El mundo conectado ya no consume de manera pasiva los contenidos del internet. A través de diversas plataformas los internautas participan, interactúan y construyen contenidos. Blogger, redes sociales (Facebok), comunidades colaborativas (Wikipedia) y los portales de alojamiento de fotos, audio o vídeos (Flickr, YouTube), complementan la esencia la experiencia de navegación.
En la Universidad Surcolombiana estudiantes de Psicología analizan los impactos de las redes sociales en la salud mental para brindar herramientas a docentes, psicólogos y padres de familia que permitan la identificación de síntomas y tratamiento psicológico.
Según los futuros psicólogos en la actualidad todos los factores están dados para que se agudice la adicción a las redes sociales y en general el internet. Las limitaciones en las familias para la realización de actividades fuera del hogar, la poca vigilancia que ejercen los padres de familia sobre sus hijos, el exceso de uso de la tecnología por parte de la población, las páginas y juegos creativos que incentivan a estar conectados permanentemente, el avance de la tecnología que ofrece mejores alternativas para el uso de las redes sociales y las características personales de las generaciones más jóvenes, permiten que la dependencia sea más rápida (aisladas socialmente, tímidas, depresivas, dependientes).
Esto dicen algunos expertos
El Doctor Enrique Echeburúa Odriozora, miembro del Comité Científico del Instituto Español de Resiliencia, en su libro “Adicción a las redes sociales y nuevas tecnologías en niños y adolescentes: un nuevo reto”, plantea que lo característico de la adicción a Internet es que ocupa una parte central de la vida del adolescente, que utiliza la pantalla del ordenador para escapar de la vida real y mejorar su estado de ánimo. (Ver estudio).
El profesor de la Facultad de Psicología en la Universidad del País Vasco identifica ocho “señales de alarma”:
• Privarse de sueño (5 horas) para estar conectado a la red, a la que se dedica unos tiempos de conexión anormalmente altos.
• Descuidar otras actividades importantes, como el contacto con la familia, las relaciones sociales el estudio o el cuidado de la salud.
• Recibir quejas en relación con el uso de la red de alguien cercano, como los padres o los hermanos.
• Pensar en la red constantemente, incluso cuando no se está conectado a ella y sentirse irritado excesivamente cuando la conexión falla o resulta muy lenta.
• Intentar limitar el tiempo de conexión, pero sin conseguirlo, y perder la noción del tiempo.
• Mentir sobre el tiempo real que se está conectado o jugando a un videojuego.
• Aislarse socialmente, mostrarse irritable y bajar el rendimiento en los estudios.
• Sentir una euforia y activación anómalas cuando se está delante del ordenador.
Por su parte el profesor de Psicopatología en la Universidad Pública de Navarra, Javier Fernandez Montalvo, en su trabajo “Hábitos de uso y conductas de riesgo en Internet en la preadolescencia”, analizó la disponibilidad de nuevas tecnologías y las conductas desarrolladas en internet de 364 alumnos de sexto curso de Educación Primaria en distintos centros educativos de Navarra (España), y encontró que existe un alto acceso a la web, “en la mayor parte de los casos la conexión a Internet se hace en casa y en solitario, sin ningún tipo de control parental”, lo que según el investigador posibilita que se desarrollen conductas directamente ligadas con el «ciberbullying». (Ver estudio).
Sobre el aislamiento al que conducen las redes sociales también apunta el profesor Francisco Javier Encina, adscrito al Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico (Psicología Clínica) de la Universidad Complutense de Madrid, cuando dice que los menores sustituyen los contactos personales por la comunicación virtual y sienten la necesidad de estar conectado a Internet de forma permanente.
El planteamiento de la Psicóloga Silvia María Villadangos González en su artículo “Menores y nuevas tecnologías (NT): ¿Uso o abuso?”, aborda un nuevo escenario o dispositivo actualmente asociado al aumento de uso de redes sociales, se trata del teléfono móvil, afirmando que “el hecho de que el uso del teléfono móvil se realice mayoritariamente en la casa, probablemente pone de relieve bien, (…) el cambio de la comunicación personal a la mediada por nuevas tecnologías”. (Ver estudio).
IV Encuentro Surcolombiana de Psicología

Los argumentos son diversos, aun así todos apuntan a que los cambios vertiginosos en materia tecnológica que afronta la sociedad global el desarrollo personal, principalmente las generaciones más recientes, se traduce en trastornos psicológicos que no son aceptados por los internautas y no cuentan con un tratamiento ideal.
Precisamente durante el IV Encuentro Surcolombiana de Psicología, que se desarrollará en la UNIVERSIDAD SURCOLOMBIANA de Neiva (Huila) el impacto del uso de las redes sociales y el internet en la salud mental, será uno de los temas centrales. Al lado de la Psicología, la educación y el posconflicto en Colombia; y los aspectos psicológicos de enfermedades en relación con la salud, según ha dicho Cristian Villanueva, estudiante de décimo semestre de Psicología.
Estudiantes del Programa de Psicología demostrarán su capacidad de investigación documental, síntesis y socialización en temas de alta pertinencia en el contexto de la Psicología aplicada al ámbito de la salud, durante los días 13, 14, y 15 de mayo en el Auditorio Olga Tonny Vidales.
Fotografía principal tomada de: arvilamagna.com