas? ¿Estrategia de campaña o ley de letra muerta?
Con estas prácticas recientes del mal llamado boxeo, se crea la necesidad de ver que otras problemáticas llevan a los chicos a ejercer dicho “deporte”, ya que se evidencia claramente la falta de espacios recreativos y lúdicos en la ciudad por parte de los entes públicos y porque no privados, que garanticen un buen uso del tiempo libre y donde los padres de familia tengan la certeza de que sus hijos estén ejerciendo o construyendo espacios para su sana diversión.
¿Simplemente testigos?
Para la Personería de Neiva, este tipo de actos se han convertido en algo muy común, ya que son actividades frecuentes o reiterativas que según la entidad son difíciles de controlar. La responsabilidad de atender esta problemática se la otorgan a la Policía Nacional específicamente a la de infancia y adolescencia quienes a su vez no proporcionan información por no alterar la investigación que ellos llevan de este caso.
El Instituto Colombiano de Bienestar familiar seccional Neiva, manifiesta no tener conocimiento alguno sobre el tema, a pesar de que en su mayoría los jóvenes son menores de edad. Se evidencia la falta de interés por parte de las entidades gubernamentales al hacerle frente a la problemática que están viviendo los jóvenes, escudándose en otorgarle la responsabilidad a otros entes e incluso a los mismos padres de los menores.
Para el presidente de la junta de acción comunal del barrio San Jorge, Mario Dussán este tipo de actos irrumpieron en la tranquilidad del sector pero es poco lo que se puede hacer pues la alcaldía presta mayor atención cuando se trata de casos de pandillismo. Además la comunidad por ser los chicos menores de edad infieren en que no vale la pena perder el tiempo en procesos legales que posiblemente no darán frutos.
La comunidad del sector a pesar de estar afectada no ha recurrido a instancias mayores para evitar estos encuentros, ellos se preocupan por mantener a sus niños y jóvenes alejados de estos contextos y sólo observan, critican, se lamentan y alzan su teléfono cuando la campanilla del primer raund avisa lo que ya Lucas y sus vecinos conocen.
Realmente pocos se atreven a hablar abiertamente del tema, sus palabras son muy tímidas, escasas y contundentes al negarse a comentar. Resignación a ser testigos pasivos es lo que se evidencia en el sector.
Así como Lucas, de nueve años de edad, muchos de sus jóvenes vecinos crecieron en un contexto que los influenció a pensar mal y a rechazar cualquier proceder de esta fuerza pública. Pero ahora de cierta manera exaltan su actuar y agradecen que a causa de que en menos de una hora se ven muchos uniformados en el sector, los boxeadores han decidido menguar sus actuaciones en el lugar y trasladarse a otros sectores donde la alegría y el descanso no son ni será el mismo.
¿Qué está sucediendo?
La psicóloga especialista en gestión humana Caidileth López Walteros, hace hincapié en el deseo de los jóvenes de sentir placer por medio del dolor propio o ajeno, además de manifestar la necesidad de hacer parte de un grupo social y sentirse aceptado e importante dentro de él. Añade que los riesgos podrían aludir al hecho de que estos jóvenes quieran o puedan llegar a actos delictivos, ya que no existe suficiente presencia no sólo del gobierno municipal sino de sus padres incluso la escuela.
Por otro lado, el sociólogo y Magister en Historia Aldemar Macias, considera que este fenómeno se debe a la necesidad que tienen los jóvenes desde su naturaleza humana de pertenecer a un grupo que les permita reflejar su identidad y sentirse aceptado y reconocido dentro del mismo. Además agrega que el valor de la vida humana se ha convertido ahora en mercancía, la muerte y el dolor son hoy día factores que conviven con nosotros y que no despierta ningún tipo de sensibilidad.
Mario Clavijo psicólogo especialista en psicología del deporte, considera que aunque socialmente el boxeo es reconocido como deporte, para él es contradictorio que una práctica que genere dolor y enfermedad sea considerada como actividad física. Además añade que corporalmente y de manera natural los jóvenes a esa edad sienten la necesidad de manifestar o expulsar de su cuerpo todas las energías y emociones que la etapa de la juventud genera, creándose erróneamente este tipo de espacios, de cierto modo estas prácticas son el resultado de la falta de planeación estatal para concebir la creación de escenarios que permitan hacerlo sanamente.
De lo virtual a lo real
En el desarrollo de esta indagación Alejandro fue nuestro cómplice y único personaje que nos condujo a presenciar una de las peleas. Él nos advirtió no hacer registro fotográfico, ni de ninguna otra clase. No sorprendernos de lo que presenciáramos y huir en caso de llegar la policía.
Alejandro nos relata que las cifras de las apuestas se concretan por la red social, pero que el dinero no se entrega hasta que no se acabe la pelea, pues muchas veces la policía llega antes de que el raund termine. Continua diciendo que todo se planea con anterioridad y una persona mayor de edad que se encarga de las apuestas, que solo es conocida por la persona que sale vencedor en la pelea.
Al preguntarle cual es el motivo que los lleva a realizar este tipo de eventos concluye diciendo “es nuestro problema”, pues para nuestra sociedad la juventud es un juego de niños. No es difícil darse cuenta que muchos de los jóvenes menores de edad allí presentes están bajo los efectos de sustancias alucinógenas, que entre ellos mismos intercambian.

El fenómeno se empieza a extender por el territorio municipal
¿Qué hacer con este fenómeno que poco a poco va creciendo y migrando a otros sectores? No existe una entidad que se comprometa a hacer acompañamiento o campañas de sensibilización que permita a los jóvenes optar por otras alternativas, pero que además actué de manera contundente ante este nuevo foco de violencia y delincuencia juvenil.