El libro cuenta las vivencias del autor en su niñez y juventud, en Medellín durante la segunda mitad del siglo XX. En sus páginas plasma, cómo tuvo que enfrentar a tan corta edad los estragos de un territorio en conflicto. Sus recuerdos hacen parte de la historia, que no se puede olvidar a la hora de pensar en la anhelada paz.
La obra es la reconstrucción del pasado desde el amor, el dolor, la felicidad y la tristeza, sentimientos que se mezclan a la hora de pensar en su padre, ese hombre que se vistió de héroe, para luchar por los ideales de un mejor país, teniendo claras las consecuencias que esto le traería.
Es un libro que hay que leer antes de morir, porque a través de esta obra el autor logró liberarse y cerrar la herida, por eso la invitación que nos hace es a reconocer nuestro pasado para perdonar, algo esencial en un país que busca la paz.
Por: Diana Margarita Leite