Elsa Amezquita, tiene cuarenta y cinco años, ella vive en el barrio Panorama desde hace veinticinco años y desde hace diez vende jugos en el Parque Santander, normalmente trabaja de Lunes a Sábado de las ocho de la mañana hasta las seis de la tarde.

Esta vendedora de jugos tiene dos hijos lo cuales fueron resultado de una relación que sostuvo por más de diez años con el señor Alfonso Aguirre; el mayor de sus hijos tiene veinte años y el menor quince.

El señor Alfonso es casado y tenía una relación extramatrimonial con Elsa, debido a esto ellos no podían estar juntos. Él por su parte ha respondido económicamente por sus hijos. El primogénito con veinte no le generó problemas en su crianza, además está estudiando enfermería gracias a su buen rendimiento académico. El dilema empezó con el pasar del tiempo, ya que la crianza de su hijo menor ha sido complicada. La Señora nos relató que a medida que fue creciendo Cristian su hijo menor, aumentan los inconvenientes.

Desde que Cristian inició sus estudios se desarrolló su carácter rebelde, peleaba con él todos los días para que se levantara, comiera y cumpliera con sus deberes realizando sus tareas y me colaborara con los quehaceres de la casa. En el colegio frecuentemente la llamaban para comunicarle que estaba siendo indisciplinado y que no llevaba las tareas, la mayoría de grados de la primaria los repitió y aún persiste en el mismo problema, no es aplicado en sus estudios. Además, no respeta a sus mayores, a causa de esto ha tenido varios roces con sus vecinos.

Aparte de todas estas dificultades que ha tenido con sus hijos para poder educarlos incluyendo la falta del papá, hace diez años conoció a Rigoberto con el cual está viviendo en la casa que heredó de su padre, esto no fue lo más conveniente que pudo hacer Elsa, ya qué ha provocado varios enfrentamientos entre ella con sus hijos, violencia verbal de parte de Rigoberto con sus hijos pero sobre todo con Cristian, las peleas entre ellos son evidentes.

El padrastro que tienen estos jóvenes no es el mejor ejemplo teniendo en cuenta que es un hombre grosero, irrespetuoso, tiene mal comportamiento verbal y físico que atentan con la integridad no solo de ellos sino de su madre.

Elsa piensa que la llegada de este señor incidió en la conducta inadecuada que ha presentado Cristian desde que se encuentra con su compañero sentimental en la residencia.

Elsa en este momento está atravesando por una situación que en Neiva está vigente que es la Drogadicción. La señora Amezquita nostálgica relató que Cristian hace año y medio mantiene una amistad con algunos adolescentes que no son la mejor influencia, además que tienen “mala fama en el barrio”. Por los constantes problemas con su familia, él se está refugiando en las sustancias alucinógenas.

En Neiva se han encontrado altos índices de jóvenes con problemas de drogadicción, los cuales no son reportados a la secretaria de la salud, al igual en la mayoría de casos se evidencia que los padres ocultan estas situaciones para no exponerse al escrutinio.

A diferencia de estos padres que se reservan el problema por el que están pasando, Elsa ha solicitado ayuda a la comisaria de familia, pero no ha sido posible que la reciba ya que el joven no lo ha permitido y debido a los lineamientos que se deben cumplir si no hay consentimiento por parte del menor afectado no se le puede realizar un tratamiento.

Esta vendedora por su parte sigue batallando para lograr superar los obstáculos que se le han presentado y esperando que algún día su hijo pueda elegir por sí mismo el camino correcto y no se siga dejando llevar por momentos difíciles que no tiene por qué superar solo, sino, que si quisiera tendría la compañía de una madre que siempre estará dispuesta a darle lo mejor.