Por: Edgar Manuel Obando – Pr. Universidad Surcolombiana

Según ROBERT C. FEENSTRA ALAN M. TAYLOR University of California, Davis University of California, Davis en su libro de Economía Internacional “En el 2000 Estados Unidos exportó 156 000 millones de dólares a Canadá e importó 233.000 millones. También exportó 173.000 millones de dólares a América Latina e importó 215.000 millones de ésta, lo cual indica que América Latina” es el segundo destino comercial de estados unidos después de Canadá en el comercio de Américas que se releja en la existencia de un gran volumen de comercio que tiene lugar dentro de América. (Ver mapa), por eso es tan importante la cumbre de las Américas en la consolidación del crecimiento de la economía norteamericana”

Pues bien, respecto a ello luego que se fijara como fecha de la iniciación de dicho tratado el 15 de Mayo de 2012, hay quienes anhelan profundamente que llegue tal día y de la misma forma, hay quienes reniegan su aprobación.

Veamos.

Para los partidarios del TLC, el hecho del acceso sin aranceles a Estados Unidos para el casi 100% de la oferta industrial podrá mantener el empleo en todos estos sectores y generar nuevas plazas.

En cuanto al sector comercial, uno de los mas beneficiados, seria el consumidor la ficha principal, teniendo en cuenta que el mayor movimiento esta en la importación, lo que va poder permitirle a este (al consumidor) elegir a su antojo entre productos nacionales e internacionales, promoviéndose así el sector comercial.

De esta forma crecerá el volumen del comercio internacional en el país, en las exportaciones e importaciones con el fácil acceso a la empresa Colombiana por parte de los Estados Unidos, lo que al final promoverá el crecimiento económico en el país, y además mejorará la percepción que se tiene de Colombia internacionalmente.

De igual manera, el hecho de brindar un acceso real a exportaciones colombianas agrícolas, permitirá explotar intensivamente las ventajas comparativas que al final generaran empleo y desarrollo al país.

La población que se encuentra en desacuerdo con el TLC, afirma que en general Colombia obtendrá una mínima ganancia, y que en realidad es mucho menos de lo que se esperaba con la iniciación de este proceso.

Afirman además, que en cuanto a sectores como el agrícola, este resultaría gravemente perjudicado, pues a final de cuentas van a tener que ganar menos, trabajar más y competir mas para estar a nivel con el mercado competitivo que se avecina.

De acuerdo a ello, la forma en la que siempre se objeta el libre comercio, es hablando del comercio justo, ya que se considera tramposo el hecho que difícilmente se puede competir con los grandes rivales que entran a rivalizar con un libre comercio.

El libre comercio simplemente no le pone barreras al comerciante extranjero, haciendo de esta forma que siempre recaigan las ventajas sobre este.

Citando los autores anteriores “Las restricciones a la emigración desde los países con bajos salarios se ven compensadas en cierta medida por la capacidad de estos países de exportar productos. El comercio internacional puede actuar como sustitutivo del movimiento transfronterizo de trabajo y capital, en el sentido de que el comercio puede aumentar los niveles de vida de los trabajadores de la misma manera en que lo haría si se mudaran a un país con mayores salarios. El aumento del grado de apertura al comercio internacional de la economía mundial desde la Segunda Guerra Mundial ha permitido que los trabajadores se beneficien del comercio al trabajar en empresas exportadoras, aunque las restricciones migratorias les impidan percibir salarios mayores de forma directa en el extranjero” Es importante el enorme flujo migratorio América Latina a estados Unidos con 18,5 personas lo cual es bastante representativo según cifras del 2000.

Por otra parte, lo que si se puede inferir con seguridad es que, mientras que el tiempo corre para que dicho tratado entre en vigencia, también lo hacen los empresarios colombianos, porque si bien es cierto se implementaron nuevas normas que tienen como fin el buen funcionamiento del acuerdo, dentro de las cuales se encuentran rigurosidad en la vigilancia fitosanitaria, aduanas mas eficientes, y ajustes a los requerimientos financieros de las empresas estadounidenses que nos prestaran sus servicios.

Finalmente, como se puede observar, aunque para unos sectores las condiciones que ofrece el TLC no son beneficiosas, tampoco afectan en gran magnitud, lo que quiere decir que este acuerdo permite en su mayoría el crecimiento de la economía de nuestro país.