Pasaron cuatro siglos desde la creación de la primera universidad pública en Latinoamérica para que iniciara un proceso de democratización y reforma de un modelo “basado en el conocimiento disciplinar y con un proceso de producción relativamente descontextualizado en relación con la sociedad. La lucha era por “un acceso democrático y por establecer articulaciones fructíferas con la comunidad, según ha escrito la Socióloga Norma Giarracca, del Instituto Gino Germani Universidad de Buenos Aires.
Avanza la segunda década del siglo XXI y los retos en las instituciones de educación superior continúa siendo similares, su consolidación “en la producción de interpretaciones culturales de la realidad, sobre su papel de mediadora cultural en las relaciones entre estado y sociedad, y sobre la naturaleza de su carácter público”, considera de Sousa Santos.
Por su parte, Agustín Cano Menoni, en su ensayo “La extensión universitaria en la transformación de la Universidad Latinoamericana del siglo XXI: disputas y desafío”, afirma que la universidad latinoamericana busca hoy su lugar en los complejos, conflictivos y contradictorios procesos sociales y políticos en curso en América Latina. Y resalta experiencias universitarias alternativas que en los últimos años lo han logrado; desde la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) en el norte del continente, hasta la sureña Universidad Federal de Integración Universitaria (UNILA), o la bolivariana Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez (UNESM), así como algunas de las Universidades interculturales e indígenas en Bolivia, Ecuador y México. Instituciones universitarias pública que en las últimas décadas han nacido “con vocación latinoamericanista (e indoamericanista) y democrática. Así como el surgimiento de experiencias de extensión e investigación alternativas al interior de las grandes universidades públicas ligadas a los movimientos sociales en países como Argentina y Urugua. Rescata además, el Doctorado en Pedagogía Cano Menoni en el ensayo publicado por CLACSO, “el resurgimiento de las grandes movilizaciones estudiantiles, principalmente en Chile y México, en defensa de la universidad pública y la democratización del conocimiento y del acceso a la educación superior”.
En sociedades latinoamericanas como Colombia, con modelos de tendencia capitalista, la universidad afronta una serie de pautas y exigencias que la centran en la producción, la calidad y el establecimiento de intimas relaciones con las instituciones de carácter privado ¿Ese debe ser el papel de la Universidad? Según el profesor e investigador de la Universidad Surcolombiana, Luis Carlos Rodríguez, a pesar de que la universidad esté inmersa en un modelo capitalista debe tender a ir más allá de las particularidades, debe pensar en la sociedad en general y sus exigencias, a partir de la creación de conocimientos y procesos de extensión.
Este “ataque”, como lo llama el pedagogo Agustín Cano Menoni, a la universidad por parte de los Estados ha sido tan contundente que “hoy es difícil definir los términos de la crisis si no es en términos neoliberales (…) La universidad perdió la capacidad de definir la crisis hegemónicamente, es decir con autonomía, de modo que la sociedad se vea reflejada en ella”.
Durante la primera Bienal Internacional de Educación y Cultura de Paz, dialogamos con Vladimir Ugarte Calderón, Antropólogo y consultor internacional de la Université internationale Terre Citoyenne – UiTC:
La reforma de la universidad pública se hace cada vez más exigente y debe centrarse en ella misma. Las áreas de acción propuestas por Boaventura de Sousa Santos, tienen que ver con el acceso, extensión, investigación-acción, ecología de saberes, universidad y escuela pública. “Las dos primeras son las más convencionales pero deberán ser profundamente revisadas, la tercera ha sido practicada en algunas universidades latinoamerica¬nas y africanas durante algunos períodos de mayor responsabilidad social por parte de la universidad, la cuarta constituye una decisiva innovación en la construcción de una universidad postcolonial, la quinta es un campo de acción que tuvo en el pasado”, explica el doctor en Sociología de Sousa Santos. (Ver: La universidad en el siglo XXI).
Fotografía principal: Red Comunicativa Ciudadana