Presenciar el conflicto interno en El Salvador por 12 años y vivir durante 22 años el postconflicto, le ha permitido a Mauricio Gaborit, PHD en Psicología Social de la Universidad de Michigan y Licenciado en Psicología y Letras, jefe del Departamento de Psicología y Director de la Maestría en Psicología Comunitaria de la Universidad Centroamericana de El Salvador, entender que las consecuencias de las confrontaciones aún siguen latentes.

¿Qué pasa después de concluido un conflicto armado? El Doctor Gaborit plantea que si bien antes de concluir el conflicto armado las problemáticas venían dadas por la posesión de armas, en los años próximos continuaron con la apropiación del imaginario social. Como consecuencia de esto mucha gente se siente desesperanzada, sin la capacidad de reconstruir y de retomar su vida en un ambiente donde impera principalmente la injusticia.

Después del postconflicto se establecen dos elementos importantes, según el Psicólogo Social, por un lado la memoria que se consolida en la historia oficial, es decir aquella que el gobierno y los ejércitos tienden a fabricar para explicar lo acontecido, y la memoria popular o de las víctimas. Por ende es necesario tomar una opción que se decante, ya que no son dos memorias con igual identidad que explican dos maneras de ser, percibir y rehacer.

La construcción del tejido social


 

“La historia y la memoria de las víctimas tienen que ver con el deseo de acceso a la justicia y de reconstruir el tejido social dañado por el conflicto”, afirma el profesor Gaborit. Una memoria con mayor identidad que la memoria oficial, pues esta última cae en la impunidad y no prioriza el acceso de las víctimas a la justicia.

En el actual proceso de paz colombiano, que se adelanta en medio de la confrontación armada, y por tanto establece unas dinámicas de mayor complejidad en la búsqueda de una postnegoción y del fin del conflicto armado, es importante la experiencia del Doctor Mauricio Gaborit sobre la transición en El Salvador.

Suregion.com.co: ¿Que se hizo en el Salvador que sirva de referente en nuestro país para mitigar los efectos psicológicos causados por el conflicto en niños, niñas y adolescentes?

Mauricio Gaborit: El conflicto en el Salvador término hace 22 años, quienes eran niños ahora son mayores de edad, pero si existen actuaciones importantes del fortalecimiento en el tejido de las estructuras comunitarias para niñas, niños y adolescentes; en la medida en que las estructuras comunitarias sean fuertes y la población tenga un enraizamiento comunitario se reduce enormemente los factores de violencia y los riesgos sociales a los que han sido sometidos.

Muchos de los niños y niñas que sufrieron el embate de la guerra con los que Mauricio Gaborit ha hecho investigaciones, vivieron en campos de refugiados en Honduras, todos retornaron y lo que está haciendo el gobierno es darle unas capacitaciones a nivel laboral y posibilitándoles una mejor educación, que en estos momentos según el doctor sigue siendo muy pobre.

Suregion.com.co: ¿Qué pasa con el proceso de paz, cuando en muchas masacres no hay actores materiales e intelectuales? ¿Se pierde la memoria y las angustias de las personas que no saben de sus desaparecidos?

M.G.: En las masacres hay obviamente actores materiales, los actores intelectuales se mantienen a cierta distancia para perpetuar la impunidad, por lo tanto es difícil llegar a ellos porque se arropan de anonimato, legalidad e impunidad. Después de un conflicto armado suele haber mucha presión política con el fin de garantizar la amnistía, haciendo que los hechos queden totalmente en el olvido, por lo tanto la memoria historia es importante para que los actores intelectuales se identifiquen.

El perdón no se arranca ni se exige, es un regalo. Un don de la víctima que decide romper el ciclo de la violencia y conceder el perdón, pero para que esto suceda el victimario debe dar a conocer las acciones que ha cometido, los actores materiales muchas veces hacen lo contrario a los intelectuales que no reconocen su implicación. Es necesario cambiar el sistema de justicia con el fin de poder judicializar tanto a los actores materiales e intelectuales que generan torturas.

Suregion.com.co: ¿Qué recomendación podría dar frente a los diálogos de paz en Colombia, teniendo en cuenta la experiencia en El Salvador?

M.G.: He seguido como extranjero los diálogos de paz entre el Gobierno colombiano y la insurgencia. Es necesario escuchar la voz de las víctimas, los actores que están en las mesas de dialogo de una u otra forma han tenido el poder conferido por las armas, las víctimas civiles no tienen poder, por ende desde la psicología se tiene la obligación de acompañar con el fin que estos actores se empoderen.

Como academia y miembros de la sociedad civil debemos presionar con el fin de que la voz de las victimas sea escuchada y se haga visible, de tal forma que los diálogos de paz transiten por la verdad, ya que cada parte tiene su versión de lo que sucedió y porque sucedió, pero las víctimas tienen su sufrimiento que debe ser reconocido y resarcido socialmente, logrando su dignificación.

Suregion.com.co: ¿Cómo establecer procesos de paz a partir de los fracasos de negociaciones anteriores?

M.G.: Nosotros aprendemos por nuestros errores, ¡así es la vida! Cometemos errores y podemos tener alternativas distintas siempre y cuando medien dos elementos. Primero la reflexión y el reconocer la equivocación con el ánimo de visualizarnos en el futuro, en esa dinámica se establecen alternativas con visos de mejorar. En los procesos políticos latinoamericanos se está acostumbrado al error fundamental de atribución: si hay errores eres tú el culpable, si hay éxito obviamente fue por mis méritos; entonces es necesario quebrar estas dinámicas y reconocer que en los éxitos otras personas contribuyen así como en los fracasos nosotros jugamos un papel importante. Por lo tanto Reflexionar sobre los fracasos nos puede vislumbrar alternativas para la construcción de una sociedad distinta.

 

*La entrevista con MAURICIO GABORIT, PHD en Psicología Social de la Universidad de Michigan y Licenciado en Psicología y Letras, jefe del Departamento de Psicología y Director de la Maestría en Psicología Comunitaria de la Universidad Centroamericana de El Salvador, se realizó durante el Tercer Encuentro Surcolombiano de Psicología

 

Fotografía principal: Jesús Abad Colorado