Las revoluciones tecnológicas e industriales marcadas por la transformación del uso de los materiales en el mundo como la piedra, metal, silicio y polímero, han hecho repensar los sistemas de suministro de energía. Por un lado, la cúspide de los combustibles fósiles (petróleo, gas natural, carbón) como único sustituto durante décadas llegó al punto del agotamiento; su afianzamiento se fortaleció en los últimos años gracias al creciente descubrimiento de reservas de petróleo y gas en varias zonas del planeta. A su vez, los inconvenientes en materia ambiental se han vuelto más críticos y significativos: efecto invernadero, calentamiento global, contaminación de fuentes hídricas, entre otros.

Nuevos modelos de energías sustentables y desarrollo social: el caso de la Nanotecnología

A partir de los años 80 se propuso un nuevo modelo en el uso de los materiales a partir de la utilización de la materia a escalas mínimas, el cual ha permitido un mayor aprovechamiento de sus propiedades, particularmente hacia el tema energético.

En Colombia, el físico Edgar Emir González, investigador y Coordinador del Grupo de Nanociencia y Nanotecnología de la Universidad Javeriana, ha respaldado la búsqueda científica desde este modelo al punto de estudiarlo y encontrar aportes significativos al ser humano, principalmente en el tema de la salud.

Fotografía: El Espectador

“Lo que ofrece la nanociencia y nanotecnología es la utilización de esas escalas cercanas a la constitución de la materia, al átomo como tal, las cuales tienen propiedades importantes que no se pueden percibir de manera macroscópica”, indicó el investigador durante el Foro "Energías Sustentables y Renovables en Proyectos de Inversión Social", llevado a cabo en la Cámara de Comercio de Neiva en el marco de la 5° Semana Nacional y Departamental de Ciencia, Tecnología e Innovación.

El investigador ha desarrollado significativos avances desde la nanotecnología, como la reducción de los efectos tóxicos de la quimioterapia en pacientes con cáncer. El interés de contribuir a nuevos caminos de energías sostenibles ahonda en la necesidad de no impactar el medio ambiente. “No nos interesa producir energía si hay impacto ambiental; que esta ecuación alcance el equilibrio y pensar en algo más sano para el futuro del planeta”, subrayó el académico.

Y es que cuando el mundo atraviesa procesos de desarrollo económicos acelerados partiendo de sacrificios a la salud humana y el medio ambiente, es cuando más urgente se hace encontrar alternativas diferentes para no continuar con impactos negativos a los seres vivos y sus hábitats. La contaminación del agua a través de residuos como el aceite, mercurio y otros, producto de la explotación minera y procesos industriales, ha ocasionado serios problemas de salud pública. Frente a esto, modelos como la nanotecnología permitirían revertir estos efectos nocivos. “Si a mí me preguntan por una solución a futuro creo que la maquinaria perfecta está en las bacterias. Con bacterias estamos diseñando pilas que degradan contaminantes, pilas que generan una acción de limpieza en aguas y producen a su vez energía”, destacó el físico e investigador.

Pensar nuevos modelos de sustitución de energía a corto, mediano y largo plazo

Para el académico, el problema de la demanda energética está generando distancias importantes, y “está creciendo frente a la oferta en términos de energía disponible”.

“Estamos pasando por un momento interesante: energías fotovoltaicas, energías a partir de la biomasa, energías hídricas, energías desde un uso que no impacta ambientalmente. Esto nos presenta un panorama que tenemos que favorecer para generar una curva de crecimiento suficiente, lo cual nos permitiría pensar de manera optimista en sustituciones verdaderas”, resaltó.

No obstante, desde su visión, González no dudó en admitir una pequeña crisis en la búsqueda de modelos de generación de energía alternativa. Aunque está siendo posible, no ha arrojado grandes resultados. Por lo anterior, señaló que los porcentajes de todo el esfuerzo no suman lo suficiente para pensar de manera optimista en una transición a corto plazo. “Lo que tenemos es un trabajo bastante importante”, añadió. La nanotecnología es un paradigma emergente desde hace dos décadas y cristalizado con numerosas propuestas. “Planificar la solución energética a corto mediano y largo plazo es hoy una necesidad imprescindible”, concluyó el investigador.

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