Son ocho estudiantes de Agrícola hoy vinculados al Grupo de Investigación en Telemática (GITUSCO), quienes con visión a las nuevas tendencias del agro: una agricultura limpia, una fertilización más tecnificada y poco tradicional, han venido trabajando en lograr una excelente producción en poco espacio.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El reto de elaboración de un invernadero tipo macro túnel fue llevando por los jóvenes de la teoría, de los cultivos transitorios bajo cubierta, a la práctica con la ayuda de Eduardo Cubillos instructor del Centro Agroempresarial y Desarrollo Pecuario del Huila (SENA).

Para generar los recursos necesarios para la adecuación y el sostenimiento, Tomas Alejandro Patiño, Jenny Delgado, Edilberto Becerra, Martha Liliana Ramírez, Wilton Bohórquez, Lorena Abella, Luis Alfredo Méndez y Alexis Díaz, asumieron gran parte de los costos. “Haciendo tamales, rifas y “tapazos” (sorteos con la numeración de las tapas de la cerveza)”, según cuenta Luis Méndez, recaudaron los fondos necesarios para la construcción en la sede Garzón.

Con guadua, polisobra y los materiales para la elaboración del compostaje donados por el señor Leopoldo Abella propietario de la finca el Jericó de la vereda Vista Hermosa, finiquitaron la estructura. Así mismo, los familiares y el Ingeniero Yamil Armando Cerquera Rojas, han sido fundamentales en el desarrollo del proyecto.

Tomate larga vida, la semilla del proceso

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El invernadero tipo macro túnel que se adecuo en un terreno de la Universidad Surcolombiana en Garzón, ahora hace parte de las prácticas de la carrera. “Está ubicado a una altura de 871 msnm con latitud 2.1864, longitud -75.62, al norte con 2º 11’ 11.10”, al oeste 75º 37’ 26.18”, el área del macro túnel es de 75 m^2 con 3 metros de altura, el macro túnel va recubierto con una Polisombra blanca 80% para mitigar las altas temperaturas y evitar que desarrollo de la floración en el cultivo sea interrumpido”, según describe el proyecto. En su diseño los estudiantes e instructores tuvieron en cuenta los puntos cardinales oriente y occidente, para aprovechar mejor la luz solar, y el norte y el sur para mitigar las fuertes corrientes de aire.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fotografía suministrada por GITUSCO: plantas de tomate lumix

Las plántulas de tomate larga vida, de semillas lumix, “una nueva variedad de la familia de los híbridos, resistente a diferentes enfermedades y plagas”, ha sido el cultivo implementado por el equipo de futuros ingenieros, hoy miembros del Grupo de Investigación GITUSCO. “Desde el momento del trasplanté al terreno las plántulas han mostrado un excelente desarrollo y crecimiento, en este proceso de buenas prácticas agrícolas nos hemos enfocado en sacar una producción de alimentos y fibras de la mejor calidad bajo una agricultura limpia, con el fin de mejorar los procesos de toma de nutrientes, de agua en la siembra y así mismo la protección del recurso”, afirman los investigadores en documento escrito.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fotografía suministrada por GITUSCO: estapa de trasplante

Según los registros diarios llevados por el grupo, desde la fecha de trasplante el 24 de julio 2014, sólo pasaron 21 días para que se diera la floración en el cultivo, el tutorado (el amarre de la planta) se realizó a los 30 días, el llenado del fruto se registró a los 31 días y a los 45 días del desarrollo del cultivo iniciaron la fertilización por sistema de riego. Cada planta les ha generado una producción de mínimo 6 kilos, cuando normalmente en otros cultivos suele arrojar máximo 5 kilos de tomate. Lo queles ha dado un panorama alentador y positivo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fotografía suministrada por GITUSCO: etapa de floración del cultivo de tomate

En un cultivo tradicional la primera floración regularmente se evidencia a los 28 días posteriores al trasplante, el llenado del fruto suele observarse a los 55 días, a partir de estas comparaciones los estudiantes han concluido que en invernadero tipo capilla el cultivo requiere mayor inversión y más tiempo para la producción.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fotografía suministrada por GITUSCO: estapa del tutorado (amarre de la planta)

Al contar con un ambiente semi controlado, permitido por el innovador invernadero tipo macro túnel, el uso de herbicidas, la aplicación de fungicidas e insecticidas es mucho menor. De esta manera el Grupo de Investigación GITUSCO cumple su objetivo de “educar e incentivar a los productores rurales a implementar y manejar este tipo de cultivos bajo cubierta, con el ánimo de mejorar prácticas agrícolas y contrarrestando el consumo de alimentos con un alto índice de contaminación por el uso excesivo de fungicidas, herbicidas e insecticidas que puedan llegar a incidir en una enfermedad como lo es el cáncer de estómago”; que de acuerdo con cifras oficiales, en el Huila se registra una mortalidad del 13,67%, mientras que a nivel nacional es del 9,79%.

Las cuatro cosechas de tomate que hasta el momento han realizado las han comercializado en el municipio de Garzón. De esta manera sienten que suplen la necesidad de un producto de calidad a un precio ideal.

“Educar e incentivar a los productores rurales”

Por otro lado, el proyecto se muestra como una alternativa para el uso racional del agua, mediante tablas de nutrición elaboradas según la edad por semana de la planta. “Las tablas se manejan según las condiciones agroecológicas del cultivo (clima, deficiencias nutricionales, etc.)”; motivo por el cual, el próximo mes de noviembre, durante los días 12, 13, 14 y 15, miembros del Grupo participarán como ponentes en el “V seminario internacional Uso Racional del Agua “USRA”, que realizara la Universidad Surcolombiana sede Pitalito (Huila).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fotografía suministrada por GITUSCO: cultivo de tomate sede Garzón USCO

También el uso de energías alternativas se ha implementado en el macro túnel al tomar como opción la Polisombra blanca al 80 %. Los registros que han realizado los miembros del equipo demuestran conservación de la temperatura por el aprovechamiento de la luz; ayudando a mitigar los fuertes rayos solares que afectarían el cultivo, y mejorando el incide en el crecimiento y desarrollo de las plantas,  

Los estudiantes de Ingeniería Agrícola de la Surcolombiana sede Garzón esperan seguir con sus investigaciones gracias a los proyectos que, como semillero y grupo, presentaron y fueron aprobados en la convocatoria de mediana cuantía de la Universidad. De esta manera el invernadero que con su esfuerzo personal y familiar fue llevado de la teoría a la práctica, será tecnificado con recursos de la USCO. Las investigaciones alrededor del tomate continuarán, además se muestran optimistas frente a los adelantos que el Grupo GITUSCO pueda realizar en el, hasta ahora poco conocido en la región, cultivo de “Maracuba”, injerto entre maracuyá y badea.

 

Fotografía principal: GITUSCO USCO-Garzón