Por: Mayra a. Mosquera, Maria Niño, Heidi Murillo, Diana Galindo, Viviana Cespedes

        Septimo semestre Pedagogía Infantil USCO

 

 

La práctica de intervención que se aplica en la carrera de Pedagogía es muy importante ya que nos permite desarrollar lo aprendido durante esta, especialmente aplicando en los niños la estimulación temprana, permitiéndonos adquirir habilidades para desempeñar muy bien nuestra labor como docentes.

Importancia de la estimulación en niños

La estimulación temprana tiene como finalidad ocasionar una capacidad de aprendizaje benéfica en los seres humanos. Todo esto lo realizamos a través de los muchos ejercicios y juegos placenteros repetitivos, ocasionando en el niño una serie de estímulos, potencializando funciones cerebrales. Esta estimulación ayuda al niño no solo a trabajar su dimensión cognitiva y su parte intelectual, sino que encierra en ella cada una de las dimensiones del ser humano. Es por esto que resulta interesante el trabajo con los más pequeños.

Es de vital importancia conocer y determinar las necesidades del niño, pero esto no se establece simplemente porque nos parece que es así, sino, que se determina por medio de la observación del mismo para así saber cómo empezar este proceso, para ello se trabaja como lo mencionábamos anteriormente con las dimensiones del ser humano, entre ellas encontramos:

La dimensión comunicativa: en el niño se ve la necesidad de comunicarse y de ser entendido por el mundo que lo rodea, es por ello que su estimulación está basada en lectura, en la construcción de oraciones buco gestuales y de un vocabulario propio de fácil comprensión.

La dimensión cognitiva: trabajamos en el niño la capacidad de situarse en el mundo que lo rodea, de reconocer, de diferenciar, de clasificar, de ordenar elementos trabajando con ellos cada una de las nociones, partiendo desde el conocimiento del mismo niño, para así lograr un aprendizaje más significativo.

La dimensión socio afectivo: vemos la importancia de trabajar con el niño el fomento de valores, de pensamientos creativos, crecer la autoestima, la seguridad, normas de cortesía, etc., ya que es algo que poco a poco se está acabando. Por medio de las actividades básicas cotidianas reforzamos en el niño la importancia y la adquisición de esto mismo, creando ciudadanos líderes y capaces de afrontar los retos de la vida trabajando de la mano con la dimensión espiritual.

En la dimensión corporal y estética trabajamos con ellos un juego propio, un juego de imitación, un juego libre, donde el niño se sienta importante en su pequeño mundo.

Cada una de las actividades para el desarrollo de una buena estimulación temprana, son trabajadas en el niño partiendo siempre desde lo singular, desde lo más pequeño.

Por todo esto, las estudiantes de Pedagogía Infantil vemos importante realizar una práctica de intervención (con los más pequeños) trabajando una estimulación temprana, para tener un conocimiento previo del mundo que nos va a rodear como futuras docentes.

Agradecemos de antemano a las instituciones que han abierto las puertas no solo de sus instituciones, sino también de su corazón, para poder ejercer en ellos este conocimiento previo con los niños y las niñas.