La ciudad de Neiva no es ajena ante tal situación, por el contrario en el mes de noviembre se presentaron 40 casos. Al respecto Sandra Muñoz Leguizamo, funcionaria de la Secretaria de Salud de la ciudad afirma que ha sido un aumento significativo en lo que va corrido del año 2014 en comparación con el mismo periodo del 2013. Para ella, estas alteraciones se presentan debido al cambio climático, la necesidad de la comunidad de almacenar agua para el consumo humano y la baja cultura de prevención en la población.

La presencia constante de este evento hizo que Maithe De Carvalho, enfermera oriunda de Brasil se interesara por situarse en la capital del Huila con el fin de realizar una intervención sobre las acciones que se gestan para mitigar el flagelo.

Las inferencias que encontró en el estudio denominado “Prácticas de salud pública para el control del dengue”, fue el poco esfuerzo conjunto de diferentes esferas del gobierno, la falta de programas sostenibles que garanticen la erradicación del dengue, la rectificación de que los programas de salud solo se limitan a transmitir información y no a generar impactos efectivos en la región. Al igual la falta de estrategias para consolidar cambios en la comunidad acerca de las medidas preventivas. Maithe De Carvalho enfatiza que estos mismos problemas los sufre Brasil, con un mal endémico y más de 570 personas fallecidas por la enfermedad en el 2013, por eso considera que es conveniente implementar las recomendaciones que sugiere la Organización mundial de la Salud, relacionadas con el trabajo intersectorial para la prevención, manejo oportuno y adecuado del dengue.

Para sopesar el impacto, la Organización Mundial de la Salud suministra una serie de medidas preventivas. Evitar que los mosquitos encuentren lugares donde depositar sus huevos, eliminar los desechos sólidos y los posibles hábitats artificiales, cubrir, vaciar y limpiar cada semana los recipientes donde se almacena agua. (Ver medidas OMS).

Estos resultados dejan entrever que no son suficientes las charlas y encuentros de prevención, sino que hay que implementar acciones estratégicas que permitan el real fin del dengue. Así mismo, la concienciación y creación de programas sostenibles, dinámicas que transformen la efectiva erradicación del dengue y el bajo estimulo de estrategias preventivas que permitan generar cambios en la población. Por tanto es un llamado a las entidades idóneas y organismos de control a que se concienticen al respecto y tomen las medidas necesarias para contrarrestar el dengue. El tema es pertinente para debatir nuevos retos en la región y para replantear la dinámica de los centros de salud.