Dentro de la biblioteca de la Universidad Surcolombiana últimamente ha sido muy difícil trabajar en pro de un manejo adecuado al edificio, es necesario concientizar a la comunidad educativa a que acoja la palabra silencio.
Muchos de los mismos estudiantes se pronuncian por la contaminación auditiva frecuente que se presenta en este espacio, que realmente más que alimentar el conocimiento por la diversidad de materiales que hay dentro de la misma, se ha convertido en un lugar de ‘recocha’, puntos de encuentro, generando estrés a muchos estudiantes.