El Niño es un cambio climático que tiene una duración media de 12 meses, aunque se han presentado ocasiones en las que solo ocurre durante siete meses (como sucedió en 1946) y otras que se han extendido hasta 28 (en los años 1939 y 1942). El desarrollo de este Fenómeno influye en el clima de muchos países.
Aunque en el país se anuncian planes de contingencia, las comunidades viven situaciones críticas en este periodo, como es el caso de Magangue en el departamento de Bolívar. “Sufrimos la problemática de falta de agua apta para el consumo humano, es el colmo que no tengamos el líquido durante gran parte del día, cuando nos baña el río más grande de Colombia y estamos rodeados de ciénagas”, ha expresado a este medio Judith Atencio, habitante y líder de esta región del país.
La escasez del suministro de agua en Magangue, según la comunidad, obedece a las malas administraciones que los entes hacen en el municipio de este recurso. “En la actualidad se está construyendo un acueducto para resolver esta insuficiencia, pero las redes de distribución del líquido son obsoletas lo que dificulta la llegada del líquido a la población”, agrega la líder comunal.
Sumado a esta serie de hechos, Gina García, indica que en el municipio es deficiente la información que obtiene la comunidad sobre el día en que recibirán el suministro de agua:
De esta problemática, que se agudiza en periodos de sequía, no escapa la capital huilense, sectores como Surorientales, San Bernardo del Viento, Cuarto Centenario, Palmas II y III, sufren frecuentemente la escasez del líquido a raíz del racionamiento. “Hay semanas en las que suspenden el servicio hasta tres veces, pero el recibo del agua no deja de llegar puntual; por ejemplo yo pago en promedio 30 mil pesos por este servicio”, relata la presidenta de la Junta de Acción Comunal del Barrio Palmas III, María del Carmen Roldán.
Por su parte, el líder comunitario Nelson Medina, ahonda en la situación al manifestar que están cansados de afrontar esta problemática: “todos los días es el mismo problema, tenemos que guardar el agua en baldes y eso es un criadero de zancudos, estamos muy preocupados porque nuestros niños necesitan de este líquido vital”, puntualiza.
Ante el desabastecimiento de agua en Neiva, el gerente de EPN Aurelio Navarro Cuéllar, ha dicho que aunque los niveles del río Las Ceibas presentan una disminución, el servicio de agua potable se mantiene normal. Sin embargo, para evitar una situación de crisis, el llamado es al uso racional del agua, solo para consumo humano. De tal manera que, “estará prohibido lavar carros, regar jardines, lavar el frente de las casas y demás acciones que puedan generar desperdicio del preciado líquido”, ha indicado el funcionario.
La situación del agua está pasando de castaño a oscuro, en la región son tres municipios del Huila los que no cuentan con el suministro de este recurso (Elías, Nátaga y Tesalia). Mientras las localidades de Tarqui, El Agrado, El Pital, Santa María, Baraya y Villavieja, tienen bajas cantidades del líquido en sus reservas.
Pero ¿es consecuencia exclusiva del Fenómeno del Niño la crisis por el agua en estas comunidades? ¿Qué sucede con los planes de contingencia y la conservación de las fuentes hídricas?
Fotografía tomada de la web