Por: Eliana Gómez Hurtado
Fotografía tomada de: colombianeivahuila.blogspot.com
Flor Pastrana Flórez ha dedicado 20 de sus 58 años a la venta de productos perecederos en la Plaza Cívica de la capital del departamento del Huila. Con la iniciativa de readecuación deberá romper con esa constancia diaria que la llevaba hasta allí.
Las alternativas que le ha ofrecido la Administración Municipal, junto a otras 70 personas, es cambiar de actividad laboral, trabajar en el plan ornato de la ciudad, desplazarse hacia la central minorista Mercaneiva o instalarse en los nuevos módulos del Centro Comercial Popular los Comuneros o en la plazoleta del Malecón.
Doña Flor, en las primeras horas de la mañana inicia su recorrido desde el Corregimiento El Caguán ubicado a 20 minutos de la ciudad, pasando por la Central Mayorista del Sur (Surabastos) donde compra los alimentos, hasta llegar a inmediaciones de la carrera segunda con calle séptima donde comercia para obtener el sustento familiar.
Tiene claro que cada día debe asumir retos y luchar para sobrevivir: “Toca guerreárselas para el sustento de la comida”, considera, con una sonrisa amable y tímida.
A cargo tiene dos nietos y cuatro hijos. Sus hijos aportan en la casa cuando tienen un empleo, de lo contrario es la señora Flor Pastrana la que asume los gastos de los suyos. En ocasiones, como ella lo menciona, la noche los sorprende en su trajinar tomando solamente agua de panela.
Fotografía tomada de: http://www.huilaturistica.com.co
Con seguridad la calle octava que bordea la zona sur de la Plaza neivana cambiará su aspecto: tomará un tono más natural y se recuperará el asfalto y la movilidad. Muchos de los vendedores que de allí tuvieron que partir eran los últimos que dejó la clásica galería de finales del siglo XX.
Abigail Plazas Barreo es otra persona que se considera afectada por el proyecto urbanístico de la administración. Es enfática en señalar que no le es rentable trasladarse del lugar que por años ayudo a suplir sus gastos familiares.
“Nosotros ya hemos estado en Mercaneiva. Un día fuimos y no vendimos ni siquiera 500 pesos, eso no nos alcanza para darle de comer a nuestros hijos. Estamos mal, porque hasta ahora no nos hemos ganado ni siquiera para un tinto; debemos recibos, cuotas, arrendo”, argumenta la señora de avanzada edad.
Ante su postura, comenta que el acuerdo con el ente municipal sigue siendo que se ubiquen en Mercaneiva. También les anunciaron un empleo, pero al final solo hubo 15 vacantes.
Les propusieron además, hacer un préstamo para poner un local en sus casas. Pero temen no poder generar los recursos para afrontarlo y perder sus casas. “¿De dónde vamos a sacar para pagar? Si nosotros préstamos a diario para comer y para darle estudio a nuestros hijos. A nosotros nos desplazaron del sitio de trabajo”, agrega Doña Abigail.


De esta manera, lo que ahora será un lugar agradable para que propios y extraños transiten y vivan la Plaza Cívica Los Libertadores en Neiva, para las madres cabeza de hogar, personas de la tercera edad y algunas que padecen de cáncer y laboraban allí, no es más que el fin de su “estabilidad” económica. Ahora solo piden que la Alcaldía de Neiva les dé garantías y un sitio digno de trabajo, porque según comentan hasta la fecha no les ha respondido concretamente que pasará con ellos y sus familias.

En ese sentido, el Coordinador de Espacio Público, José Ramón García manifiesta que en un principio los vendedores del sector se mostraron reacios a posibilidades de reubicación, y sólo hasta el miércoles 26 de febrero recibió una carta donde solicitaban a la Administración Municipal que los tuviera en cuenta para hacer un cambio de actividad laboral y dejar a un lado la venta de perecederos; pasar a vender frutas finas, salpicón, fruta picada, chicles, dulces, cigarrillos, agua, refrescos etc. Además, sorpresivamente también le llegaron peticiones que solicitaban instalaciones en la Universidad Surcolombiana, el Hospital Universitario Hernando Moncaleano Perdomo, los Centro de salud Carmen Emilia Ospina, entre otras zonas diferentes de la ciudad. Las propuestas son analizadas por la administración local.