Internet concebido como la panacea de las libertades ha mostrado su aspecto más regulador a través de las redes sociales. Las discusiones sobre “las políticas de bloqueo y filtrado, la privacidad de los usuarios de internet y la neutralidad de la red apenas están surgiendo”, ha dicho la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), que en el Día Mundial de La Libertad de Prensa ubica la era digital entre los mayores riesgo para los periodistas en Colombia.
En un caso reciente de libertad de expresión la Fundación se muestra su preocupación. Se trata de la condena proferida contra el ciudadano Gonzalo Hernán López Durán, quien fue juzgado a 18 meses de prisión por hacer un comentario ofensivo en el foro de una nota periodística publicada en el diario El País de Cali. “Las expresiones hechas por López estaban relacionadas con Gloria Lucía Escalante, quien al momento de la condena era Directora de la Federación Colombiana de Departamentos”. Un ejemplo de que el crecimiento de internet como herramienta para la libertad de expresión también trae desafíos para este derecho.
La FLIP, que ha acompaño el caso, considera desproporcionada la sanción contra una persona que se refirió a asuntos que pueden ser de interés público y, que además, se encuentra en el marco del derecho a la libertad de opinión, que solo puede ser limitado en casos excepcionales. “Así mismo, preocupa que se sancione una expresión que, aunque ofensiva, tiene poca capacidad de daño al ser solamente un comentario dentro de una nota periodística”, escribe en comunicado la organización.
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¿Quién es responsable por lo que aparece en los sitios online que conforman lo que llamamos Internet? Cuando alguien crea un video ofensivo y lo sube a YouTube, ¿quién debería soportar la carga? Cuando un sitio de redes sociales incluye un post falso en una página personal, ¿debe ese sitio ser responsable por lo que aparece? Los grados de libre expresión y de innovación que puedan florecer en Internet dependen en gran medida de cómo respondamos a este tipo de preguntas. Son algunos de los interrogantes de la discusión resaltados por Bob Boorstein, Director de Políticas Públicas de Google en Washington, D.C. (Ver: Repensando libertad de expresión en la era digital).
Cabe resaltar igualmente los planteamientos de Pierre Omidyar, Director ejecutivo y editor de ‘Honolulu Civil Beat’, hechas en el Huffingtonpost sobre el caso de WikiLeaks, quizás el caso más representativo de violación de la libertad de prensa en la era digital. Según el columnista, es la evidencia de cómo la democracia puede verse debilitada cuando un Gobierno emplea su poder para silenciar una voz discordante. “Aún más preocupante resulta pensar en cómo los Gobiernos extranjeros son capaces de utilizar sus propias investigaciones criminales para dañar y callar potencialmente a periodistas más allá de sus fronteras”.
En la misma medida apunta Reporteros Sin Fronteras en su informe anual de 2014, al considerar que los países que se jactan de ser un «Estado de Derecho» no dan el ejemplo, están lejos de hacerlo. Entonces la libertad de información cede con gran frecuencia ante una concepción de la seguridad nacional demasiado amplia y un uso abusivo de este concepto, lo que marca un retroceso preocupante en las prácticas democráticas.

Mapa tomado de informe RSF 2014
El reto entonces que plantea Omidyac, es la necesidad como sociedades de evaluar y evolucionar los conceptos de libertad de expresión y protesta, “pues gran parte de la escena pública se desarrolla en las redes. La protesta online es una nueva forma de expresión, y probablemente a la gente que ha crecido con las comunidades virtuales les resulta normal”.
Y los periodistas, según el profesor Josep Maria Casasús Guri, están llamados a asumir un compromiso ético solidario y progresista con la realidad y con la voluntad de obtener la descripción más fiel posible de la verdad por la vía del más amplio consenso de percepciones. “La verdadera dificultad reside en aprovechar completamente el potencial de los nuevos medios de comunicación, sin poner en peligro las libertades civiles, en particular el derecho a la libertad de expresión, a la educación y a la privacidad”, según la UNESCO.
La libertad de expresión y de prensa en las condiciones actuales de la comunicación en red se hace cada vez más hostil, según ha dicho recientemente el precursor de la ética periodística, Javier Dario Restrepo, no existe un país en el mundo donde prevalezca este derecho, de ahí que en un día como hoy la conmemoramos con cifras traumáticas, sorprendentes y fatales.
Fotografía principal: http://www.redusers.com/