Por: Julián  Andrés Cuéllar

 

Así como crecí yo, así se creció la Universidad, pero como las casas actuales de Neiva, para ser exactos las casas de interés social  Bosques de San Luis, más conocidas como las cajas de fosforos, la USCO tiene un problema de espacio y lo peor es que  nadie sabe qué hacer…

Para el encargado de la planeacion José David Rivera, aún no tienen una solución real para esto, puesto que la áreas para la construcciones se están agotando en la sede principal, “uno de los  problemas en el cual estamos trabajando y que es apremiante para la comunidad educativa es el parqueadero, aunque la universidad no está  en la obligacion de ofrecer estos espacios para los estudiantes, profesores y administrativos como parte de bienestar ofrecemos este servicio, pero es triste ver que algunos estudiantes no tienen respeto con las personas encargadas de la seguridad ya que si no hay espacios se colocan groceros y maltratan verbalmente a los guardas de seguridad, estos mismos estudiantes los he visto haciendo fila en el parqueadero de motos del San Pedro Plaza y ahí sí no dicen nada porque tengan que esperar para entrar o salir; y no sólo es en los parqueaderos el problema, se ve en todos los espacios de la universidad, tiran su basura al piso, rayan los pupitres y los dañan. Así que esto es un problema  más de pertenencia que de espacio”
 
Diego Vega, uno de los más de 20 mil estudiantes que han pasado por está institucion nos comentó: “Hay una crisis marcada de espacios en la USCO, no hay dónde estudiar, dónde compartir el conocimiento entre la comunidad académica por lo que finalmente se puede concluir que no existe un ambiente universitario que ayude a enriquecer las experiencias académicas”.
 
El profesor Willian Fernando Torres se refiere a la universidad actualmente como un motel donde los estudiantes reciben la clase, duran dos o tres horas y se marchan. Ya el segundo hogar como llamabamos antes, porque pasabamos la mayor parte del dia, está desapareciendo.
 
Hace menos de un mes se realizó una reunión ampliada entre el Consejo Superior Uiversitario, el Consejo Académico y otras autoridades de la Universidad, con el objetivo de realizar una primera mirada al lote que fue donado por la Gobernación, ubicado a la salida para el sur del departamento, con el fin de empezar a inyectarle recursos a esa área para mitigar el problema de la sede central.  La comunidad confía en que no estén esperando que la Gobernacion del Huila le pague a la Universidad la platica que le adeuda hace bastante tiempo.
 
Karol Mauricio Martinez representante de los egresados ante el Consejo Superior Universitario considera  que contrario a lo argumentado por algunos, en la Universidad no hay una crisis de aulas, pues acaba de terminar la construcción de dos edificios: el de Administración y Artes que le dejan mayor espacios a los demás programas académicos, por lo que hay que propender es por la planeación y organización de la planta física. “Lastimosamente esta administración vive del día a día, no sabe para dónde va, no tiene norte y el Consejo Superior tiene gran responsabilidad en ello. Esta administración poco hace por la solución de los problemas graves de la USCO, improvisa a niveles insospechados” expresó.
 
Mientras todos nos colocamos de acuerdo en qué hacer para solucionar el problema de espacios la universidad seguirá su vida cotidiana, estudiantes en los pasillos motos unas encima de las otras, colas interminables para recibir un almuerzo y los terceros pisos como sitios de encuentros afectivos, porque ya no hay cama para tanta gente.