La idea básica detrás del derecho a la comunicación, según la investigadora Maria Paula Saffones del Centro de Estudios de Derecho, Justicia y Sociedad (DeJuSticia), y profesora de la Universidad de los Andes y de la Universidad Nacional de Colombia, es que, dada la importancia de las NTIC para la sociedad, el acceso en condiciones de igualdad material a la información y al conocimiento producido por las mismas debe convertirse en un derecho subjetivo de todas las personas, que no puede simplemente estar sometido a las leyes del mercado, y que requiere de una protección jurídica específica. “En ese sentido, el derecho a la comunicación reclama la existencia de espacios tecnológicos y sociales abiertos para el intercambio de información, el debate y el diálogo democráticos, que faciliten la construcción de consensos e imaginarios colectivos, materialicen la participación y fortalezcan la ciudadanía”, explica la investigadora Saffones.
Pero las dinámicas de mercantilización del espectro electromagnético de las comunicaciones, no permite que los sectores populares accedan a estos escenarios de una manera plena. Es decir, “la comunicación se encuentra aún muy lejos de poder ser considerada un derecho autónomo en términos jurídicos”, considera la investigadora, sin que esto signifique que se trata simplemente de un concepto retórico desprovisto de cualquier relevancia jurídica.
Todo tiene que ver, según ha expresado el Centro de Análisis e Información de la Comunicación (CAIC), con que en el “marco de la democracia participativa en Colombia no se reconoce de manera explícita la comunicación como un derecho. Derecho que plantee la regulación de los medios y establezca la democratización de la comunicación. Las políticas públicas vigentes responden a la privatización, concentración y transnacionalización de las comunicaciones, escenario en el que es urgente insistir en democratizar los recursos comunicacionales de la sociedad: identitarios, autonómicos, económicos y simbólicos, entre otros que están en juego”.
El reto con la internet
Otra discusión que se suma al debate sobre la comunicación como derecho, tiene que ver con la gobernanza de Internet y la superación de la brecha digita, muestran clara de que «la lucha por el reconocimiento del derecho a la comunicación aún tiene un largo trecho que recorrer”, escribe la investigadora Maria Paula Saffon.
El internet como escenario que ha propiciado la conversión de todos los lenguajes y posibilitado la comprensión de la totalidad de la información disponible y la universalización de la comunicación, y su permeación en la sociedad, “determinará si está (la sociedad de la información y la comunicación) se convierte en un espacio propicio para el fortalecimiento de la democracia o si, por el contrario, se constituye en una nueva fuente de desigualdades sociales, así como de espacios adversos a la deliberación democrática”, agrega Saffon.
El reto, según la experta, está en la regulación y protección específica que se haga de los derechos de las personas frente a las NTIC. Es decir, que “el derecho a la comunicación sea reconocido como un derecho humano autónomo, que busca enfrentar las necesidades específicas de la sociedad de la información y garantizar la vigencia de la democracia en este cambio de era”.
¿Cómo fortalecer el derecho a la comunicación?
Encuentro del CAIC para construir iniciativas en pro del derecho a la comunicación
Karla Leandra Ramos Vargas, como representante de la Asociación Ambientalista del Sur y a su vez integrante del Movimiento 20 de Abril, resalta la importancia de articular esfuerzos, no solamente con actores inmersos en el ejercicio de la comunicación (estudiantes y profesionales), sino con profesionales de las diferentes áreas del saber, y sobre todo con representantes de organizaciones de la sociedad civil, en el entendido de que este derecho hace parte de la vida del ser humano y cuando fallan los procesos de comunicación se pone en riesgo la apropiación y el desarrollo de otros derechos de la persona. “La comunicación, es entonces, garante de los derechos humanos”, destaca la representante del CAIC.
Y es precisamente desde el CAIC que se vienen ideando las primeras acciones con individuos e integrantes de organizaciones para buscar que la comunicación sea vista desde el derecho y no desde el negocio.
Violeta del Mar, estudiante de Comunicación Social y Periodismo de la USCO, es una de las personas que se ha sumado a esta iniciativa que busca estudiar y proponer acciones que consoliden desde y en el Huila, con miras a la región sur de Colombia, la comunicación como derecho. Desde su visión enfatiza en la necesidad de reconocer que la comunicación está en los distintos escenarios de la vida de las comunidades, depende de los entornos y debe ser efectiva para que se dinamice el desarrollo de los procesos internos.
Comunicación para la paz
En el marco del “1er foro la Comunicación como derecho; Ejerciendo Ciudadanías Comunicativas”, organizado por el CAIC en la Universidad Surcolombiana, el periodista, comunicador, productor y director de televisión colombiano, Hollman Morris, discernió sobre el derecho a la comunicación ad portas de los avances en materia de superación del conflicto social y armado del país:
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