Desde el martes 18 de noviembre las mujeres del norte del Cauca emprendieron una masiva movilización que recorrió las carreteras que comunican a los municipios de Santander de Quilichao, Cali, Palmira, Buga, Pereira, Ibague, Fusagasuga, hasta arribar a la capital del País, para denunciar las violaciones a la vida, los derechos humanos y del territorio por parte de la locomotora minera del Gobierno Nacional y el conflicto armado. (Ver: Mujeres dispuestas a caminar desde el norte del Cauca hasta Bogotá) y (Sobre la movilización y el proceso de paz habla lideresa de mujeres que vienen del norte del Cauca).

Fotografía: La Inconquistable Fanzine
“Hoy estamos amenazados de muerte física y cultural! Nos amenaza con el despojo la locomotora minera del Presidente Santos que otorga concesiones y títulos mineros a multinacionales violando nuestro derecho a la consulta y el consentimiento previo; nos amenaza la minería ilegal que con sus retroexcavadoras destruye el patrimonio ambiental y territorial que hemos cuidado por siglos; nos amenazan los grupos armados que nos acusan de estar en contra de las políticas desarrollistas del gobierno; amenazan a nuestras hijas e hijos, a nuestros compañeros, a nuestras comunidades; son una amenaza las mentiras y retórica del gobierno nacional que demuestra que esta por proteger sus intereses económicos neo-lberales por encima de nuestros derechos colectivos. El racismo estructural en este país que nos despoja y nos discrimina es una amenaza”, han manifestado en comunicado a la opinión pública las mujeres afrodescendientes". (Ver: ¿Paz sin territorios ancestrales afrodescendientes? No para las mujeres negras del norte del Cauca).
¿Racismo?
Durante el recorrido por los diferentes municipios que de Suaréz Cauca hacen la ruta hasta Bogotá, fueron recibidas con alegría, aplausos, pero también con discriminación por parte de la fuerza pública del Municipio de Cajamarca, según denunciaron el pasado 22 de noviembre al Proceso de Comunidades Negras (PCN).

Fotografía miembro de la Policía Cajamarca tomada por: La Inconquistable Fanzine
“Cuando las marchantes se encontraban en el lugar de reposo, la policía quiso requisar a tres miembros de la Guardia Cimarrona que acompaña la marcha, argumentando que a Cajamarca “está llegando mucha gente rara” (…) El comandante por su parte, se refirió a los miembros de la marcha como “niches” y “grupos especiales”, lo cual molesto a los jóvenes de la Guardia. El comandante de la policía reconoció que su personal no está familiarizado y necesita capacitación sobre cómo abordar a los Afrodescendientes. La policía visitó el lugar de reposo tres veces preguntando quienes eran, lo cual empezó a generar la incomodidad de las mujeres marchantes y la preocupación de que se instigara algún incidente entre los jóvenes de la Guardia Cimarrona y la Policía”. (Ver: ¿Protección? O ¿racismo?, hostigamiento y represión en Cajamarca durante la marcha de las mujeres afrodescendientes por el cuidado de la vida y de los territorios ancestrales).
Exigencias de las comunidades afrodescendientes del norte del Cauca

Con su llegada a Bogotá las 300 mujeres en compañía de la Guardia Cimarrona, abogan “la defensa de la vida y del territorio ancestral” ante la Corte Constitucional y el gobierno colombiano a través de:
• Incautación, salida, destrucción inmediata de las retroexcavadoras que sin nuestro consentimiento están explotando oro en los territorios de los municipios de Guachené, Santander de Quilichao, Buenos Aires y Suárez, departamento del Cauca.
• Investigación disciplinaria y sanción a las funcionarias y funcionarios que por acción u omisión han permitido el ingreso de las retroexcavadoras y con ello han permitido que se genere y/o agrave la situación de riesgo y vulnerabilidad para las mujeres.
• Evaluación y reparación integral de los daños ambientales, de soberanía alimentaria y económicos que ha generado la minería en nuestros territorios.
• Reconocimiento y protección de la minería ancestral de las comunidades Afrodescendientes.
• Garantizar la integridad física, cultural y la protección de los derechos colectivos de las mujeres, hombres, jóvenes, niñas y niños en los territorios ancestrales.
• Garantizar la protección a la vida de las lideresas y líderes, investigar los asesinatos, las amenazas de muerte y las acciones de violencia contra éstas y llevar a la justicia a los responsables.
• Cumplir con la implementación de los Autos 005/2009 y 092/2008, la Sentencia T1045A y la reglamentación del capítulo V de la Ley 70 de 1993, para garantizar la prevención del despojo y desplazamiento forzado de nuestras comunidades, la evaluación de los impactos y daños causados y la reparación integral a las comunidades, en el marco de los derechos colectivos.
• Interlocución directa de las mujeres Afrodescendientes del Norte del Cauca con la mesa de La Habana, porque paz sin territorios libres no es Paz.
• Aplicar el derechos a la consulta y el consentimiento de manera previa, libre e informada antes de tomar cualquier decisión que tenga impacto positivo o negativo sobre nuestras vidas y territorios.
• Derogar los títulos mineros otorgados en violación de nuestros derechos colectivos y abstenerse de continuar vendiendo nuestro territorio a las multinacionales.
El simbolo de la movilización afrodescendiente

Logo diseñado por María Yein Mina Patiño, mujer negra de la vereda de Yolombo – Municipio de Suarez – Cauca. Mujer referente de la comunidad afrodescendiente, cuidadora de la vida y el territorio ancestral.