Por: Carlos Arturo Monje, Docente Comunicación Social y Periodismo

Con la edición en referencia los comunicadores y responsables del mismo en nombre delPrograma de Comunicación Social y Periodismo actuaron como simples amanuenses. Publicaron lo que les entregaron y en la forma como se lo pidieron, en un manejo antitécnico de la estadística y los recursos gráficos que no fueron adecuadamente analizados, interpretados y contextualizados.No se observa el menor atisbo de interés por contrastar las fuentes ni buscar la objetividad, menos aún de convertirse en cuarto poder al servicio del interés público al cual se debe. A un lado han quedado los principios básicos del periodismo: la imparcialidad, la objetividad y la veracidad. Y la ética periodística, que pondría por lo menos estupefacto a paradigmas de la eticidad como el periodista y profesor Javier Darío Restrepo, quien ha impartido magistrales lecciones en nuestro claustro, las cuales han caído en terreno totalmente estéril.

Quizá esto obedezca a que no hay un proyecto institucional y los medios son manejados como proyectos personales a los cuales están adscritos un grupo de servidorescomo una especie de club de amigos. No tienen una estructura organizativa, una línea editorial explícitamente definida y compartida, menos una dirección colegiada, como debería ser si queremos disponer de medios medianamente serios y al servicio de la institución, de lo público y del interés social en general.

Si aspiramos a tener un periódico universitario digno para esta profesión y para el medio académico, es necesario abrir el debate, evaluar lo ocurrido y enderezar el rumbo. En el caso de la rendición de cuentas bien podría haberse publicado una separata o un boletín especial, sin sacrificar la independencia del periódico y centrar la edición en brindar información objetiva, imparcial, contrastando las fuentes, ofreciendo análisis y opiniones divergentesa fin de garantizar el pluralismo informativo y permitir a los lectores tomar su propio juicio. Los buenos periódicos no pueden plegarse a quienes lo financian o patrocinan; igual que el buen periodista, no se rinde a las presiones de quienes financian el medio o lo contratan. Si tiene ética prefiere renunciar a ser vergonzosamente manipulado.

Ni un solo artículo de análisis ni de opinión, para contextualizar la información, generar la reflexión y el juicio crítico y fundamentado de los lectores. No se hizo consulta directa de los datos ni de otras fuentes alternas de información, al menos para validarla. Y el titular a grandes caracteres de primera página es francamente contrario a lo que acontece en la institución. Por lo menos hay otras lecturas fundamentadas de la estadística que muestran una imagen diferente de la universidad. Desde las organizaciones internas y los estamentos hay otras miradas y lecturas de los datos que es un deber recoger y presentar. Pobre es el periodismo institucional que vende su conciencia y su ética fácilmente, como pobres son los logros en materia del desarrollo académico y la excelencia de la universidad en los últimos lustros.

Definitivamente el periódico “Desde la U” no ha logrado desconectarse de la administración, que lo financia con dineros públicos, por lo tanto no puede estar a su servicio y constituirse enun “bafle de la administración”, reproductor y amplificador en un pobre papel de lavadores de imagen, sacrificando el principal capital de un medio que es su independencia y credibilidad.Lo más grave es que tratándose de formadores de las nuevas generaciones de comunicadores y periodistas, el mal ejemplo enseña más que la retórica académica y decenas de catedras sobre la libertad e independencia periodística.

NOTA: A propósito, la columna de Alfredo Molano en El Espectador se refiere a la publicidad engañosa, “las embusteras campañas para mejorar imágenes corporativas de una compañía, de un grupo económico, de un partido político, de una institución, de una multinacional”;a las campañas publicitarias para lavar la imagen de una institución. Considera Molano que “la opinión pública está siendo timada de manera cínica y perversa con campañas publicitarias que pintan lo negro y rojo de blanco y verde”. ¿Mera coincidencia con nuestra realidad?

Lavandería, por Alfredo Molano:http://www.elespectador.com/opinion/columna-345683-lavanderia
Medios de comunicación independientes y libres:
http://www.transparenciamexicana.org.mx/documentos/Sourcebook/capitulo14.pdf
Garantías para la independencia de los medios:http://www.infoamerica.org/icr/n06/nobre.pdf