Vale la pena empezar nombrando el que para muchos, incluyéndome, ha sido el más grande poeta romántico que ha tenido este país. Se trata de Rafael Pombo, un amante de las letras que hizo de su arte la más grande interiorización del pensamiento a partir de confiar en su entorno y admirar los sueños para explicar su romanticismo, sus profundas tragedias que mostraban en sus inicios a un joven poeta que cuestionaba relaciones divinas sin recibir mínima respuesta.

Pombo poeta

Rafael Pombo

Grande también, José Asunción Silva. Tras sus palabras ya no se encuentra ese alma tan rotundamente entregada y romántica como la de Pombo, por el contrario Silva veía en las noches de poetas un gran vacío sin respuesta. Siempre inicia sus palabras con ciertos detalles, luego los cuestiona para culminar en interrogante. Sus temáticas giraban alrededor de un gran amor, una gran muerte…

Como en la actualidad, esos grandes poetas se encontraban desolados, en medio de utopías que sólo ellos podían ver, quizá el recuento y el contexto pueden parecer anacrónicos, pero realmente han sido culturas olvidadas incitadas a la renuncia de los grandes sueños.

Asunción Silva

En cuanto a José Eusebio Caro, al igual que muchos poetas del modernismo que adquirieron mayoría de sus conocimientos en Europa, dedicaron sus palabras y sentimientos a este país que siempre ha necesitado cruces románticos para hacer más leve la existencia. José, concebía la poesía de tal manera que resultaba el camino más emocionante hacia una realidad superior que hacia creador al poeta, supo mezclar esa realidad subjetiva con sus grandes ideales conservadores, la mezcla entre Dios y la belleza terrenal fueron su mayor aporte.

Eusebio Caro

José Eusebio Caro

 

De este análisis se escapan grandes autores como Eduardo Cote, Rogelio Echavarría y otros, pero a consideración personal la poesía colombiana está más que reflejada en estos sinceros autores. Es un llamado a leer.

 

Imagen principal: NOCTURNO DE JOSÉ ASUNCIÓN SILVA. Tríptico al óleo del pjntor venezolano Abdón Pinto, 1911. Museo Nacional de Colombia, Bogotá. Banco de La República.