En 1857 El doctor Jean-Louis-Paul Denucé daría a conocer a la historia el primer informe que caracterizaba los inicios de la Incubadora. Para 1878 el ginecólogo de origen parisino Stéphane Tarnier aportaría significativamente con sus estudios basados en la cría de pollos.

Probablemente, según expone el portal especializado “Bebes y más”, fue Alexander Lyons, por las repercusión que tuvo en la prensa de la época, el que en 1891 realizó los aportes en materia tecnológica que permitieron perfeccionar el prototipo notablemente.

En Francia la incubadora se distribuyó a los bebés de familias desfavorecidas. En Inglaterra este elemento se introdujo en 1887, según documentos de la época citados por el portal. A Estados Unidos llegaría un año más tarde (en 1898) a través del doctor Josepf B. DeLee. (Ver: Historia de la incubadora).

Este ingenio tecnológico del hombre ha sido considerado fundamental en la reducción de la tasa de mortalidad infantil en el mundo por la Neonatología. Su diseño se ha mantenido con una cámara cerrada de material transparente, pero ha innovado significativamente década tras década en la comodidad de la superficie esterilizada y el control de las diversas variables vitales del recién nacido.

Pero también es un invento que ha sido cuestionado, en su uso, por efectuar la separación forzada entre los prematuros y sus madres. “Este formato se extendió también a los nacidos a término, implantándose la separación rutinaria después del parto”, argumenta Idoia Armendari. (Ver: La incubadora: buen invento, mal uso).

Incubadora de la USCO

Desde 2012 un grupo de electrónicos de la Universidad Surcolombiana (USCO), conformado por estudiantes y un maestro han trabajado en la creación de una Incubadora más especializada para atender a los infantes en situación de cuidados intensivos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Agustín Soto Otálora ingeniero electrónico de la Universidad Francisco José de Caldas, Especialista en Control y Magister en Ingeniería de Control, ha sido el coordinador del proyecto. Su desempeño como profesor del Programa de Ingeniería Electrónica de la USCO completa 20 años.

La idea se concretó cuando observaron que regularmente las clínicas de la ciudad de Neiva, capital del departamento del Huila en Colombia, contaban con Incubadoras obtenidas en el mercado con escasas funciones (variables) para atender a los pacientes.

“Muchas sólo miden la temperatura del bebe y controlan que la temperatura del ambiente en la cúpula sea la adecuada para el bebe. Otras más modificadas traen para supervisar el nivel de oxígeno en la sangre del bebe (Pulsometría)”, ha manifestado el investigador.

El proceso se efectuó en dos fases. En la primera, el equipo realizó el diseño de la incubadora y la adecuó con cuatro variables. Medición de la temperatura del bebe, control de la temperatura en el interior de la cúpula, la humedad relativa y la pulsometría. “Se construyó totalmente la parte mecánica y de programación respondiendo a las normas internacionales que para ello se requiere”, ha recalcado el Profesor de la USCO.

En la segunda fase, los investigadores en el área de la Electrónica adscritos al Semillero Nuevas Tecnologías, se enfocaron en adecuar la eficiencia de la operatividad, teniendo en cuenta que el personal que manipula este elemento en el área de la salud cuenta con los conocimientos básicos. “Un diseño más pequeño en su parte electrónica, más compacto y con más variables”.

Finalmente el prototipo de Incubadora diseñado en la Universidad Surcolombiana, consiste en la medición de siete variables del recién nacido: temperatura del bebe, temperatura ambiente, porcentaje de saturación de oxígeno, medición de peso, pulsación por minuto, nivel de oxigeno de la incubadora y la humedad relativa.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“El prototipo además cuenta con una interfaz inalámbrica que permite monitorear todas las variables; sistema que permite el registro y almacenamiento de datos en tiempo real”, ha manifestado Anderson Días, estudiante de décimo semestre de la Ingeniería y miembro del proyecto.

El costo de producción de la Incubadora es de 14 millones de pesos, que por sus innovaciones podría ser una económica opción frente a las que actualmente se comercializan, en promedio, en 20 o 30 millones de pesos.

A nivel internacional cada vez más se realizan estas innovaciones. En la USCO el diseño es propio en su totalidad y el interrogante que ronda las mentes de sus creadores es ¿cómo llevarla al sector?
 

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