Por: Yennifer Oviedo
En el barrio Las Brisas, el día 12 de Mayo del presente año Ricardo Córdoba y Uriel, estudiantes de Educación Física de la Universidad Surcolombiana, abrieron las puertas de VERTICAL TRAINING STUDIO, en este recinto se guía a las personas que quieran aprender a ejercitar su cuerpo a través del Pole Dance, entrenamiento funcional y TRX. Este último hace referencia a un entrenamiento en suspensión que se realiza generalmente con las manos o los pies sostenidos a un punto, mientras que el extremo opuesto del cuerpo está en contacto con el suelo.

El lugar, aunque no es muy grande, tiene apenas el espacio que Ricardo y Uriel requieren para ver reflejados sus sueños de tener en Neiva el primer estudio donde se práctica Pole Dance como deporte. El techo es alto y en las paredes blancas resaltan algunas estrellas, que revelan el triunfo de haber hecho realidad un sueño, aunque no lo es todo; en el centro del lugar se encuentran cuatro tubos cromados de 4.5 centímetros de diámetro.

Paradójicamente los instructores son hombres, quienes se han encargado de darle vida y otra mirada a esta práctica señalada por unos y amada por otros.
Un día de Pole
Siendo las 10 de la mañana de un domingo de noviembre, me encuentro parada en el marco de la puerta preparada para iniciar mi primer entrenamiento de Pole Dance, pero antes de empezar cualquier rutina escucho atenta los consejos de quien será mi guía, Ricardo. “El Pole Dance es una disciplina que requiere fuerza, coordinación y mucha sensualidad para realizar los movimientos”. No cabe duda que para empezar a trabajar este deporte se debe tener respeto por el cuerpo y la convicción de sentirse bien consigo misma, dejar de lado los prejuicios morales y tabúes que han girado en torno a esta práctica.
El tubo como deporte -comenta Ricardo- permite mantener el cuerpo en forma, aumentar la confianza en sí misma y entrar en contacto con la sensualidad femenina, ese aspecto tan natural pero a la vez tan reprimido.

Antes de entrar en contacto con el tubo, realizamos un calentamiento que permite relajar el cuerpo, a pesar de que el Pole está establecido como deporte, este ejercicio carga con el prejuicio de ser relacionado con el baile de tubo o striptease que se lleva a cabo en los clubes nocturnos, pero esto no es obstáculo para que hombres y mujeres en su mayoría jóvenes lo practiquen. En la academia Ricardo y Uriel tienen inscritas 35 personas aproximadamente, de ellos, la mayoría alterna el Pole Dance con otros deportes.
Luego del calentamiento, lo que sigue es aprender y practicar una sensual y elegante coreografía con movimientos acrobáticos combinados con danza, que además requiere de mucha fuerza en los brazos y elasticidad.
“Lo más difícil de este deporte es empezar a aprender cómo colocar los brazos, piernas, sostenerse, golpearse y aguantar, definitivamente la práctica, la constancia pero sobre todo el amor y la paciencia hace que cualquier persona logre ser de sí lo que se propone”, añade Uriel.
Llegan las 11 y 30 de la mañana, dispuestos a tomar un breve descanso, Ricardo aclara que varias de sus alumnas llegan a aprender este baile o deporte para moldear su figura y por curiosidad de realizar movimientos acrobáticos en un tubo. Pero finalmente se comprometen no solo con el Pole sino también con el entrenamiento funcional.
Deporte olímpico

No es común que Ricardo dedique tanto tiempo solo a una alumna que viene por primera vez a aprender del mundo del ejercicio en una barra, aunque fue un domingo dedicado al Pole, queda la curiosidad de conocer y practicar los otros deportes que ofrecen.
Ricardo y Uriel, gestores y fundadores de VERTICAL TRAINING STUDIO, se han preparado bastante acerca del tema, han asistido a talleres en Bogotá y Medellín, recientemente la Ucraniana Olena Danylchuck profesional en Pole Dance los acompañó por tres días, les brindó consejos y asesorías de lo que en su país se está trabajando con respecto a este deporte.
Cabe resaltar que esta disciplina no solo la practican mujeres, sino también hombres, y que para ellos existen campeonatos que se realizan en varios países del mundo como Estados Unidos y Argentina. Además hay asociaciones de Pole Dance (véase International Pole Dance Fitness Association) quienes organizan competencias dirigidas a profesionales representantes del Pole Dance de cada país.
Ricardo sabe que aún tiene mucho por descubrir, “se trata de aprender a controlar nuestro cuerpo, es un ejercicio muy completo, realmente completo”. Con mirada de esperanza comenta que para que se pueda aceptar al Pole Dance abiertamente como un deporte en Colombia, es necesario que la gente cambie de mentalidad y vean que existen otras formas de cuidar sanamente el cuerpo; de esta manera cabría la posibilidad para que esta actividad pueda ser considerada como un deporte olímpico. “Ese sería un gran logro, ver en Brasil 2016 al Pole”, dice.
Finalmente después de una extensa jornada de ejercicio y con la satisfacción de hacer cosas que jamás imagine, le agradezco a Ricardo por haberme regalado parte de su tiempo para sumergirme en el mágico mundo del deporte y la danza a través del tubo.
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