La crisis administrativa fue protagonista en la Universidad después de que terminó el periodo de Hernando Ramírez Plazas en el año 2000, hasta el 19 marzo del 2010 cuando fue elegido Eduardo Pastrana, quien está próximo a terminar completamente su mandato.

Durante el periodo de crisis la Universidad Surcolombiana tuvo cinco rectores designados que no terminaron el periodo, cinco provisionales. En total diez rectores en diez años, incluyendo el actual. 

Elecciones 2014 rectoría USCO

Entre el 25 de noviembre al 11 de diciembre de 2013 fue el plazo en el cual se inscribieron catorce aspirantes al cargo de Rector (ver inscritos).

Durante el proceso de verificación de requisitos los aspirantes Miller Dussán, Hernán Zamora, Luis Alfonso Albarracín, Jesús María peña, Jaime Joaquín Murcia y German Santiago acuña, fueron inhabilitados. Posteriormente tras interponer recursos de interposición fueron admitidos los profesores Miller Dussán, Luis Alfonso Albarracín, Héctor Hernán Zamora y Jose María Peña Bermúdez. Completando la lista de 12 aspirantes.

Continuando con el proceso, el 17 de enero del presente año el Consejo Superior de la Universidad eligió en la terna a los profesores Jesús María Peña, Pedro Reyes y Gustavo Briñez (ver Acuerdo).

El 13 de marzo se realizará la Consulta Estamentaria donde se elegirá al nuevo Rector de la Universidad Surcolombiana que será designado y posesionado el miércoles 19 de marzo del presenta año 2014. (Ver cronograma completo de proceso electoral)

Panorama actual de la Universidad Surcolombiana

Con un déficit presupuestal de 177 mil millones de pesos, según el informe del SUE del año 2011 los diversos sectores de la Universidad reconocen que la institución afronta una crisis en todos los órdenes: lo curricular, lo administrativo, en la proyección social y en el bienestar.
A continuación los argumentos.

La docencia en la USCO

La Universidad Surcolombiana en sus 45 años ha formado alrededor de 25.000 profesionales, en cuyos desarrollos la docencia es uno de los pilares centrales.

Cuenta con 270 profesores de planta y 451 de cátedra.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“En cuanto a formación, yo creo que la Universidad ha venido desde cada una de las Facultades, cumpliendo una labor muy importante en la formación de profesionales en las distintas áreas”, considera Pedro Reyes Gaspar, candidato a la rectoría USCO.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Un aspecto que el Candidato a Rectoría, Jesús María Peña Bermúdez, reconoce íntimamente ligado al liderazgo de los estudiantes surcolombianos y el éxito de los Egresados, en la vinculación y la creación empresarial en la región y el país.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por su parte el profesor Gustavo Briñez Villa, candidato a la rectoría, quién también reconoce la importancia de la labor docente en la Universidad, considera preocupante que según el informe de 2011 del SUE la institución no cuente con los suficientes docentes de tiempo completo y en cambio tenga muchos catedráticos.

“En el tema docente, yo he sostenido que nosotros estamos muy cercanos a ser catalogados como un colegio grande”, afirma Karol Mauricio Martínez Rodríguez, representante de los egresados al Consejo Superior de la Universidad.

Ramírez Rodríguez sostiene que de las 480.000 horas anuales que dictan los docentes de planta de la Universidad, 5000 horas al año se dedican a proyección social, lo que equivaldría a tres docentes de planta dedicados a proyección social, de los 270. 32.000 horas al año se dedican a la investigación.

“Eso quiere decir que el 8 por ciento de las horas se dedican a dos procesos misionales, dos de los tres: proyección social e investigación. La gran mayoría de las horas se lo dedicamos a actividades complementarias de lo académico, y otra cantidad de horas se lo dedicamos a la formación, a la docencia. Quiere decir que estamos en un atraso evidente, en un atraso que nos relega en el ámbito nacional y mundial. Una universidad que no investiga y que no se proyecta”, dice Karol Martínez.

Felipe Manjarres, representante de los estudiantes al Consejo Superior de la USCO, es enfático al señalar que la docencia en la Universidad ha sido asumida como una simple actividad comercial donde el único beneficio que persiguen es el propio. “El incumplimiento en los horarios, descargas en sus agendas semestrales para desarrollar actividades administrativas y complementarias, de las cuales muchas veces se desconoce si las mismas se realizaron o no, es evidencia clara de ello”, sostiene.

La investigación en la USCO

La Universidad Surcolombiana actualmente cuenta con 74 grupos de investigación, de los cuales 37 están reconocidos y clasificados por Colciencias. Cuenta además con una Vicerrectoría de Investigaciones que representa uno de los mayores avances en materia organizativa.

Y aunque la Universidad ha realizado investigaciones que responden a las necesidades y potencialidades de la región sur Colombiana, el profesor Briñez considera el actual plan de desarrollo hace énfasis en que debe hacerse exclusivamente investigación aplicada, no mencionan para nada la investigación teórica, es decir, han decretado la muerte de la epistemología aquí al interior de la institución porque no se puede pensar la investigación independientemente de las condiciones en que ella se realiza.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El docente Hernando Gutiérrez, representante de los profesores al CSU USCO, es partidario de dar un gran debate en torno a qué es la investigación. “En la Universidad la gente se quiere dar estatus de investigador porque hace una consulta: elabora una encuesta, la aplica y ya es el gran investigador”. Además ante el carácter de las políticas del Gobierno Nacional que, según criterio del profesor, está privilegiando este tipo de investigación pragmática, porque lleva a resultados que pueden ser materializados y ojala comercializados.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La opinión de Gutiérrez es respalda por Nasli Farfán del Colectivo Aquelarre, al evidenciar que la investigación se está enfocando en carreras como ingeniería de petróleos y medicina, pregrados que le generan recursos a la Universidad, en detrimento de la investigación de carácter humanista desde la literatura y la psicología.

“Quizá sea que conviene más investigar para puntuar la hoja de vida con el favor del CAP -Comité de Asignación de Puntos-. Las horas dedicadas a la investigación por parte de los docentes de planta de la USCO no superan el siete por ciento”, añade el representante de los estudiantes ante el Consejo Superior, Felipe Manjarres.

El profesor Jesús María Peña cree que la investigación debe dar siempre respuestas solucionadoras a problemas sociales, disciplinales, gremiales o ser generadoras de ideas que aporten al desarrollo y bienestar. Y hace énfasis en uno de los inconvenientes de los que más se habla en la institución: los resultados de las investigaciones no están llegando a la región.

“Es muy posible que existan buenas investigaciones que deben darse a la luz pública regional, nacional e internacional, dado que, siendo la Universidad promotora de las ideas creadoras y debe aportar directamente o mediante a proyectos de innovación”, dice el profesor Jesús Peña.
Álvaro Medina Villarreal representante y conocedor del sector productivo del sur Colombiano considera que la investigación de la Universidad es deficiente, porque ha formado profesionales investigadores pero no les ofrece medios de interacción y puesta en marcha de sus conocimientos. Según el dirigente, la región cuenta con sectores económicos fuertes que requieren aportes, pero no se evidencia una intervención y motivación en aras de la profesionalización, principalmente del campo.

“La región poco se está beneficiando de las investigaciones que estamos haciendo. Los trabajos obedecen a ciertos intereses de un grupo de personas. El interés debe ser más general y debe partir de que esas investigaciones contribuyan a generar conocimiento o a generar soluciones a ciertos problemas que tiene la región”, recalca el profesor Pedro Reyes Gaspar.

Para Karol Martínez, los inconvenientes con las dinámicas investigativas se debe a que el estatuto general, la misión, la visión son letra muerta, y todo el mundo sigue pensando que hay que seguir en la docencia, dictando una cátedra pero nadie pone sus ojos sobre la misión de la Universidad.

La proyección social de la USCO

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El aspecto más preponderante en la razón de ser de la Universidad del sur Colombiano, es quizás el más cuestionado. Según Felipe Manjarres, representante de los estudiantes al C.S.U, tan solo el uno por ciento de la totalidad de horas de trabajo de docentes de planta es dedicado a proyección social, lo que evidencia el nivel de compromiso de la institución con la región y el país.

“La Universidad está en deuda con la región, está en deuda con el país. Si bien es cierto la institución ha hecho algunos intentos, esfuerzos de responder a algunas necesidades regionales y de atender algunas orientaciones nacionales requiere un mayor compromiso en el orden social”, reconoce el representante de los profesores Hernando Gutiérrez.

Jesús María Peña, argumenta que existe falta de apoyo a proyectos de investigación para que se encaucen a planes y programas de beneficio a la agricultura, ganadería, acuicultura, minería e hidrocarburos y recuperación social de quienes la necesiten, con proyección socialmente a la innovación tecnológica.

Posición análoga tiene el profesor Briñez al advertir que “nos hemos vuelto a encerrar en las mallas, como si la comunidad no existiera, como si fuéramos un olimpo intelectual que no tiene nada que ver con la realidad de la cual nosotros también formamos parte”.

El aspirante Pedro Reyes al referirse a la proyección social indica que “No estamos contribuyendo efectivamente a la solución de los problemas, ni hemos fortalecido alianzas con los gobiernos, la empresa y la misma sociedad para colaborar en esos procesos”.
Álvaro Medina, considera evidente en la falta de motivación de los estudiantes en áreas de gran importancia regional y la falta de profesionalización del campo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Para la delegada del colectivo Aquelarre, la Universidad desde el humanismo y la generación de conocimiento, no ha reconocido e intervenido los procesos de desarrollo económico, solo actúa como generador de mano de obra. En la proyección social el docente no ha cumplido a plenitud su labor como agente de cambio en la comunidad académica y la región Surcolombiana, según considera el representante de los egresados, Karol Martínez.

Los retos para la Universidad Surcolombiana

Ante el panorama presente en la Universidad, vivenciado desde los diferentes estamentos y miembros de la comunidad académica y la regional, surgen de manera general aspectos centrales en el desarrollo futuro de la institución.

El rector ante todo debería ser una autoridad moral. Tiene que representar la diversidad, debería salir a motivar la conciencia de cambio en la comunidad universitaria.

La Universidad tendría que liderar el proceso de reorientación u orientación de sus funciones misionales hacia el desarrollo responsable de la sociedad a nivel cultural, ambiental, económico y social. Superar la “letra muerta” en su filosofía.

Es importante que analice la pertinencia de sus programas y los que, atendiendo a las necesidades regionales, sean necesarios. Teniendo en cuenta las perspectivas socioeconómicas de la región.

La universidad tiene que auscultar más para saber qué es lo que necesita la región. De ahí la importancia del liderazgo de los docentes frente a la problemática que presenta la región.

La formalización docente debe ser un aliciente para fortalecer el desarrollo de la docencia, con una formación constante, un carácter autocrítico y dinámico, de la mano de los estudiantes, que fortalezca los procesos de enseñanza, e investigación y proyección social en el Alma Máter.

La institución debe nacionalizarse e internacionalizarse para poder afrontar los retos que le vienen a la educación superior y frente a los compromisos que debe asumir ante la sociedad desde escenarios locales, regionales y nacionales como la Mesa Amplia Nacional Estudiantil desde la motivación y apoyo a los estudiantes para que expongan y sean partícipes de la Reforma a la Educación Superior en defensa de la Universidad Pública.

El posible escenario de postconflicto debe ser un escenario de desarrollo y una posibilidad de reorientación de la Universidad teniendo en cuenta las experiencias acumuladas en su desarrollo regional de 45 años, en miras a aportar a la consolidación del proceso de la paz.

La Universidad debería consolidar las sedes Garzón, La Plata y Pitalito, toda vez que son puntos estratégicos para empezar a desarrollar la región de una manera muy importante. Consolidarlas, darle mayor autonomía con otra clase de figura administrativa.

Tal desarrollo debe verse fundamentado con la infraestructura necesaria tanto urbana como rural para que puedan ser desarrollados todos los objetivos de la comunidad académica. Además de escenarios y plataformas virtuales.

Quien llegue a administrar el Alma Mater, debe ser creativo en la consolidación y generación de nuevas rentas: recursos mediante la cofinanciación de proyectos, de regalías por ciencia, tecnología e innovación, la excepción de impuestos por parte de las grandes empresas de la región a través de la Universidad; además debe ser claro el liderazgo de los aportes constantes desde las administraciones departamentales y municipales.

Y ante todo pensar un proyecto macro que articule las futuras administraciones en pro de un proceso constante de desarrollo institucional y regional que aproveche las grandes fortalezas que tiene la universidad en su recorrido.

la terna a la rectoría de la USCO

El 17 de enero del presente año el Consejo Superior de la Universidad eligió en la terna a los profesores Jesús María Peña, Pedro Reyes y Gustavo Briñez (ver Acuerdo)