Por: Willian Camilo Cardoso
El periodismo es uno de los oficios que más despierta odios y amores en el mundo, si bien la mayoría de las personas que reciben, codifican y replican la información son conscientes de la responsabilidad que recae sobre ellos al tener el poder de la palabra, son diversos los contextos y vivencias que día a día enfrentan los hombres y mujeres que se dedican a este hacer.
Caly Monteverdi, es un periodista argentino de 38 años de edad, desde muy joven se apasionó por la comunicación y el periodismo, en su Buenos Aires natal este reportero cursó toda su carrera universitaria y ejerció su profesión como Licenciado en Periodismo, pasó por varias instituciones de educación superior, en donde se encontró con distintas formas de abordar su carrera, finalmente se graduó como profesional en la Universidad del Museo Social Argentino.
Caly vive desde hace tres años en Neiva y ha tenido la oportunidad de analizar los medios de comunicación latinoamericanos y colombianos, ver como estos han evolucionado y cuáles son sus principales fortalezas, oportunidades, falencias y dificultades.
¿Por qué periodismo, como inició el gusto por esta profesión?
¿Qué es lo que más le gusta del periodismo?
Lo que más me apasiona del periodismo es entender, uno no puede ser periodista si no entiende el lugar en el que está, yo leo mucho los periódicos regionales de acá (Huila), porque me apasiona y me gusta saber desde qué empresa paga publicidad, hasta lo que pasa en la ciudad. Mucha gente cree que uno se levanta en la mañana y puede ser periodista porque tiene una cara linda o porque es el hijo de no sé quien, pero más allá de ser apasionado es leer de todo y es tener un mínimo de contexto, leer economía así no le guste la economía, conocer de todo y tener los recursos para escribir o hablar sobre diferentes temas.
A veces describen al periodista con un mar de conocimientos con un centímetro de profundidad…
Antes de estar en una universidad ya ejercía el periodismo, ¿Cómo lo cambió la profesionalización del oficio?
La Universidad hace que se cambie la visión de las cosas, yo de repente pasé de recortar periódico, de leer notas y subrayarlas para luego averiguar en la biblioteca de la institución, con ganas y con la inocencia con la que uno empieza la etapa universitaria. Me llama mucho la atención que logró descubrir que muchas cosas que creemos de una manera son de otra, es desde ahí que me doy cuenta que todos los profesores me demostraron que no todo es con la ingenuidad que lo vemos. También por más que le guste leer no se puede obtener el conocimiento pleno, la academia abre las puertas para decir que te puede servir, la preparación es el combustible para ser un buen periodista, pero si no sabes conducir un auto, así tengas esa gasolina posiblemente te vas a estrellar.
El cambio continuó ¿Existieron otras experiencias que lo llevaron a pensar aún más el oficio del periodismo?
¿En qué se parece el periodismo que se hace en Colombia al que se hace en su país?
En todo Latinoamérica se vive algo y es como la política se mete en lo que es el periodismo, durante las campañas electorales se paga publicidad y eso hace que se hable de manera distinta, eso es realmente común, las empresas que ponen publicidad regulan lo que va a salir; noto que esas cosas negativas, que hacen que el periodismo no pueda ser mejor, que cada vez se investigue menos o que la parte de sociales sea lo más importante del periódico, porque la gente deja de confiar en el medio, eso es común el nuestro continente.
Me encanta que los periódicos regionales trabajan temas que los nacionales no tratan, yo aprendí el día a día del Huila a partir de los medios locales, en ellos aparecen noticias que no estarían en otros espacios, se le da importancia a lo de acá, mientras que si en los grandes medios sale algo de la región es muy pequeño y con poca profundidad. Incluso lo que me gusta lo recorto y lo guardo como cuando tenía 16.
¿Cuáles son esos errores comunes del periodismo colombiano y regional?
¿Por qué cree que suceden estos errores?
Me parece que el periodismo está muy devaluado económicamente, eso es un gran problema, se exige mucho y se paga poco o se paga mal, son empresas grandes pero a la materia prima del medio que son los periodistas no se les valora, además el reportero tiene que hacer muchas cosas y tener cientos de trabajos porque no puede subsistir con uno solo.
Todas esas cosas hacen pensar en un periodismo retrasado en el tiempo, por el hecho de que no es acorde lo que se le reconoce a un reportero con lo que se le exige. Si un periodista no gana bien, no va a dedicar el tiempo y las ganas necesarias para hacer su trabajo si está pensando cómo comprar los alimentos, eso desvía la atención. Pero como en toda Latinoamérica con poco los periodistas terminan haciendo cosas magistrales, que de repente sorprenden a todos, se la rebuscan y la creatividad se enciende a partir de eso, de no tener respuesta de la parte económica.
Gay Talese dice que ‘Los periodistas están haciendo mal su trabajo porque les falta imaginación y olfato para saber donde están las buenas historias’, como se adaptaría está frase al periodismo del que venimos hablando
Es el sistema, el periodista es creativo por naturaleza pero hay que saber desarrollar esa creatividad y cuando se le dice que trabaje seis o siete días a la semana y no se paga bien, decir que no es creativo es injusto, porque no tiene tiempo para la creatividad. En este momento está todo tan materializado que escribir una buena nota es muy difícil, pero en el periodismo bueno debería haber más tiempo para la creatividad.
¿Cómo cambiar esas situaciones que hacen difícil hacer periodismo en Latinoamérica?
Lo que deberíamos hacer es aportar, investigar y promover la creatividad, cualquier medio que le dé tiempo al periodista hasta al que lleva el café le van a surgir excelentes ideas, aprovechar reuniones de producción, a lo que se le llama fluir psíquico, que salgan ideas, sabiendo el norte que tiene el medio, esas reuniones son fundamentales para mejorar el periodismo, es creer y dialogar con los mismos periodistas, una nota política puede ser perfectamente la mejor si se habla con el de deportes, porque a veces la información viene del lugar menos esperado.