Por: Adriana Ortíz Fernández
Es así, como a través de diversas manifestaciones del arte se han narrado hechos históricos, procesos sociales, tradiciones prehispánicas y demás vivencias que subyacen en el territorio. La relación con la filosofía ha sido evidente en el propósito de expresar y dar a conocer la diversidad que ha circundado la cotidianidad en todos los tiempos. A través de la danza, la pintura, la escultura, la arquitectura, la música, la literatura, el teatro han llevado hasta la memoria la historia universal como aliciente necesario para ver y comprender las realidades del mundo.
A Colombia su historia y las diversas dinámicas culturales y sociales lo han hecho ser una fusión de símbolos, tonos, ritmos y lenguajes que ante los ojos del mundo lo hacen ser un país multiétnico y pluricultural en cada una de sus latitudes regionales.
Su pluralidad emerge dentro de sus muchas particularidades, en sus riquezas tradicionales enriquecidas por la herencia de las culturas indígenas y africana. En cada región el país construye diversidad y rasgos culturales como resultado de las expresiones que desde sus procesos sociales, políticos, económicos y de resistencia han consolidado a lo largo de su existir.
El Folklore Colombiano como manifestación artística ha impregnado de tradición a todas las regiones geográficas del país, su esencia radica en lo popular. Expresiones que se mantienen vivas en el desarrollo social de los habitantes. Reconocido por la gran riqueza cultural que lo sustenta y lo manifiesta hecho poesía, música, mitos y leyendas que lo lleva a ser el aliciente para la configuración del ser en las vivencia de los pueblos. Cada departamento le apuesta al fortalecimiento de sus bailes y músicas; ligados generalmente con las raíces andinas y africanas, así como aquellas fruto de los procesos colonizadores, en los cuales aspectos como el religioso han sido arraigados para dar forma a las celebraciones y conmemoraciones a santos católicos como es el caso del San Pedro, la fiesta de la Candelaria en Cartagena, la fiesta de la Virgen del Carmen, entre otras que se festejan en cada rincón de Colombia.
La danza, es un arte que ha permeado a Colombia. En el caso del Huila, el Bambuco como género musical más autóctono que se nutre y se identifica con el carácter campesino. La cumbia es otra manifestación de baile folclórico y ritmo musical que se enriquece de la fusión musical y cultural aborigen. La Vueltas Antioqueñas representa el folclor musical de ese departamento. Al sur del país se escucha el género musical Sanjuanito, una melodía acogida de los aires andinos del vecino país del Ecuador, que se expresa con instrumentos tradicionales andinos en festividades de la cultura mestiza. En Boyacá, Cundinamarca y Santander la danza del Torbellino ha tenido relevancia regional, con un carácter igualmente indígena y que se complementa con las coplas típicas.
Las manifestaciones artísticas mencionadas son parte de las muchas que existen en el país y que hacen parte de todo el entramado cultural hereditario de las tradiciones y prácticas aborígenes. La danza contemporánea como propuesta artística ha tomado importancia en Colombia. A lo largo de su recorrido se ha evidenciado como una iniciativa con enfoque experimental, que propone nuevas reflexiones a la contemporaneidad colombiana.
Así es como la Danza cobra y da vida en el país. Evolucionando con nuevas propuestas que reivindican el pasado sin dejar atrás a través de sus progresivos movimientos dancísticos que han dejado en evidencia la necesidad de espacios (escuelas) que consoliden y posibiliten a esta expresión artística seguir siendo tan representativa en el país.
El Festival Jacinto Jaramillo

Fausto Sánchez y su equipo artístico
Repasar el sentido que ha tenido para los pueblos sus diversas y ricas expresiones artísticas implica también una reflexión acerca del aporte que estas manifestaciones han dejado para las regiones. En el Departamento del Huila se representan de manera tradicional expresiones culturales que logran evidenciar el legado folclórico que han dejado importantes personajes, así como los hechos históricos que han trascendido de generación en generación con las bondades representativas del arte.
El Rajaleña y el Bambuco se han constituido como los principales símbolos del Huila, en ellos se refleja el sentir del pueblo opita, la danza popular tradicional que vive la región. Aunque estas muestras autóctonas hoy en día se mantenga vigentes en el Departamento Huila, es claro que se ha perdido en la gran mayoría de sus habitantes el interés por la expresión folclórica y cultural propiamente dichas.
Es evidente el desarraigo, la ausencia del reconocimiento al papel cultural que han dejado en la región significativos personajes que hicieron enormes aportes a la danza, la música, la pintura, la poesía y la arquitectura. Frente a este panorama local que repercute también en lo nacional, artistas del Huila han querido proyectar desde sus propuestas un reconocimiento a la herencia artística que posee la región. Uno de ellos es el Maestro de Danza Fausto Sánchez y su esposa Carol Patricia Ortiz.
El artista Sánchez ha venido aportándole al departamento y al país el Festival Internacional de Danza “Jacinto Jaramillo”, como una estrategia cultural cuyo propósito es el de realizar una promoción turística, paisajista y patrimonial de Neiva y el Huila en Colombia y el Mundo.
Con el festival los artistas también quieren hacer un homenaje al Maestro Jacinto Jaramillo reconocido bailarín y coreógrafo colombiano, convirtiéndose también en personas que aportan al departamento una muestra de la danza folclórica. Una propuesta que además se esfuerza por conservar toda la autenticidad de las costumbres y tradiciones del campesino de estas tierras.
Este año se cumple la versión nueve del festival que se ha venido desarrollando desde el año 2007 y en el que han llegado agrupaciones artísticas internacionales de países como Venezuela, México, y regionales de los departamentos de Meta y el Huila. Y desde sus inicios, a nivel local la participación de los municipios de Teruel, Palermo y Neiva. De esta manera a través del desarrollo de los años (hasta 2013) el Festival Internacional de Danza “Jacinto Jaramillo” ha tomado relevancia y se ha consolidado con el encuentro de países como Argentina y Chile, y municipios del Huila que se han sumado a la iniciativa cultural del artista Fausto Sánchez.
Para el fundador es claro que desde siempre el fin del Festival es afianzar las raíces folclóricas a partir de la danza típica colombiana, la cual permite conocer tradiciones, rasgos y costumbres de otras culturas y de esta manera fortalecer las raíces propias que ayuden a que la danza colombiana se proyecte a nivel internacional. El festival es desarrollado con la participación de empresas privadas y oficiales, que le apuestan al progreso de estas actividades culturales con los habitantes para la construcción de región, identidad y cultura.
Fotografía Principal tomada de: www.escritoresyperiodistas.com