‘Ad portas’ de la firma del acuerdo de paz entre Gobierno Nacional y Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP), se hace importante revisar las políticas que planteará el sistema de educación en colombiana en el momento de recibir a aquellas personas que durante toda su vida han estado en la guerra.

La mesa de conversaciones instalada en La Habana desarrolla una agenda para la paz integrada por seis puntos, donde el tema educativo está incluido en el número uno: Política de desarrollo agrario integral, en el subtítulo: Desarrollo Social: salud, educación, vivienda, erradicación de la pobreza. A la fecha en los acuerdos pactados, según Informe de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, lo único que se puntualiza en materia de educación es el mejoramiento de la infraestructura para el desarrollo del campo y la eliminación de la brecha rural/urbana.

Estrategias gubernamentales para el posacuerdo

«Firmado el proceso de paz, el sector rural va a ser el que tenga mayor consolidación, por eso debemos garantizar desde el Ministerio de Educación darle el rol protagónico como agente multiplicador de oportunidades; debemos garantizar el mejoramiento de la calidad y el acceso a la educación rural», ha dicho el viceministro de Educación Preescolar, Básica y Media, Víctor Saavedra en el marco del conversatorio ¿cuál es la educación rural para la paz que necesita Colombia?, hablemos de la ruralidad en la Colombia del posconflicto, realizado los días 17 y 18 de marzo del presente año en la ciudad de Bogotá.

El evento también puntualizó la importancia de llevar los mejores educadores a las zonas rurales y dotar a las escuelas de infraestructura adecuada y suficiente.

Por otro lado, el Ministerio de Educación Nacional firmó el pasado 23 de febrero un Memorando de Entendimiento con la embajada canadiense para apoyar el programa “Con paz aprendemos más”, el cual busca contribuir a mejorar la calidad en entornos escolares protegidos y seguros a 48.000 niños, niñas y jóvenes de los departamentos de Chocó y Putumayo que se encuentran en situación de vulnerabilidad y víctimas del conflicto.

El programa consta de cinco actividades representadas en la siguiente imagen:

Con paz haremos más
Hasta el momento, éstos son los proyectos que se encuentran y se desarrollarían en materia educativa a nivel nacional.

¿Y en el departamento del Huila?

En el marco de la Audiencia pública “Paz, Víctimas y Posconflicto”, realizado a los once días del mes de febrero en el municipio de Baraya, norte del Huila, el gobernador Carlos Julio González Villa manifestó el interés del departamento por tener el mejor nivel de educación, “por eso nos parece importante trabajar de la mano con el gobierno nacional para lograr mayor inversión pública en infraestructura, y que los recursos complementarios para la formación docente de alta calidad lleguen así como el internet y la conectividad a todas las instituciones”, puntualizó González Villa.

El departamento del Huila hace varios años cuenta con experiencias de pedagogías para la paz, el mismo mandatario las expone en el siguiente audio:

Partiendo de lo anterior, el pasado 3 de marzo del presente año, el Ministerio de Educación Nacional y la Gobernación del Huila, firmaron un Acuerdo por la Educación el cual pretende ampliar las inversiones en infraestructura educativa, disminuir el analfabetismo y extender el programa de Jornada Única en la región.
Los planes en tema de básica primaria y secundaria, incluyen la construcción de 736 aulas y 10 colegios por un valor de $150.462 millones, las inversiones serán asumidas en un 70% por el Ministerio de Educación y un 30% por el departamento del Huila.

Además, el proyecto de Jornada Única contará con alimentación escolar y aumento de planta docente. A nivel de pregrados, 536 estudiantes se beneficiarán del programa Ser Pilo Paga, y 120 docentes serán favorecidos en la formación a categoría de maestría.

Pedagogía para la paz

A nivel nacional y departamental, la preocupación radica en la infraestructura para los tiempos de paz, ¿ésta es realmente la salida a tan importante tema? Según la coordinadora de la Maestría en Educación y Cultura de Paz, Myriam Oviedo Córdoba, “es necesario mejorar la infraestructura pero la educación no debe quedarse ahí, tiene que centrarse en generar cultura de paz, y no sólo en el ámbito formal sino en distintos escenarios como los procesos de educación comunitaria”.

Esa cultura de paz hay que entenderla como la posibilidad de generar una sociedad distinta, de que el pueblo colombiano consiga expresar sus diversos puntos de vista sin miedo a arriesgar la vida como ha sucedido durante años.

La también docente del área de Psicología expresa que la educación para la paz no solo es un tema de relación con los sectores armados sino fundamentalmente con lo que hacemos en la vida cotidiana, pues la manera en que resolvemos las diferencias nunca ha sido la mejor; “pienso que la exclusión generada por los partidos políticos pero además por los procesos autoritarios que formó la cultura del narcotráfico se extendió en la vida social y ha hecho que nos volvamos absolutamente intolerantes e irrespetuosos con la opinión contraria, éste es un trabajo muy fuerte de la cultura de paz e incluso desborda las aulas educativas”, explica la profesora Oviedo Córdoba.

Es una realidad que los planteles educativos del pueblo colombiano no cuentan con las mejores condiciones en infraestructuras, pero también es una realidad que si no se educa a los colombianos para la paz, cualquier intento de proyecto vinculado con el tema será en vano.

Fotografía tomada de la web