La prensa local, regional, nacional e internacional se ha encargado de decirlo todo y un poco más. Desde los look, las millonarias pagas, la exaltación de la belleza, las modas y las excentricidades más inimaginables que ha impulsado el campeonato, así como las historias de los mejores del mundo en tiempos en que no hacían parte de ese mundo.
Del cucuteño James Rodríguez, actual goleador del Mundial, se ha dicho de todo. En su momento también de Juan Fernando Quintero. Desde sus actuaciones creativas y oportunas en la cancha, hasta sus antecedentes futbolísticos en Colombia y Argentina, en el caso de Rodríguez.
Por ejemplo se conoce que a escasos años de edad James se desplazó con su familia a la ciudad de Ibagué, departamento del Tolima, donde empezó su juego como volante de creación. Con su experiencia en las Selecciones Tolima Infantil pasó a la Academia Tolimense del fútbol donde lograría, junto a sus compañeros, el título de la Pony Fútbol en Medellín, tenía 12 años. Desde allí, sus destrezas las ha vivido El Envigado FC, la Selección Colombia sub 17, Banfield, Udinese, Porto y Mónaco y la selección de mayores; actualmente tedría la posibilidad importante de jugar la próxima temporada en el real Madrid. Una carrera futbolística impresionante si se tiene en cuenta sus 22 años.
El balompié opita
El Fútbol es el deporte más multitudinario del planeta. Cientos de banderas hondean las jugadas en la cancha. (Ver: el fútbol de cabeza). Marcas comerciales, partidos políticos, religiones y en definitiva una completa cultura es sustentada por este deporte que genera miles de millones cada año.
En Colombia, al igual que Latinoamérica, y recientemente Norteamérica (donde el fútbol empieza a desplazar al Hockey y el Baloncesto), se suda la camiseta desde temprana edad, en todas las condiciones socio-económicas en que se desarrolla la sociedad.
El departamento del Huila (Colombia) se ha caracterizado por tener buenos deportistas a pesar de las múltiples dificultades que afrontan las personas que anhelan desempeñarse en la labor profesional de una disciplina deportiva. El fútbol apasiona a muchos jóvenes que buscan una oportunidad para cumplir sus sueños.
Actualmente el Club Atlético Huila cuenta con una plantilla profesional de 27 jugadores de los cuales solamente Carlos Abella es del departamento del Huila, el cual luego de la llegada al banco del Profesor Virgilio Puerto como director técnico tuvo el chance de disputar algunos encuentros en la Liga Postobón 2013-B.
¿Cómo son realmente las ligas menores del Fútbol?
Para el mes de Junio del año 2010 la Secretaria de la Liga de Fútbol del Huila tenía inscritos 45 clubes de formación deportiva. Cada uno de ellos con 22 a 40 jugadores en cada categoría. De los cuales muy pocos llegan a ser tenidos en cuenta en el club profesional del departamento.
En la actualidad en la ciudad de Neiva existen de 87 escuelas de fútbol, de las cuales 50 no cobran mensualidad a sus jugadores y 37 son privadas o de particulares. De todas solo una es apoyada por el Atlético Huila.
Carlos Villarreal oriundo del municipio de Gigante (Huila) desde muy niño le apasionó la práctica del fútbol y se propuso ser profesional. Un sueño que también Pele, Maradona, Messi, El Pibe, James Rodríguez y Juan Fernando Quintero tuvieron y pudieron hacer realidad.
Desde muy chico su entrega hacia el balón píe lo llevó a integrar los equipos de las instituciones educativas donde cursaba sus estudios, así como en varios equipos de la ciudad de Neiva y la Juventud Huila. Para el año 1991 se había convertido en el primer huilense en jugar futbol profesional con el Atlético Huila.
Además de Carlos Villarreal futbolistas huilenses como: Wilmer Zaldaña, Fabián Cuellar, Benjamín y Cristian González, Diego Barreto, Miguel Rojas entre otros, han tenido la fortuna de hacer parte de la plantilla profesional del Club de la región fundado el 29 de mayo de 1990. Aunque en la mayoría de los casos su carrera no fue muy larga ni prospera.
Pareciera que este deporte no es para todos, o todos no lo logran. Es el caso de Holman Sánchez oriundo del municipio del Agrado. Sus guayos Nike Mercurial Victory IV son un regalo muy preciado que le hicieron los compañeros del Club Ferroválvulas de la ciudad de Medellín el día que dejó el equipo. Desde los ocho años empezó la práctica del fútbol en la escuela “Sol de América”, con la cual participó en varios campeonatos locales y departamentales. “Su buen juego, capacidad goleadora y buen dominio de balón lo distinguió desde el principio”, comenta su primer Entrenador, Gabriel Sánchez.
Por estas capacidades, a los 10 años, Holman se vio premiado con la gran oportunidad de probar suerte en el Atlético Huila. Sus profesores, entrenadores y directivos del Club vieron en este muchacho un buen jugador para el futuro.
Pero su paso no se concretó, su corta edad, según el Atlético, no le permitía presentar la prueba. Junto a él 10 jóvenes más vivieron la desdicha.
Holman no se rindió y se presentó al Atlético Huila en dos oportunidades más, una de ellas a la edad de 11 años en el 2008 y otra a los 13 años en el 2009, pero en ambas ocasiones contó con la misma suerte. No fue aceptado y en ningún momento pisó la grama del estadio donde se realizaba la prueba.
El doctor José María Buceta psicólogo de la Universidad Nacional en su libro “El rol del Psicólogo Deportivo”, realiza un análisis de como un atleta reacciona frente a situaciones como la de Holman. Afirma que “el deportista se encuentra en una encrucijada que tiene dos caminos, retirarse o continuar”.
“Como cualquier actividad de la vida fácilmente lo puede afectar a uno. Que tenga que presentarse a unos exámenes, a un puesto o una situación cualquiera y no lo acepten. Pueden haber problemas de frustración desde el punto de vista psicológico que lo harán sentir mal en todos los aspectos de la vida”, manifiesta un profesional del área deportiva en la Universidad Surcolombiana.
Emigrantes por una oportunidad en el fútbol
Holman estaba a punto de retirarse de la práctica del fútbol, pero apostándole a una última oportunidad con la ayuda de su familia y su equipo, se dispuso a viajar a la ciudad de Medellín para presentarse a la convocatoria del Club Ferro Válvulas de la capital de Antioquia, escuela en la cual se formaron jugadores profesionales como Yulian Mejía, Luis Páez, Víctor Giraldo y Javier “Choronta” Restrepo.
En un contexto totalmente diferente Sánchez empezó a practicar su deporte favorito. Antioquia es un departamento tradicionalmente futbolero en Colombia y cuenta con una gestión deportiva ejemplar en comparación a otras regiones del país. La liga de balompié de este departamento cuenta con 24 categorías de juego en las cuales cada uno de los participantes puede mostrar su nivel y de las que están atentos todos los clubes profesionales de Suramérica.
Allí se dimensiona la llamada pirámide de desarrollo en el deporte desarrollada por la Asociación de Deportistas Españoles, postulando que entre más ascienda el deportista mayor debe ser la dificultad para llegar al siguiente escalón. Los jóvenes entre 16 y 17 años (Edad en la que se encontraba Holman para entonces) se posicionan en la tercera etapa denominada de preparación, a dos niveles del profesionalismo.
Durante 10 meses Holman se esforzó física y mentalmente con el objetivo de cumplir su sueño, aunque luego de observar y dimensionar que casi no había avanzado mucho en el terreno, decidió regresar a su pueblo natal y dejar de lado la opción de ser futbolista profesional.
Para Jairo Silva Quizá actual Coordinador del Programa de Técnico Profesional en Fútbol, Ex entrenador Profesional del Atlético Huila, Profesor Universitario, Especialista en fútbol, Coordinador y veedor de talentos deportivos estas situaciones tienen que ver con “la visión cultural que se tiene desde los entes gubernamentales, los cuales no demuestran un empoderamiento del deporte, la prácticas deportivas se miran por el momento pero no se hacen procesos. No se le da el valor a tener una ficha del futbol profesional colombiano con la pedagogías, estrategias y estímulos adecuados al deportista”.
El caso de “Chema”
Durante varios años el licenciado en Educación Física Álvaro Fernando Polanía Gutiérrez ha dirigido la escuela de formación futbolística EHC más conocida como “Los Gatos”, uno de los clubes más destacados a nivel deportivo en la región y en la que se han formado talentos del balompié nacional como Chema Barragán. Un joven que buscó nuevos horizontes en el Club Atlético Argentino Rojas, entidad deportiva de la ciudad de Rojas al noreste de la provincia de Buenos Aires, a 240 kilómetros de la capital de la Republica de la Argentina.
La oportunidad se le presentó gracias a la gestión del Club EHC en cabeza de su director, al percibir que el joven no podría surgir como profesional en el Huila. De esta manera, Barragán quedó bajo la responsabilidad de Eduardo Hernández, uno de los entrenadores del Club Rojas, quien además acompaña y dirige el proceso de otros siete jugadores opitas.
Teniendo en cuenta que las escuelas de formación son las bases para los equipos profesionales locales, como se estipula en el Capítulo 1 Artículo 7 del MODELO DE ESTATUTOS DE FEDERACIÓN DEPORTIVA CONSTITUIDA POR CLUBES DEPORTIVOS de COLDEPORTES, Alberto Herrera Abogado encargado de la oficina de inspección, vigilancia y control de la entidad, explica que estas deberían tener total apoyo de los clubes profesionales de cada región, pues la razón de ser de la Federación es fomentar, patrocinar y organizar la práctica del deporte y sus modalidades deportivas, dentro del ámbito nacional e impulsar programas de interés público y social.
Situación ante la cual el D.T. de “Los Gatos”, Polanía Gutiérrez, se muestra indignado al afirmar que el apoyo a las escuelas de formación futbolística de la región y especialmente en Neiva no es el más adecuado por parte del Atlético Huila.
Aunque los clubes profesionales son entes privados, según lo denomina el artículo 14 del Decreto Ley 1228 de 1995, “deben cumplir un interés público y social para el fomento, patrocinio y práctica de uno o más deportes”.
“Nadie es profeta en su tierra”
Pareciera una frase de cajón, pero es una variable valida en el juego táctico que deben empezar a realizar los deportistas para entrar en la cancha: cualquiera que sea el escenario de desempeño deportivo.
Los mejores jugadores de la historia lo vivieron y recientemente el 10 de la Selección Colombia James Rodríguez lo ha demostrado, desde el año en que Argentina coreó su nombre luego de salir de Colombia en Busca de consolidar su sueño.
Retomando la historia de Carlos Villarreal del municipio de Gigante, se puede dar una pincelada más a este aspecto. En el Año de 1992 y bajo las riendas de Alberto Rujana el Club Atlético Huila asciende a la primera división de futbol Colombiano, Carlos Villarreal hizo parte de ese grupo de jugadores que lograron el tal anhelado triunfo. Nuevos retos se venían para el equipo, así que los directivos decidieron traer nuevos jugadores que reforzaran la nómina para el campeonato que se avecinaba. Estas nuevas contrataciones relegaron a los jugadores opitas y a Carlos no le quedo otro camino que el retiro.
Posterior a esto, Villarreal inició estudios de Licenciatura en Educación Física en La Universidad Surcolombiana y luego se especializó en Miami y Argentina. En el año 2001 se vinculó junto al Profesor Jairo Silva Quiza al Club Deportivo FAS del Salvador, institución donde estuvo varias temporadas y ganó varios títulos.
Al igual que Carlos la mayoría de jugadores profesionales de la región que han querido seguir ejerciendo su profesión como futbolistas les ha tocado emigrar hacia otro lugar del país o del continente.
Cristian Gonzáles, quien en el momento se encuentra sin equipo, pasó por el futbol Uruguayo, Boliviano y por la primera y segunda división de la Selección Colombia Fabián Cuellar otro de nuestros jugadores ha estado en Venezuela, Perú, Bolivia, Chile y actualmente milita en el balompié Mexicano. También, Miguel Rojas, quien ya está retirado, hizo parte de la escuadra de varios equipos de la Liga Colombiana, e incluso se coronó campeón de Copa Libertadores de América convirtiéndose en el único Opita en lograrlo.
No solamente a los jugadores que tienen un recorrido futbolístico les correspondió irse a buscar suerte a otro lado, en febrero de este año (2014) cinco jóvenes huilenses fueron seleccionados por el Club Atlético Sarmiento para ir a probar su talento en este equipo de la ciudad de Resistencia.
Pero, ¿por qué el futbolista Opita no triunfa como profesional? ¿Qué lo hace tener desventajas sobre otros profesionales? ¿Por qué no es profeta en su tierra?
Virgilio Puerto actual director técnico del Atlético Huila, investigador del fútbol en la región Surcolombiana, con experiencia en trabajo de divisiones inferiores de equipos de futbol profesionales ha dicho que “al Huila le hace falta hacer un nuevo proceso con los entrenadores que están en las categorías menores, generar capacitaciones desde los entes gubernamentales deportivos, mejorar los escenarios; el joven al no recibir una buena formación le es difícil desempeñarse a nivel local, nacional e internacional”.
Como dice el adagio popular “Nadie es profeta en su tierra” se cumple en la vida deportiva de los futbolistas opitas, quienes si quieren continuar con sus aspiraciones de ser profesionales deben migrar hacia otro lugar.
Por: Willian Camilo Cardoso
Juan Camilo Pascuas
Andrés acosta
Fotografía: www.chacaritajuniors.org.ar