La serie es realizada en el marco del “Macroproyecto Acompañamiento al proceso organizativo de Defensa de la Cuenca del Río Magdalena para la garantía y restablecimiento de los derechos humanos y los – DESCA – de los afectados por la Política Minero Energética en la zona centro y Sur del Departamento del Huila”.

 

 

Allí estabas tú, mujer digna, valiente, soñadora. Elevabas consignas de libertad, de amor y defensa de tierras fértiles que muchos habitan pero pocos protegen. Viva personificación de la cacica Guatipan, prototipo de la resistencia indígena a la invasión española.

Tu voz resonaba en el aire, encabezabas la marcha pacífica para evitar la orden de desalojo emitida por la Alcaldía de Garzón, la cual beneficiaría a la multinacional Emgesa, propietaria de El Quimbo, violentando así los derechos de decenas de campesinos y ribereños huilenses víctimas del desarrollo por la construcción de la represa. Era Noviembre de 2014.

Han pasado siete años de resistencia, largas jornadas de marchas, paros y plantones. Hoy la lucha por la defensa del territorio es reconocida por quienes permitieron y avalaron la entrada de saqueadores españoles apropiándose e inundando las tierras más fértiles del Huila, dejando un hálito de desolación.

-Neida Ximena Chavarro, eres símbolo de mujer en resistencia, valiente, rebelde, creativa, lo heredaste de tus padres y la estrecha relación con la tierra, desde niña tenías el sentir por proteger y cuidar el lugar que habitabas, hablabas con tus abuelos quienes te contaban las historias de un pasado mejor, a medida que crecías fortalecías tus ideas defendiendo aquello que te hacia feliz.

Tantas memorias- recuerdas tu niñez, cargada de inocencia en medio de juegos tradicionales como el pico ya, el yoyo y las canicas. La vida en La Jagua, generó en ti una identidad forjó tu carácter.

Tus padres y abuelos cultivaron la tierra y allí te trasmitieron la conexión mágica, inocente y bella con la naturaleza, te enseñaron a sembrar y jornalear, el campo fue tu primera casa aprendiste, respiraste aire limpio, disfrutaste de las frescas aguas del río madalena y suaza. La curiosidad se convirtió en tu mejor amiga bajabas a la orilla del río a pescar sardinas con la ollita esmaltada que años después te regalaría la abuela.

Añoras un pasado relegado en el tiempo, el vínculo creado al cultivar la tierra y recoger sus frutos, sabes que es por ella que vivimos y es precisamente eso lo que quieres heredarle a tu hija el amor y significado de la verdadera existencia. Consideras que somos seres humanos con espíritu, alma y pensamiento libre capaces de cuidar y crear.

Te bautizaron Neida Ximena, tu primer nombre de acepción eslava significa “la mujer que tiene fuego interior”, el segundo de origen hebreo quiere decir ‘la que escucha’. Por eso has sido parte fundamental en el proceso de resistencia establecido por un grupo de campesinos en La Jagua, centro poblado del municipio de Garzón, uno de los pueblos más antiguos del Huila.

La comunidad de La Jagua se ha constituido en un referente de resistencia por la defensa del territorio en contra del proyecto hidroeléctrico El Quimbo, el cual ha desplazado comunidades enteras y destruido las cadenas productivas en la zona.

Con la reforma agraria del año 92 se estableció en el centro poblado la Unión Agrícola Familiar (UAF), manejada en ese entonces por el INCORA, creando empresas comunitarias como Miraguas, las Minas y las parcelas de Villa Fernanda, parcelaron y dotaron con tierras a algunas familias. Ellos tuvieron la dicha de tener su propio lugar para sembrar.

En pueblo de brujas hoy calienta más que de costumbre, decenas de árboles de la ribera del río han sido talados por la multinacional Emgesa, lo que antes era el hábitat de diversas especies, hoy no es más que un planchón de tierra seca.

Tus ojos, Ximena, reflejan la gallardía de una estirpe indígena y campesina, la misma mirada que posee Zoila, Alexander, José entre otras mujeres y hombres valientes que han luchado por años contra la voracidad trasnacional.

Tu seguridad es arrolladora, producto de los principios y valores arraigados que hacen que tus acciones se rijan por ellos, sentada en una silla blanca al interior de la casa de tu madre relatas como era la vida en La Jagua.

Los campesinos en el centro poblado, se han dedicado por décadas a la agricultura y la pesca artesanal, el trueque era parte de su cotidianidad Ximena, pescabas tus cuchas e intercambias con tu vecina por papa, arroz o plátano, estableciendo y fortaleciendo permanentemente relaciones de amistad sincera, para ese entonces aún mantenían intacta la confianza en el otro.

El mercado campesino era tan sagrado como la misa los fines de semana, los habitantes sacaban los productos cosechados en sus fincas, los alimentos abundaban y la vida social era agradable: las fiestas, la cultura y sus tradiciones. La magia, el silencio y tranquilidad hicieron que La Jagua se distinguiera siempre de Garzón, haces un gesto gracioso y expresas ¡buuu!, si el encanto del centro poblado de brujas, mitos y leyendas que atraían a cientos de turistas.

Un contraste entre lo legendario y lo religioso, lo digo por la fe arraigada que se evidencia en hechos como la aparición del niño Jesús y la inmaculada concepción, la celebración de la eucaristía y las fiestas patronales.

“Éramos muy sociables, de mucha amistad, compartíamos y todos poníamos algo para que salieran bien las cosas, ese tejido social desapareció totalmente en el centro poblado”. “Llegó la multinacional con su dichoso proyecto de progreso y desarrollo y acabó con todo; nosotras orgullosamente jornaleras campesinas trabajábamos la tierra, compartíamos pasábamos muy rico”.

Caminas segura por las calles empedradas que conectan las casas de Pueblo de Brujas, denotando el conocimiento que tienes de la zona que te vio nacer hace treinta y cinco años.

La tranquilidad cambió abruptamente con la llegada de la multinacional española Emgesa a territorio Huilense. Lo primero que hizo en La Jagua fue comprarles los terrenos a los propietarios de las fincas, sacando a la gente del lugar de trabajo: Peñas Blancas, Utica donde estaban las marraneras, la Guipa, los Olivos, Guacas predios que brindaban trabajo con diversidad de cultivos y ganado. Les pusieron precio a todo enredando a los propietarios, predios que albergaban 150 trabajadores solo podía incluir a 10 para ser compensados.

La finca la Virginia, daba trabajo al 80% de los trabajadores de La Jagua y sus alrededores, la razón la libertad y confianza para poder trabajar por ciclos, se lo voy a explicar, las palabras se conectan con tus manos queriendo incluir cada detalle, “yo entraba a trabajar en enero pero en junio me podía ir a Bogotá, si en la capital no me iba bien volvía a mi tierra y era fijo que tenía nuevamente mi trabajo como jornalera”.

Estábamos trabajando en la finca cuando llego el patrón a sacar gente despidió a la mitad de los empleados y fue sacando poco a poco solo quedaron quince trabajadores, nosotros nos preguntábamos que era lo que había pasado. Nos sacaron del trabajo sin decirnos nada y el patrón no tuvo la delicadeza de decirnos va pasar esto ustedes tienen unos derechos organícese para luchar.

Una tarde llego un amiga a mi casa, Ximena vamos que nos van a censar yo ¿pero cómo así? ¿Quiénes nos van a censar?, pues la empresa que está comprando las fincas y nos van a dar una compensación. En una reunión nos enteramos del proyecto hidroeléctrico desde el momento empezamos a dejar clara nuestra posición no estábamos de acuerdo con eso.

Esa fue una de las formas como la empresa llego a trozar la cabeza del dueño de la finca, se aliaron con los presidentes de las juntas de acción comunal sacando un listado para supuestamente socializar su proyecto mostrando todo muy bonito con verde por aquí verde por allá y la represa que mejor dicho era el desarrollo que esto y lo otro. En cada reunión pasaban una hoja para hacerla firmar decían que era simplemente una asistencia que necesitaban presentar en nuestra ignorancia caímos y les firmamos.

Las firmas les sirvieron para meternos más de cabeza, para ir entregando nuestro territorio lo que verdaderamente éramos nosotros, jornaleros, campesinos que teníamos una tradición una cultura y un amor por nuestro entorno, ignorantemente nosotros al principio fuimos cayendo en eso pero después nos fuimos uniendo, pensando que hacer decidimos hablar con la gente, no podíamos permitir que eso estuviera pasando y junto con la Asociación de Afectados por El Quimbo decidimos establecer el comité de La Jagua.

 

Mujer bonita es la que lucha

 

Quimbo crónica despojo

Intento de desalojo, La Jagua -Huila, noviembre 21 de 2014Intento de desalojo, La Jagua -Huila, noviembre 21 de 2014, Fotografía: Jaguos por el Territorio

 

La mujer Jagueña se caracteriza por ser luchadora y creativa la tierra y el río son elementos que las une a todas, el amor por el jornal, trabajando al día por un salario en cultivos de arroz, algodón, limón, sembríos de tomate, habichuela, frijol y vegas cacaoteras plataneras o yuqueras, además de la guadua y el pindo.

Un espacio de encuentro social que se fué configurando entorno al jornal y la pesca, la necesidad de las mujeres por salir de sus casas y decir nosotras también podemos, ganando un lugar visible levantando una tradición y cultura que las hacia felices. Aquellas alegrías fueron disipadas pues hoy todos los cultivos que se daban en la jagua fueron arrasados.

Mujer linda es la que lucha y no se calla, bella la hacen sus ideas y no sus pechos, bonita es la que batalla tras batalla no se cansa por pelear por sus derechos. Linda es la proclamada en rebeldía, la que prefiere morir a ser pisada, bonita es la mujer que hace poesía convirtiendo la rutina en barricada, bonita es la que rompe las cadenas, la que nunca se dejó domesticar, la que antes que invadirse en penas combate a quien la pretende humillar. Estas palabras de Aitor Cuervo, sintetizan la resistencia de la mujer Jagueña.

Ximena, en ti se pueden ver aquellas hijas, hermanas y madres, mujeres que se han levando defendiendo la naturaleza, elevando un estandarte de amor por la vida. La mujer en la resistencia ha desarrollado un papel fundamental, saliendo de sus hogares a defender el territorio. Gestar vida es lo que significa para ti, Zoila y muchas más mujeres la lucha establecida en La Jagua durante más de cinco años.

“Somos mujeres gestadoras de vida creamos en nuestro vientre, sería irónico que una mujer fuera en contra de eso, si la mujer permite que un proyecto de estos venga e inunde lo que en un futuro servirá para sus hijos no tendría principios, alma y corazón. Hemos salido a las calles a crear ideas, política pública limpia exigiendo nuestros derechos”. Ayayay la pacha mama, en ríos represados no suben los pescados, fuera Emgesa de nuestro territorio son las consignas que las ha unido en una sola voz.

Debido a la organización y resistencia social consolidada la empresa inició a manejar otras tácticas utilizaron su poder económico amparados en el sistema judicial para enredar a la gente psicológicamente poniéndolos a pelear, dividiendo familias a través de ese conflicto lograron apropiarse poco a apoco del territorio.

No nos quedamos quietos formamos un grupo de concientizadores haciendo reuniones e invitando a la comunidad, por el cacho o perifoneo llamábamos a las personas para que asistían. Con persistencia hemos permanecido siempre un grupo desarrollando protestas y marchas donde llevamos pancartas, expresando nuestro sentir.

Iniciamos las acciones de movilización y la gente del mismo pueblo se nos burlaba otras nos decían que para que lo hacíamos, nosotros siempre hemos permanecido ahí, algún día han de entender la destrucción que nos han causado, algún día abrirán los ojos y nos darán la razón. Así hemos venido trabajando conformando los grupos de resistencia primero el del centro poblado, luego se creó el de Majo debido a que la afectación por el proyecto hidroeléctrico también llego allá.

Las personas con conciencia crítica alcanzaron a reunir otros pocos y así fuimos formando las comunidades, La Jagua, Majo, Jagualito, Gigante dentro de la afectación se fue consolidando la resistencia y defensa del territorio, conociendo cuales eran nuestros derechos que era un Licencia Ambiental, quien la creo y para que se creó, es que han sido millares los afectados, la asociación de pescadores, los paleros, las amas de casas.

Nos hemos tomado tierras con el fin de exigir el reconocimiento de todos los afectados, a pesar que algunas zonas no serán inundadas han sido impactadas causando daños en lo social, económico y ambiental. Salimos a varias movilizaciones aguantando sol, lluvia, hambre, gases y atropellos por parte del Esmad, nos ha tocado demasiado pero a base de toda esta resistencia y de los pasos que hemos dado durante tantos años se ha logrado frenar un poco el desastre que ha causado el gobierno y Emgesa con la construcción de El Quimbo en el Huila.

Para el Gobierno Nacional las vías de hecho desarrolladas por nosotros han sido revolucionarias, nos han tachado, pero dígame si no es la única forma que tenemos como campesinos y afectados de decir: aquí está pasando algo y hacer sentir que nosotros somos los dueños del territorio las comunidades debemos tener autonomía, poder decidir cómo querer vivir.

Nos mantenemos en nuestra posición de no señores, aunque nos tilden de guerrilleros, revolucionarios, inclusive hasta nos fichan tomándonos fotografías mejor dicho cada uno debe tener un historial a pesar de que nosotros jamás hemos tomado un arma, las únicas armas que han tomado nuestras manos eran las que utilizábamos en los jornales el machete y el asador, lo que teme el gobierno es que el pueblo piense y se levante con conciencia crítica, si todo el pueblo nos hiciéramos a una sola voz esta catástrofe no estaría pasando.

La posición de nosotros es de seguir adelante así quedemos ocho, véngase lo que se venga, sabemos que hay una fallas y que la represa al ser llenada no va a resistir, pero a ellos no les interesa el desastre que están causando les interesa únicamente la plata.

El proceso de resistencia desarrollado por la mujer Jagueña ha sido gratificante a nivel personal pues han mostrado su sentir y pensar .Nacimos en este mundo para defender nuestras tradiciones, es gratificante no ha sido solamente una persona sino varias quienes han abierto los ojos.

Hemos tenido un lazo y una unión en el grupo de pensamiento de lo que somos, esto ha sido demasiado satisfactorio aunque también hemos tenido nuestros bajones hemos llorado, gritado, reclamado ¿dónde está la justicia? e incluso algunos han desistido de la resistencia, pero donde quiera que nosotros vayamos va estar la problemática, donde quiera que nosotros estemos nos van a querer seguir sacando del territorio, Colombia está siendo entregada a las multinacionales que quieren privatizarnos todo.

Naciste sin ser sumisa por ello la resistencia ha sido parte siempre de tu vida, para ti es conciencia, alegría, tristeza, la resistencia crea encuentros de pensamientos, nos prepara para ejercer política limpia que sale del pueblo del pensamiento, del alma, es persistencia en lo que somos, exclamas: la resistencia para mí no es revolucionaria puesto que nos oponemos a una decisión que va en contra de los que somos. ¡Es una estrategia de cambio que nos mueve a construir algo mejor!.

Tratan de tachar diciendo que la resistencia es mala y no, lo sabemos pues lo hemos vivido como comunidades que nos ha tocado la problemática, no es solamente el Huila, sino en muchas otras parte de Colombia, donde inclusive han matado a gente inocente, el poder político, el poder del dinero.

En fin nosotras continuamos en la resistencia para demostrar que el sistema extractivista que tiene el gobierno nacional, nos está acabando y exterminando. Es mentira que nosotros necesitamos más energía para poder vivir, nuestro vivir es la tierra, conservar el agua, nuestro entorno, las aves y todo ese sistema de comunidades y poblaciones de cadena que tiene la madre naturaleza para permanecer en un equilibrio para que el planeta permanencia fresco y productivo.

‘No necesitamos una hidroeléctrica, ni que nos inunden, ni que nos sequen ni que nos envenenen’, nuestra resistencia dice el país es productivo lo que necesitamos nosotros es nuestro territorio libre habitado por nosotros los campesinos, afrodescendientes e indígenas reclamándonos como verdaderos dueños, con una vida social digna, sin consumo y extractivismo.

Nuestra resistencia reclama una reserva campesina agroalimentaria porque eso es lo que nosotros somos campesinos, productores y eso créame que donde el país supiera las riquezas que posee cuidándola y protegiéndola seriamos una gran potencia. No nos moriríamos de hambre tenemos toda la biodiversidad natural, fuentes hídricas. ¡Todo!, no sé porque nos quieren meter en la cabeza que la forma extractivista es la que necesitamos para poder vivir, extrayendo, oro, carbón, níquel y creando cada vez más represas.

Tenemos que sentarnos a pensar y concientizarnos que nosotros somos campesinos generadores de alimentos que vivimos gracias al agua porque todo gira en torno al agua si esta no existiera no habría territorio y no existiríamos nosotros. Es necesario proteger el agua, el territorio, nuestra madre naturaleza para poder vivir.

Ximena, eres poetisa, ese amor por el territorio nace en tu niñez cuando te enseñaron a amar la naturaleza, viviendo entorno de dos ríos, entorno de una vega cacaotera de ver como las arañas tejen su tela, como las abejas empiezan a polinizar y como los animales crean su propia defensa ante quienes se las comen, todo esto te ha llevado a crear por medio de tus pensamientos y sentimientos. Te despides no sin antes recordar que tú como las otras mujeres seguirán luchando, abriendo puertas alzando su voz para decir aquí nos están destruyendo, debemos abrir nuestros ojos.

 

Fotografía principal Neida Ximena Chavarro, mujer de fuego interior, La Jagua- Huila. Por: Jaguos por el territorio