El 26 de agosto de 2012 miembros del Gobierno Nacional y de la guerrilla de las FARC firmaron en la Habana, Cuba “el acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera”. En mayo del presente año (2013) alcanzaron el primer acuerdo en materia agraria. Desde mediados de junio vienen abordando el tema de la participación política y ciudadana. Pero la forma cómo el proceso de paz llego a este punto y los retos inmediatos, son expuestos por Carlos Lozano Guillen director del Semanario Voz, en su libro “La paz si es posible” (ver enlace libro pdf).
El texto considerado por la editorial “Izquierda viva”, como “un aporte para el debate y la comprensión del proceso de paz en marcha, entre el Gobierno Nacional y la guerrilla de las FARC-EP.”, cuenta con la participación de la ex senadora Piedad Córdoba en el prólogo; invitada por Guillen al considerarla como una de los protagonistas más importantes en el tema de la paz en los últimos años, promotora del movimiento colombianos y colombianos por la paz y quién lideró la liberación de civiles y militares que fueron retenidos en razones del conflicto, en colaboración con Hugo Chávez frías Presidente de Venezuela.
El origen, el proceso de acercamiento para llegar a este momento de la mesa de diálogo en la Habana, las entrevistas con dirigentes de la guerrilla de las Farc, (Timoleon Jiménez e Iván marqués), artículos de medios, las perspectivas del proceso y documentos originales anexos, hacen parte de las páginas del libro que Carlos Lozano Guillen (ver enlace), como testigo de excepción, lanza en su segunda edición, desde su experiencia y conocimiento de las interioridades y las confidencias del proceso.
Pre-mesa de diálogo en La Habana
En su relato el director del Semanario Voz, desde la experticia vivida como mediador y facilitador en los acercamientos de las partes, dio a conocer, como el proceso de contacto del Gobierno con la guerrilla de las Farc se inició antes de la posesión del presidente Santos (el 7 de agosto del año 2010). “Más o menos desde finales de junio y comienzos de julio se iniciaron en completo secreto, en confidencia estricta, los primeros acercamientos del presidente electo con el jefe de las Farc que era en ese momento era Alias Alfonso Cano”, señaló Guillen. A través de un empresario vallecaucano cercano al presidente Santos y amigo de adolescencia de Alias Pablo Catatumbo, miembro de la guerrilla de la Farc, se generaron los contactos. Además, Carlos Lozano recuerda como el proceso fue acompañado por pronunciamientos públicos de parte del presidente Santos en los que mencionaba tener la llave de la paz y el interés de ponerla en funcionamiento, sin que se develara el proceso.
“El gobierno quería compromiso de las Farc para iniciarse dichos diálogos: libertad total de los secuestrados y que fueran hasta el final para que le pusiera fin al conflicto para posteriormente obtener una paz estable y duradera”, agregó Guillen. En el proceso se contó con la contribución de los países de Cuba, Venezuela y el reino de Noruega, con mucho sigilo y cuidado durante 18 meses que duro el periodo secreto; en los cuales Carlos lozano Guillen conoció todos “los entre telones” de ese proceso sin hacer la más mínima mención, ya que estaba en juego la perspectiva de la paz en Colombia. “Si uno de mis funcionarios que están aquí filtran la información lo destituyo (…) si se filtra por otra persona yo rompo el proceso”, recordó Guiilen que dijo en ese momento el Presidente Santos. “El libro sale cuando termina la parte secreta. Aunque hay unas cosas que no ponen en peligro el proceso, le corresponden a la historia, no al Gobierno, a las Farc; hay una historia que se tiene que conocer”, sostuvo el director del Voz.
Fue una etapa compleja en la cual se presentaron momentos difíciles estando ya en la Habana, ante los rumores, producto de las filtraciones.
“Si se toma en cuenta ese preámbulo y ese contexto pues es lógico que esa agenda tiene cierta elasticidad”
Carlos Lozano Guillen director del Semanario Voz, reconocido como uno de los expertos en el tema de paz en Colombia, sostuvo que no existe un solo “libreto” en el Gobierno ante el proceso de paz, pues señaló que no se la cúpula militar comprometida con este proceso de paz, lo que complica y dificulta el desarrollo del proceso, debido a la conspiración presente dentro del Gobierno y fuera del mismo.
Aun así, Carlos lozano, considera importante que la base de la mesa en La Habana este dada por el acuerdo general para ponerle fin al conflicto y lograr la paz estable y duradera, suscrito por las partes el 26 de agosto de 2012, ya que orienta y rige los diálogos de paz. “Es ese documento en el que están comprometidos el Gobierno con sus firmas y las Farc con sus firmas, ninguno de ellos puede desconocerlo, puede ignorarlo; ese documento tiene un preámbulo, un contexto, la agenda y unos procedimientos de cómo se va a adelantar los diálogos, bajo qué condiciones (…) nada está acordado hasta que todo este acordado”, aunque, “en la actualidad hay una tendencia en el Gobierno, con el eco de la gran prensa, de los grandes medios de comunicación, que están diciendo que lo que se acordó en la Habana es una agenda, desconocen el acuerdo, hablan es solo de la agenda, para decir que lo que se aprobó fue una agenda de seis puntos y lo que no este de manera expresa, de eso no se puede discutir, dialogar”, enunció el director del Semanario Voz, recalcando que el preámbulo lo que define de entrada es el por qué del diálogo: el interés por ganar en democracia, en justicia social; porque haya una paz estable y duradera partiendo desde el reconocimiento del conflicto, y con este las causas políticas, económicas, sociales. En donde además se reconoce como importante el fortalecimiento de la democracia y la justicia social. Por lo que “Si se toma en cuenta ese preámbulo y ese contexto pues es lógico que esa agenda tiene cierta elasticidad en el marco de los puntos, no digo que sea indefinida, pero tiene cierta elasticidad. Si estamos hablando de regiones y territorios como está establecido en la agenda, como no se va a discutir el tema minero-energético que está afectando a las regiones, no a las ciudades no a los centros urbanos en lo fundamental sino a las regiones (…) Si vamos a discutir el tema agrario como no se va a discutir la exagerada concentración de la tierra, eso es un tema forzoso, es un tema que la ONU ha planteado, no es un invento de la guerrilla, de la izquierda o las organizaciones agrarias, los ganaderos tienen 40 mil hectáreas para la ganadería extensiva en un país que no tiene soberanía alimentaria. Pero el gobierno piensa en la confianza inversionista. Una forma de violar el acuerdo.”, sostuvo.
“No se necesita aplazar las elecciones, suspender el diálogo mientras estas pasan”
Ante los pronunciamientos por parte del gobierno en los que define hasta noviembre el plazo para la paz, por lo que si en noviembre no está eso definido Santos se levanría de la mesa, Carlos Lozano, considera, que corresponde al afán de la reelección y el interés de convertir el proceso de diálogo en rehén de la reelección, lo que violaría el acuerdo que dio inicio al proceso de La Habana, “si ustedes ven el acuerdo hay no se habla de tiempo, el acuerdo en ninguna parte dice que es en noviembre, mucho menos en junio, como mencionó el presidente del senado Roy Barreras luego de la reunión con los guerrilleros en la Habana.”, indicó.
Sin embargo consideró importante que en los presentes diálogos de paz se esté abordando la agenda, a diferencia de lo que sucedió en todos los procesos de las Farc y el ELN desde Belisario Betancourt hasta nuestros días en los cuales no se abordó la agenda. Incluso en el Caguán donde la agenda tenía 102 puntos ni siquiera iniciaron el primer punto, se pasaron discutiendo otras cuestiones pero no las fundamentales, en últimas por falta de interés y apoyo al proceso por parte de las clases dominantes.
“Puede ser útil esa Asamblea Nacional Constituyente para que aquellos temas que no fueron resueltos”
En la dinámica del proceso y con los puntos que van dejando en acuerdos parciales para retomar, por aquello de que “Nada está acordado hasta que todo este acordado”, Guillen resalta la importancia de la Asamblea Constituyente, que muchos defienden y otros se le oponen en el país. “Se me hace que es importante porque es el mecanismo de refrendación que está previsto en el punto seis de la agenda, pero además puede ser útil esa Asamblea Nacional Constituyente para que aquellos temas que no fueron resueltos pasen a la constituyente con el compromiso de que el gobierno y la guerrilla aceptarán la decisión de la constituyente porque así tendríamos el famoso resultado de que todo está acordado y ahí si podríamos hablar de un acuerdo definitivo para ponerle fin al conflicto, eso es lo importante”, comentó, aun reconociendo que en definitiva mecanismos de refrendación hay muchos, y no solo para la refrendación sino también el reconocimiento de la diferencia para que todo quede acordado.
“Participación no solo para proponer, sino para apoyar el proceso que tiene muchos enemigos”
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