El vínculo que establece el inmueble entre la memoria colectiva del departamento del Huila y el Caquetá, motivó a los campesinos a promover su conservación al considerar que se trata de un patrimonio cultural que “se caracteriza por tener un cuerpo físico que puede ser dimensionado y se encuentra fijo a la tierra, que a su vez se relaciona con su entorno; así mismo, posee valores que conforman lazos de pertenencia, identidad y memoria para una comunidad”, como define el Ministerio los sitios históricos, patrimonio urbano, espacios públicos, patrimonio arqueológico y patrimonio arquitectónico del país. Pero curiosamente el predio no ha recibido la distinción.

La hacienda, construida hace 80 años, fue clave en el proceso de colonización del vecino departamento del Caquetá, puesto que la familia dueña del inmueble, en cabeza del señor Oliverio Lara, desde una visión comercial compraba los predios a los colonos que llegaban contiguos a sus tierras. De esta manera hacia que los agricultores se vieran abocados a continuar abriendo las entrañas de la selva para hacerse a fincas más allá.

La Colonia no quedara en el olvido

La tensión entre la población y la Corporaciòn Autónoma del Alto Magdalena, CAM, surgió por la construcción del proyecto “La Colonia” que evoca el periodo de adquisición de predios por los colonos, en inmediaciones de la casona; un centro de estudio destinado a investigadores, estudiantes y turistas que acudan a la zona a conocer el proceso de conservación de la cuenca del Río Las Ceibas.

En el siguiente producto audiovisual Ilder Vidal Presidente de Asojuntas del corregimiento Río Ceibas y el historiador Camilo Salas Presidente de la Academia Huilense de historia, amplían el panorama:

 

 

A raíz del descontento general, la Corporación Autónoma del Alto Magdalena, acondicionó y socializó el proyecto con los pobladores reconociendo la importancia de “la casa de Los Lara”. En una segunda oportunidad la idea fue aprobada por la comunidad.

Lo que sucede con este predio posibilita pensar de qué manera estamos protegiendo los huilenses la memoria historica representada en inmuebles. Y la realidad es que se trata de una tarea pendiente que tenemos como sociedad y que debe contar con la voluntad política de la dirigencia en el departamento.