Alrededor del Proyecto de Desarrollo Urbanístico Cuarto Centenario – IV Etapa, se observan otros edificios habitados hoy por familias que otrora también fueron merecedoras de un subsidio de vivienda, como el cuestionado proyecto Bosques de San Luis. Al ingresar a la zona se observa una calle de parqueo para automóviles y un largo camino de cemento, el cual es extenso y se divide en varios para llegar a cada una de las torres de color naranja que componen la primera fase que en el mes de marzo de este año, benefició a otras 240 familias socialmente vulnerables. Al seguir el trayecto un salón comunal y unos metros a la redonda, monte y pasto. También hay postes de luz y una que otra palmera distribuida cada diez metros aproximadamente. No hay árboles.

Panorama de las viviendas del Proyecto Cuarto Centenario (Fase 4)
Según datos del Ministerio de Vivienda, en el departamento del Huila se están construyendo 2.036 viviendas subsidiadas con una inversión de 88.277 millones de pesos. En Agrado se ejecutan 201, Algeciras 50, Nátaga 70, Neiva 1.140, Pitalito 365, Suaza 100 y Tello 110 unidades habitacionales. En Cuarto Centenario – Etapa IV, fase 4, hay 1140 viviendas de 50 metros cuadrados cada una, adelantadas por el grupo Ingeurbe con una inversión de 49.159 millones de pesos.
Numerosas personas madrugaron para tener una cita con la suerte. Para algunos, cumplir su sueño de tener una vivienda digna era un anhelo de años atrás desde que algún atropello del conflicto les hizo abandonar sus tierras para emigrar a otras desconocidas. Evangelio es uno de ellos. Desde las 7 de la mañana acudió a Cuarto Centenario junto a su madre y sobrina para tener la posibilidad de disfrutar una vivienda propia. Bajo el inclemente sol narra su historia. Las frecuentes retaliaciones entre guerrilla y policía, como también un hermano soldado suyo, le hicieron trasladarse desde el municipio de Colombia (Huila) a Neiva. “Por esa misma razón no podía vivir allí”, dijo. Hoy reside en el barrio San Miguel Arcángel y sólo hasta ahora podrá acceder a una vivienda a través de subsidio. Antes, por ausencia de gestores que apoyaran su proceso no lo logró, y en esta oportunidad “una doctora”, como él mismo la llama, fue quien le ayudó. “Yo trabajaba como vendedor ambulante y una vez me la encontré y le dije; ella fue quien me guió para lo que debía hacer”, afirmó.

Evangelio Zamora
El sur cuenta hoy con procesos de urbanización que han permitido, además de la construcción de varios condominios, la instalación de centros comerciales, plazoletas y supermercados. Sin embargo, Cuarto Centenario parece guardada en medio de la maleza, esperando que los procesos expansivos de la ciudad lleguen hasta allí. A Evangelio no le importa la zona, solo le interesa tener un lugar digno donde vivir con su madre y sobrina. Y a pesar que no conoce las dimensiones de su nueva vivienda, “eso es lo de menos, con tal de mejorar las condiciones de vida”. Según Pedro Hernán Suárez, Alcalde de Neiva, el Presidente de la Fundación Santo Domingo, la cual realiza obras de vivienda, le manifestó que Cuarto Centenario es hoy “el mejor proyecto de hábitat que hay en el país, pues a diez cuadras tenemos el mejor hospital de primer nivel de Neiva y con ayuda de la Gobernación construiremos un colegio que se llamará Rodrigo Lara”, expresó. Para ampliar más las expectativas, añadió que se adelanta la construcción de seis polideportivos y se proyecta la ejecución de un Centro para el Adulto Mayor.
En el sorteo, aplausos iban y venían. El presidente Juan Manuel Santos había arribado junto a su comitiva conformada por el vicepresidente Germán Vargas Lleras y el Ministro de Vivienda Luis Felipe Henao, lo que agolpó más las energías de los cientos de beneficiarios que esperaban que las balotas giraran a su favor. Delegados de la Contraloría, Procuraduría, y entes de vigilancia a nivel nacional hacían presencia para llevar la transparencia del proceso.
Mientras unos alcanzan sus sueños, otros desesperan
A la par con las ansias y la expectativa, sobre la carretera que lleva al Caguán, justo en la entrada del proyecto Cuarto Centenario- IV Etapa, un grupo de treinta personas entre adultos, jóvenes y niños exigían a instancias del gobierno solución a los problemas de reubicación y vivienda. “¡El asentamiento Los Lagos exige una solución al problema de desalojo!”, “¡Nosotros también queremos vivienda digna”!, gritaban.

El flagelo de la no reubicación es uno de los muchos que afectan a poblaciones vulnerables en el país, ocasionados principalmente por desalojos forzosos emanados del conflicto, o por proyectos gubernamentales que implican desplazar poblaciones enteras de una zona específica a otra. La incertidumbre de los desalojados puede ser la misma de cualquier colombiano víctima de otros problemas sociales, uando es la vivienda la que se ha puesto en riesgo. En el caso de “Los Lagos”, un desalojo forzado los tiene en el limbo y a la espera de una reubicación que al parecer no da tregua.
Santos, Gratuidad y Paz
Pese a que muchos colombianos en condiciones de vulnerabilidad buscan acceder a programas de vivienda 100% subsidiadas, algunos no lo logran. No obstante, el presidente Juan Manuel Santos sigue susurrándole al oído de los ciudadanos la idea de la gratuidad y la paz como dos pilares claves en su gobierno. Durante el sorteo de viviendas le recordó a los asistentes las 10 mil becas gratis que ofrecerá el Ministerio de Educación a jóvenes que no tengan posibilidad de pagar la universidad, siempre y cuando obtengan un buen rendimiento en su etapa escolar y las pruebas ICFES. También resaltó sus promesas como presidente al otorgarle un techo a miles de damnificados por la ola invernal en el año 2009. “Algunos me critican y me dicen ¿Usted porqué regala casas? A la gente hay que cobrarle, yo les digo, hay mucha gente que no tiene ni siquiera con qué pagar una cuota para vivienda”, expresó.

El discurso del presidente en torno a este tema, al parecer busca complementar la idea de erradicación de la pobreza para el logro de la Paz. Una opción de recompensa a las miles de víctimas de la guerra y los conflictos sociales que han perdido su hogar y ven en dichos programas la única salida a su problema.
Al 21 de abril de este año, según cifras del Ministerio de Vivienda, se habían contratado 102.302 viviendas que serían entregadas gratuitamente, de las cuales 51.683 ya habían sido terminadas para otorgarlas a poblaciones de ciudades como Medellín, Montería, Barranquilla, Cartagena, Manizales, Popayán, entre otras. “Por eso hay que invertir en los pobres, y afortunadamente hemos podido avanzar”, expresó Santos. Sin duda este discurso del primer mandatario caló hondo entre quienes estaban allí, principalmente los que esperaban con ansias la oportunidad de una casa gratis. El presidente fue despedido con aplausos y ovaciones mientras una nueva balota se preparaba para anunciar al próximo ganador de la jornada. El jingle del Ministerio de Vivienda sonaba una y otra vez mientras una mujer delegada de la Presidencia, animaba al público de manera efusiva.
Cuando la suerte acompaña
Doña Yaneth Barrera subió a la tarima para ser reconocida como ganadora de una vivienda propia. Lo hizo con su hija discapacitada de doce años; lloró y se contuvo de hablar durante unos segundos mientras el vicepresidente Germán Vargas Lleras le sonreía y abrazaba. Hace ocho años esperaba un subsidio de vivienda que nunca obtuvo hasta que este año, gracias al sorteo, logró tener. Le agradeció al programa gubernamental Red Unidos y creyó que un poco de suerte estuvo de su lado esta vez. Ahora vive en Alvaro Úribe, un asentamiento de Neiva forjado por el destino de numerosos desplazados que se movieron a la capital del Huila para buscar donde vivir. Su herramienta de trabajo y sostenimiento es una máquina de coser Singer. “Arreglo ropa y es mi fuente de ingresos por ahora para el sostenimiento de mi madre, hermano e hijos”, comentó. Pronto hará parte de la urbanización Cuarto Centenario.

Como Doña Yaneth, otros cientos de neivanos accedieron a casa propia. El sorteo de viviendas gratis en el país no solo muestra una parte de ese rostro que compone los programas del Gobierno en esta materia, sino que recrea el panorama humano de quienes se gastan buena parte de su vida buscando donde vivir, contra cualquier circunstancia y anhelo. Por su parte, el Gobierno Nacional seguirá regalando casas y apartamentos mientras miles de familias sentirán la seguridad de haber alcanzado su mayor sueño.