La falta de interés y gusto explicarían la fría relación que tiene la población colombiana con la lectura. Reciente estudio de la Universidad de la Sabana parece agudizar más el panorama al asegurar que los estudiantes de primer año de universidades tienen nivel de lectura pobre y mediocre. Pero, ¿qué hay detrás de estas problemáticas educativas?

Durante la pasada XXVIII Feria Internacional del Libro en Bogotá, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) presentó los resultados de la Encuesta de Consumo Cultural que revela que un 51,6 por ciento de la población dice no haber leído libros en el último año (2014), frente a un 48,4 que aunque sí lo hizo, una cuarta parte, tan solo termino un libro. El promedio de colombianos que llegaron a leer 5 libros fue del 5,5 por ciento en el año 2014.

Por su parte la Universidad de la Sabana en estudio realizado en 13 Instituciones de Educación Superior del país, concluye que los estudiantes de primer y segundo semestre no tienen la capacidad para escribir un ensayo, tienen mala ortografía y carecen de competencias en la comprensión de lectura.

“Un problema de grandes dimensiones”

Frente al agudo panorama de lectoescritura el profesor y escritor Betuel Bonilla Rojas vinculado a la Licenciatura en Lengua Castellana de la Universidad Surcolombiana, realiza consensos al señalar que difícilmente en la educación colombiana se consigue que un estudiante de primer semestre de universidad escriba un ensayo, incluso después de haber cursa a plenitud una carrera existe la dificultad, por tratarse de un texto de “reflexión muy profunda al que se arriba con una carga argumentativa y conceptual muy bien elaborada”.

En cuanto a la ortografía, el profesor Bonilla es claro al señalar que necesariamente no tiene relación con la denominada cultura lectora.  “Si uno se auto revisa su competencia escritora se da cuenta que pasa por un buen nivel de lectura”, pero más allá de vincularlas por razones afectivas también tienen que ver con procesos de enseñanza (…). Pasa por docentes que no cruzaron por una reflexión profunda sobre el idioma y que así mismo sus procesos de enseñanza son muy precarios y eso obviamente va a saltar sobre sus estudiantes”, explica el docente.

De alguna manera la responsabilidad por las falencias en lectura y escritura actualmente son depositadas en las nuevas tecnologías y las relaciones interpersonales y académicas mediadas por el internet. La cultura de leer poco y de manera inmediata. Realidad que, aunque el profesor Betuel no descarta por la pérdida de inmersión que se presenta, encuentra vinculada con antecedentes mucho más amplios. Entre ellos las fallas estructurales en el modelo educativo colombiano, las lógicas de maestros muy automáticos que reproducen contenidos y formas metodológicas años tras año, mientras”continúan en actitud contemplativa del problema” y no reaccionan con innovaciones constantes.

El mismo estudio de la Universidad de la Sabana, citado anteriormente, encuentra entre las causas de las carencias de lectoescritura en “primiparos”, la falta de políticas institucionales en los colegios colombianos que permitan fortalecer ese tipo de competencias. Entonces, ¿es posible que en la universidad los jóvenes superen estás falencias? El también escritor Betuel Bonilla cree que no. Peo no precisamente porque las problemáticas sean especie de traumas incorregibles de la escuela o el bachillerato, sino porque la responsabilidad, en mayor medida, es de los estudiantes. El ejercicio del docente consiste en aportar elementos y generar instrumentos para que el joven vea la necesidad de mejorar.

Volviendo al plano general del país, la falta del hábito de la lectura, la escritura y las deficiencias en la comprensión de lo poco que leemos, se refleja constantemente en las decisiones que toman las personas frente a temas políticos, culturales, sociales, económicos, etc.

Se trata de un analfabetismo que trasciende el “problema de no entender grafías de forma lineal, y pasa por no saber interpretar los símbolos y las ventajas que el mundo abre. En eso los estudios culturales son claves para dimensionar los procesos hegemónicos y de subalternidad, y los grados de dominación voluntaria que uno mismo propicia por el no interés de ciertos temas; son problemas muy ligados a falta de lectura indudablemente, falta de entendimiento, no solamente de un texto sino del mundo global que se nos viene encima”, agrega el profesor de la Universidad Surcolombiana Betuel Bonilla.

¿Qué acciones desarrollar?

A continuación el proferor Betuel Bonilla se refiere a la labor que desarrolla desde el concurso de cuento RCN para aportar a la superación de las problemáticas de lectura y escritura:

Fotografía tomada de: bibselles.wordpress.com