Hace aproximadamente diez años que una carretera empezó a ser el eje central del debate entre la autoridad tradicional y la indígena. A inicios del presente año (2014) la presencia de la fuerza pública desencadenó enfrentamientos que llevaron a que se cerrara el Parque y tomarán fuerza los argumentos jurídicos del Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), que finalmente fueron reconocidos por fallo de la Corte Constitucional. Esta, retomando las bases de la declaración de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, ordenó a la comunidad indígena “no transitar en vehículos automotores, bicicletas, motocicletas y vehículos de tracción animal”, porque se pone en riesgo un recinto arqueológico que hace parte de una tradición cultural desaparecida.
Los indígenas aseguran que se trata de un camino que "los mayores tenían antes de existir" las vías en la zona, que en un principio fue intervenido con maquinaria pesada por parte del municipio, y que ante las dificultades presentadas en el tránsito por la vía principal debido al deterioro, tuvieron ellos que adecuar "a punta de pico y pala". Al conocer la decisión de la Corte la comunidad asegura que la carretera seguirá porque suple necesidades que son derechos fundamentales. "Ahí se beneficia la comunidad indígena y campesina; también los turistas y personas del pueblo que suben a paseo”.
El gobernador del Cabildo, Albeiro Hoyos, asegura que a diferencia de los que viven del turismo, ellos no reciben nada del Parque, "eso representa para nosotros un interés espiritual y no un fin económico". Es la cosmovisión indígena y el respeto de sus derechos en el que mantienen una convivencia con la naturaleza y ellos, más que nadie, saben cómo proteger sus recursos naturales y también respetar las figuras arqueológicas. “No se ve la inversión del recaudo de visitantes al parque, no hay un arreglo de la vía principal y hasta los pequeños hoteleros se ven afectados con grandes hoteles que se construyen”, ha agregado el Gobernador en diálogo con el Comunicador Social y Periodista Neyder Salazar. (Ver: Crisis con el patrimonio cultural del parque de San Agustín).
“La capacidad de iniciativa política propia de la comunidad Yanacona”
La investigación del candidato a Magister de la Universidad Surcolombiana Christian Mauricio Cortes se convierte en un documento fundamental para comprender el panorama que rodea la situación, ya que por un lado aborda la capacidad de iniciativa política propia como "la acción política identitaria de los pueblos indígenas contra la recolonización cultural y social, y la realización de proyectos comunitarios y etnicos", un concepto inspirado en Yvon Le Bot, Arturo Escobar, Silvia Rivera Cusicanqui y Fausto Reinaga. Y en segunda medida resalta la, hasta ahora, rezagada postura de los aborigenes que desde su valores culturales se puede entender la concepción que tienen de la carretera: un vínculo espiritual con el parque y los visitantes que lo frecuentan, una forma de mantenerse vigentes ante los ojos del mundo.
Desde1988 cuando la comunidad Yanacona "se constituyó como Cabildo en San Agustín, con 37 familias procedentes de los resguardos coloniales del Macizo Colombiano" -hasta la actualidad con 434 “comuneros y comuneras” (116 familias)- ha reconocido y acogido el Parque Arqueológico como un recinto de conexión espiritual y cuidado, parte de su memoria cultural, según revela la investigación.
En este sentido la vía de acceso al cabildo representa una forma de “reafirmación cultural, étnica y social de la comunidad en san Agustín”, que ha movido su capacidad de iniciativa política propia para organizarse y desarrollar acciones en su defensa, argumentando que es una forma de fortalecer la identidad Yanacona y el buen vivir de la comunidad. “La política de organización para la vida consiste en los usos y costumbres heredadas de los mayores, la defensa de la madre tierra y el valor”.
Jair Quinayás, un taita que desde la parte espiritual fue fundamental en la indagación realizada por el candidato a magister de la Surcolombiana, resalta que estar cerca del recinto Arqueológico es una forma de ser los veedores, cuidadores del patrimonio que han dejado los ancestros mientras el Estado busca una forma de negocio. "Para nosotros tiene un argumento más a fondo que es la parte de la conexión espiritual, que necesita respeto y buen manejo de nuestras reliquias”, sostiene Quinayás.
Actualmente la comunidad Yanacona se encuentra adelantando acciones jurídicas a través de la Organización Nacional Indigena de Colombia (ONIC) para mantener la carretera, argumentando "la ampliación de resguardo”, desde su cosmovisión de un territorio sin limites- Exigen que se realice una debida inspección directamente por parte de los entes de control, según ellos porque existen celos políticos que han desprestigiado a los Yanaconas, y en ningún momento afecta la integridad del Parque Arqueológico de San Agustín.
La decisión de la Corte Constitucional, asegura el líder Jair Quinayás, invisibiliza la comunidad indígena ante el Parque, en esa relación que hay en 200 metros, con la maloca, al cerrar la vía la gente no va a tener acceso para enterarse que ahí hay una comunidad indígena.
El estudio sociocultural se realizó desde una perspectiva científica indisciplinada, rompiendo los canones de las disciplinas de la ciencia occidental y se centra en el diálogo de saberes, con un enfoque de pensamiento descolonizador, con un metodo colaborativo. Fue dado a conocer el pasado 10 de octubre en el IV Encuentro de Estudios Surcolombianos de la Maestría en Conflicto, Territorio y Cultura de la Universidad Surcolombiana.
Fotografía Principal tomada de: http://www.neydersalazar.com/