Caquetá es un departamento marcado por los diversos fenómenos que aquejan a Colombia, no solo el conflicto armado de más de 50 años, como pareciera que quisieran limitarlo. Precisamente en el territorio que comprende la capital del Caquetá, Florencia, detonaron dos disparos en aquella noche de domingo.

Muerte líder tierras Caquetá

 

“Según algunos testigos oculares del hecho, la víctima había llegado hasta una tienda ubicada en la calle 2C Este con carrera 12 del barrio Villa Mileidy donde pidió una cerveza, cuando ingería la segunda, un desconocido se le acercó y lo impactó en el cuello y en la cabeza”, reseñó el diario. El pistolero escapó, la vida se esfumó y los interrogantes no se hicieron esperar.

Se conocería después que Héctor William Cabrera era líder de ‘Brisas de San Pedro’ y que la familia ya había denunciado amenazas ante la Fiscalía. El hombre había sido el primer presidente del grupo de parceleros de dicho asentamiento que ocupó los predios hace cinco meses de la llamada hacienda Santa Bárbara ubicado sobre la vía La Montañita. La víctima había salido del asentamiento por temor a ser asesinado ante los hostigamientos de sujetos armados.

Según Willinton Murcia, presidente de la junta de vivienda ‘Parceleros Brisas de San Pedro’, ellos reclaman estos terrenos, aprovechando que serían expropiadas por parte de las autoridades. “Tenemos pleno conocimiento de que la finca está en un proceso de extinción de dominio (…). Entonces, debido a eso iniciamos el proceso. El acercamiento con los dueños del predio ha sido poco, porque ellos no se han prestado para el diálogo”, dijo el líder.

Las amenazas ya fueron cumplidas a Héctor

Lo preocupante son las amenazas que, según esta comunidad, ha recibido desde que iniciaron el asentamiento en septiembre de 2014. Según el líder, han venido personas armadas a intimidarlos. “Nosotros, hasta donde tenemos conocimiento, los tipos que venían a hacer ese daño venían de la finca como tal. En una ocasión, estábamos como ocho personas en un rancho, cuando llegaron cuatro personas armadas en dos motos y nos quemaron nuestras cosas y nos desaparecieron nuestros documentos de identidad […]. En otras oportunidades, nos amedrantaron con disparos”, denunció Willinton. Son 76 familias que hoy ocupan las 800 hectáreas que comprenden estos terrenos.

El líder comunitario dijo que su comunidad está en plenas condiciones para negociar cualquier tipo de arreglo para lograr asentar sus vidas campesinas en ese lugar, “bien sea compra, permuta o cualquier tipo de negociación. No es como dicen algunos que ‘nos queremos robar la tierra’, eso no es así. Nosotros estamos es reclamando un derecho que tenemos como campesinos desplazados, porque la tierra es para quien la trabaja”, subrayó Murcia. Se intentó hablar con los dueños de estos terrenos. Sin embargo, no se logró contactar con Omar Trujillo, responsable de esta hacienda.

Los desalojaron con fuego

Caquetá líos tierras

Fueron 40 focos forestales que generaron un incendio el que consumió más de 400, de las 800 hectáreas que comprenden los predios de la llamada Hacienda Santa Bárbara. El siniestro ocurrió mientras la Inspección Segunda de Policía de Florencia, en coordinación con el Escuadrón Móvil Antidisturbios de la Policía Caquetá, hacían efectivo un desalojo de las 76 familias que ocupaban desde hacía seis meses aquellos terrenos.

Al parecer, las personas contratadas por los dueños de la hacienda invadida prendieron fuego a los palos, plásticos y latas que quedaban luego de desmantelar los ranchos, por lo que el fuego no pudo ser controlado. “No se tuvo en cuenta los planes de contingencia y emergencia para este tipo de eventos”, dijo el teniente William Moreno, subcomandante del Cuerpo de Bomberos Florencia, aclarando que no fueron informados de la acción de desalojo.

Otra de las irregularidades que se presentaron durante el desalojo fue la agresión a la gente. Según doña Gladys Muñoz, una de las ocupantes de éstos predios y perteneciente a la Asociación de Parceleros Brisas de San Pedro, uno de esos individuos que estaba tumbando los cambuches, le propinó un garrotazo en la frente. “Supuestamente era una persona de la ley, porque tenía un revolver atrás de la espalda”, sostiene la señora Gladys.

“Atentaron contra la integridad de los campesinos que estamos asentados allá. Maltrataron a la gente y quemaron totalmente todos los enseres de los campesinos. Por esta razón, en la noche muchos campesinos tuvieron que dormir a la deriva, porque les quemaron hasta las colchonetas, las carpas, el techo, las tablas, todo”, dijo Willinton Murcia, presidente de Brisas de San Pedro

La preocupación de las familias y principalmente del mismo Willintón Murcia es que al señor Héctor William Cabrera Suárez le cumplieron las amenazas de muerte. (Escuchar audio).