Por: Mónica Mayelly Arguello Martínez
        Pedagogía Infantil – Universidad Surcolombiana

 

El lenguaje es una forma de comunicación que se basa en un sistema de símbolos. Consiste en las palabras que utiliza una comunidad y las reglas para combinarlas.

Necesitamos el lenguaje para hablar y escuchar a otros. Nuestro lenguaje nos permite pasar información, describir con detalle eventos pasados y planear el futuro. De igual manera nos da la posibilidad de transmitir información de una generación a la siguiente creando una herencia cultural.

Es a través del lenguaje como las personas expresan sus sentimientos, emociones e ideas. El desarrollo del lenguaje requiere de varios procesos, sin embargo el entorno inmediato que rodea al individuo será el detonante de dicha habilidad. Como lo plantea el pedagogo Vigostky “El lenguaje es un verdadero mecanismo para pensar, una herramienta mental; el lenguaje hace al pensamiento más abstracto, flexible e independiente de los estímulos inmediatos”.

Un niño que crece en un ambiente estimulante y con lazos socio-afectivos sólidos, tendrá grandes posibilidades de desarrollar habilidades comunicativas apropiadas. Tanto la comunidad educativa como los miembros de la familia son los principales motores para la estimulación y desarrollo del lenguaje de los infantes, y es ahora cuando los docentes debemos ser más partícipes de este proceso, así lograr que nuestros niños se puedan expresar de una mejor manera y llevar a cabo ciertas comunicaciones con los demás sin ningún obstáculo.

La estimulación del lenguaje en la etapa infantil tiene gran importancia, se convierte en una de las mejores herramientas que les permitirá a los niños realizar aprendizajes escolares satisfactorios y encaminar mejor la comunicación con los demás. El adecuado desarrollo del lenguaje implica en el niño confianza, seguridad, alta autoestima, bienestar y autonomía.

Por lo tanto, los y las docentes de pedagogía infantil son parte esencial en la vida de los niños, con ellos se va creando nuevas oportunidades y estrategias de aprendizaje, las cuales con el quehacer se van generando diversas actividades que sirven de terapia del lenguaje con materiales sencillo y básico del entorno, que le facilite mejorar o restablecer la comunicación lingüística no desarrollada o alterada en los infantes con estimulación temprana. Detectando oportunamente en estos pequeños los problemas de aprendizaje que presentan y trabajar articuladamente con el entorno familiar cuando se trata de una dificultad a nivel no severa, debido a que esta puede obedecer a diversas causas de factores que intervienen en el trastorno especifico del aprendizaje (TEA); esto es algo que se debe tener en cuenta para contribuir en el crecimiento y desarrollo integral de los niños.

 

Experiencia surcolombiana con el lengua infantil

 

Por consiguiente, una de las mejores estrategias que se desarrolla en la práctica pedagógica y como docente en formación es “El estudio de caso” el cual genera grandes aportes tanto para el maestro como para el niño.

Esta valiosa experiencia desde la Universidad Surcolombiana, está relacionada con la intervención en el aula de clase de una niña de tan solo cinco (5) años de edad, del nivel de preescolar la cual mediante diversos procesos como la observación directa, diálogos con la madre de familia y la docente de la institución educativa, evidenció algunas falencias que presentaba en el área comunicativa – lenguaje -, referente a no tener un amplio vocabulario que le permitiera expresarse apropiadamente como los otros compañeros de su edad.

Al momento de preguntarle algo se le dificultaba pronunciar al articular los sonidos de los fonemas, en las palabras, frases y oraciones, las cuales generaban que su profesora y compañeros no le entendieran muy bien lo que ella decía. Situación que me llevó a indagar en lo relacionado al desarrollo evolutivo del lenguaje de los niños de 4 – 5 años de edad en diversas fuentes teóricas, entre esas a Vigostky, generando herramientas para estimular su lenguaje durante algunos minutos a través de diversos ejercicios o actividades desarrolladas con la niña contando durante la práctica, con el apoyo y colaboración de la familia.

Se logró encaminar satisfactoria y claramente ciertas conversaciones con sus compañeros y maestra, al mejorar la fluidez verbal y la pronunciación del lenguaje de la niña, luego de una serie de actividades de estimulación pertinentes de acuerdo a su edad: ejercicios articulatorios, de respiración, de lengua, lectura de cuentos y descripción de láminas, entre otras. Luego de la intervención la participación de la niña durante su proceso educativo ha sido más activa, ahora goza y disfruta de las actividades de aprendizaje con mayor autonomía.