Era marzo del presente año (2014) cuando extrabajadores de Medilaser se encadenaron frente a la Clínica para reclamar el derecho a la asociación y el reintegro inmediato. Habían sido despedidos de sus cargos sin justa causa el 11 de febrero, luego de haber participado en la creación de dos sindicatos. La administración de la entidad de salud en ningún momento consideró dar declaraciones al respecto, aún no lo hace. (Ver: ¿Y dónde queda el reconocimiento de la sindicalización como derecho?).
“El 9 de diciembre de 2013 iniciamos un proceso sindical con la creación del Sindicato Nacional Trabajadores de Medilaser Colombia, (SINTRAMECOL). El 26 de diciembre del mismo año presentamos un pliego de peticiones y el 3 de febrero nuestro empleador empezó a despedir gente, entre ellos todos los miembros de la junta directiva”, comenta Edwin Tovar Bahamón Terapeuta Respiratorio que laboró durante siete años en la Clínica. ASINTRASALCOL (Asociación Sindical Nacional de Trabajadores de la Salud de Colombia), fue la otra iniciativa de los trabajadores, que también resultó desintegrado tras el despido masivo.
La administración de Medilaser, en cabeza del señor Juan Pablo López Rabión (Gerente), antes habían demandado los dos sindicatos para que se hiciera la disolución y posterior liquidación, argumentando que no tenían las 25 personas requeridas para la conformación. El Juez Primero Laboral de Neiva le había dado la razón en primera instancia y en segunda instancia los Magistrados la ratificaron; a partir de dicha decisión los trabajadores emprendieron acciones judiciales buscando que se establecieran de nuevo los sindicatos. Actualmente siguen en curso los recursos.
El derecho a asociación es como a respirar
La salida de los trabajadores hizo que sobre la entidad llovieran querellas. Ante el Ministerio del Trabajo dieron a conocer la violación al Artículo 405 del Código Laboral que ampara el derecho de asociación. El 15 de octubre la cartera del trabajo Sentenció a favor de los sindicalistas multando a Medilaser a pagar treinta millones ochocientos mil pesos (30.800.000.000) con destino al Servicio Nacional de Aprendizaje Sena, “por violación a las normas laborales colectivas, en especial por cometer actos atentatorios al derecho de asociación Art. 354 literal C, y por violación al fuero sindical de los trabajadores pertenecientes a la organización Sindicato Nacional Trabajadores de Medilaser Colombia, (SINTRAMECOL), Art. 405 del Código Sustentativo del Trabajo”.


Documento a partes de la Sentencia del Ministerio que reconoce el derecho de los trabajadores
Una decisión que ha sido bien recibida por los extrabajadores, porque reconoce sus reclamaciones, “un derecho inalienable impetrado en cada persona que es como el derecho a caminar, a respirar”. La decisión del Ministerio se sustenta en el fuero sindical, de fundadores del sindicato y el fuero circunstancial, que tenían los trabajadores y que fue desconocido por Medilaser al momento de ejecutar los despedidos. En total, Según expresó Edwin Tovar, son dos fallos que le han significado a la Clínica el pago de alrededor de sesenta y dos millones de pesos ($62´000.000).
¿La jugada maestra de Medilaser para no reconocer el derecho a la asociación en sus instalaciones?
A Medilaser también ocho fallos de juzgados laborales le exigieron el reintegro de igual número de personas, la entidad de salud cumplió los fallos pero volvió a despedirlos. El particular reintegro les significó a los extrabajadores el pago de los honorarios de los ocho meses que estuvieron sin trabajar, la remuneración de las primas, las prestaciones sociales, y, como fueron nuevamente despedidos, la indemnización.
Edwin Tovar Bahamón Terapeuta Respiratorio que laboró durante siete años en la Clínica
“Nos reintegraron por decir hoy a las seis de la mañana, nos aislaron en un recinto cerrado para que nosotros no nos dejáramos ver de las otras personas. Nos pusieron a leer unos protocolos a las siete de la mañana y a las 12:30 nos pasaron de nuevo la carta laboral de despido”, sostiene Edwin Tovar. El argumento de la clínica, habría sido la no existencia del fuero sindical, por la disolución del sindicato que dejaba a los trabajadores sin fuero. Los sindicalistas aseguran que fueron ellos como trabajadores de la Clínica, los que presentaron los recursos, más no como sindicato; por lo que ya abocaron al Tribunal de Arbitramiento ante el Ministerio del Trabajo para que evalúe la nueva actuación de Medilaser.
Los extrabajadores aseguran que los juzgados no han actuado de manera eficiente para que se les reconozca el derecho que reclaman. Las acciones de tutela interpuestas tanto en Florencia como en Neiva, no han prosperado; en la capital del Caquetá, donde laboraba una asociada, sólo lograron ganar en primera instancia. Los jueces lo consideran improcedente y argumentaron que la vía indicada es la ordinaria laboral. “Pero recordemos que es un derecho fundamental amparado por la Organización Internacional del Trabajo en convenciones internacionales”, agrega uno de los reclamantes.
“Las condiciones eran un poco deprimente”
La necesidad de organizarse para exigir mejoras en las condiciones laborales de Medilaser los llevo a la conformación de SINTRAMECOL y ASINTRASALCOL. “Cuando formamos el sindicato no lo hicimos de mala fe, no estábamos pidiendo plata, como lo argumentaba la empresa, sino para mejorar las condiciones laborales que existían”, sostiene Edwin Tovar, que actualmente labora en el Hospital Universitario de Neiva.
La situación, según los extrabajadores, iba desde el aumento de horas mensuales programadas (aumento del horario laboral por el mismo salario), “todos los días vigilaban a qué horas llegaba uno pero no a qué horas salía; el bajo porcentaje en el pago de los recargos dominicales diurnos y nocturnos, y el no reconocimiento de la incapacidad, “era una obligación ir a trabajar”.
“El problema del sindicalismo es de estigmatización”
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Fotografía suregion tomada en el año 2013 durante protesta de sindicalistas de Medilaser
Desde la salida de los trabajadores de Medilaser, las 32 personas han tenido que afrontar la carencia de un nuevo espacio laboral,”La última persona hasta hace un mes pudo estabilizarse laboralmente” porque no la recibían en ninguna parte por haber sido despedido de Medilaser y ser sindicalista. Les pasó en la Clínica Uros, Salud Coop, Ecosalud; a Carlos Zamora, vicepresidente de uno de los sindicatos, le tocó irse a Bogotá.
La Sentencia del Ministerio del Trabajo reconoce que la acción de la Clínica fue violatoria del derecho de asociación, pero el empleador nunca lo ha reconocido. Por otra parte, aunque los sindicalistas sienten que han ganado, la situación no mejora, los sindicatos no existen porque hacen falta otros recursos que les permitan reactivarlos y porque existe temor entre los trabajadores actuales de la Clínica. “En estos momentos tenemos un proceso penal por la presunta violación al artículo 200 del Código Penal, en donde establece que nadie puede violar el derecho de asociación, tiene una sanción punible que puede ser carcelable”, agrega Tovar Bahamón, que también es abogado, aludiendo que el problema del sindicalismo es de estigmatización, son vistos como problemáticos y con intensiones de acabar las empresas, “cuando en realidad busca garantías laborales”.
Fotografía principal tomada de: http://clinicamedilaser.com