Cuando los universitarios se alejan del aula de clase, pintan sus inconformidades en papel de azúcar y alzan la voz en los lugares de convivencia común, los aires son de universidad pública, generalmente. Puede ser cualquier campus universitario de Colombia, no solo por la atmosfera de debate (que también está en crisis), sino por la crisis presupuestal que experimentan, unas más que otras pero igualmente preocupante.
La astronómica cifra del déficit presupuestal de las universidades públicas es tan real y preocupante, que se ha convertido en un asunto común en los diálogos universitarios y hasta mediáticos. Todos saben o mejor dicho cada vez más personas conocen que supera los 12,5 billones de pesos.
“El Gobierno Nacional le lanza la pelota a las universidades para que ellas a través del incremento de matrículas y/o venta de servicios traten de buscar la financiación. Hace 20 años el Gobierno financiaba en un 85% hoy lo hace en un 50%”, sostiene el profesor de la Facultad de Educación Aldemar Macias.
La situación se agudiza y es más evidente en aspectos estructurales de las universidades (planta física, docencia, investigación, proyección social, etc.); ante mayor demanda y necesidades de las regiones las instituciones han tenido que crecer con nuevos programas, pero sin que el presupuesto aumente. “Aquí en la USCO se está notando problemas serios en falta de profesores de planta en el Programa de Ingeniería Civil (que por ejemplo se abrió hace un año), en Ingeniería de Software y Ciencia Política; así como en programas de la sede Pitalito, Garzón y La Plata, casi que se está cubriendo con profesores de planta que tiene que desplazarse permanentemente”, agrega el profesor Macias.
Finalizando el mes de febrero, una nueva reflexión sobre la crisis de la facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional argumentaba que era producto de la política estatal de desfinanciación. Y tan solo cinco días atrás de esta publicación, se auguraba una nueva crisis en la Universidad Distrital, asegurando que los bogotanos tienen una educación cada vez más mala.
El caso de Ciencia Política de la Universidad Surcolombiana
La ausencia total de profesores de planta ha dificultado el desarrollo de un proceso de investigación riguroso, aun así desde el semillero de investigación “Pensamiento Político”, con el apoyo del área de Proyección Social de la Vicerrectoría de Investigaciones, los estudiantes de Ciencia han diagnosticado la cultura política en el Huila, la construcción del concepto de ciudadanía en Colombia, y la realización de análisis electorales. Pero al parecer es el único espacio de indagación medianamente consolidado en el Programa que cumplió 3 años con el registro calificado. “Semilleros tan prácticos y necesarios para el Programa y la región surcolombiana, como el de Gestión y Análisis de Políticas Públicas con temas estructurales a nivel de los planes de desarrollos y políticas públicas locales, departamentales y nacionales, no han logrado fortalecerse por la falta de docentes de planta que lleven la continuidad de un proceso de investigación”, sostiene Joan Sebastián Taborda Castro, estudiante de quinto semestre.
Actualmente el debate se ha intensificado por el concurso de siete plantas para el Programa de Derecho. Desde Ciencia Política argumentan que sería oportuno que dos de aquellas plantas entren a solucionar la crisis de la carrera. La posición de Derecho se ha mostrado en desacuerdo por ser un proceso que se adelanta desde el año 2012 ante el Consejo Superior Universitario.
De esta manera, Derecho casi que duplicaría sus profesores, mientras Ciencias seguiría solo con cuatro profesores ocasionales, tres catedráticos y uno en modalidad de invitado. Surge la preocupación por un futuro registro calificado y de acreditación; la primera auto evaluación estaría dispuesta para el año 2017 con la primera cohorte de la carrera. Actualmente el Programa tiene 225 estudiantes, en seis semestres
El Programa se encuentra adscrito a la Facultad de Ciencia Jurídicas y Políticas, junto a Derecho y la Maestría en Derecho Público. Fue creado mediando Acuerdo 077 de 2010 y recibió el Registro Calificado por Resolución 1864 del 24 de febrero de 2012 emanada por el Ministerio de Educación Nacional.
¿Qué dice la administración de la Universidad?
La Vicerrectora Académica Isabel Cristina Gutiérrez de Dussán ha dicho que en la administración existe la preocupación, y aunque el presupuesto de la Universidad no permite crear nuevas plantas, buscarán una solución oportuna. (Escuchar audio).
Por su parte Diego Armando Pava Olarte, estudiante de Derecho y miembro de la junta del Consejo Superior Estudiantil se refirió a la última decisión tomada al respecto en asamblea. (Escuchar audio).
El interrogante que plantea el profesor Macias sobre “¿cómo presionar y buscar una salida para ver si alcanzamos esos indicadores de acreditación que exige el Gobierno Nacional?” Pone de presente la tensión que existe en las universidades colombianas, por las exigencias de acreditación bajo estándares establecidos por el Ministerio, en un contexto educativo agobiado por el déficit presupuestal.
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