Desde la Universidad Central, un grupo de nueve estudiantes de Arte Dramático que tienen como objetivo el reconocimiento de los hechos que han marcado al país, trajeron el pasado jueves a las instalaciones de la Universidad Surcolombiana la obra llamada “Siempre Viva” que pretende recuperar la memoria de los hechos ocurridos durante la toma del Palacio de Justicia el 6 de noviembre de 1985.

Suregión habló con Juliana S. Estudiante de octavo y último semestre de Arte Dramático de la Universidad Central sobre la obra dirigida por Fabián Martínez y la importancia de no olvidar.
Suregion: ¿Qué los motivó a representar este acontecimiento?
Juliana S.: Durante mucho tiempo hemos dicho que queremos hacer teatro colombiano, venimos de una escuela donde se hace teatro clásico, de todas partes del mundo menos de nuestra raíz. Finalmente llegó la oportunidad porque logramos realizar esta obra. Nuestra misión es llevar teatro a Colombia tratando de que recuerden la situación del país.
Suregion: ¿Cuáles son los momentos que maneja la obra?
J.S.: Primero quisimos trabajar los sentimientos del público, por eso arrancamos la obra muy arriba; con lo de la celebración, la fiesta, jugando con la comedia, echando chistes. Luego el drama con los acontecimientos ocurridos en la toma del Palacio de Justicia en Bogotá. La idea es que el público también sienta esas emociones.
Suregion: ¿Cuál es el elemento fundamental que da contexto a la obra?
J.S.: La música fue un elemento clave. En la dramaturgia original de la obra así está escrita, el autor plantea las piezas musicales, nosotros las quisimos respetar, lo único que hicimos fue en la fiesta insertar un colash de canciones de la época.
Suregion: ¿La obra hace parte de un proyecto de grado en la Universidad Central?
J.S.: Sí. Nuestro proyecto de grado es una gira por Colombia. Queremos llevar teatro a esos lugares donde hay poca oferta cultural. Contamos con tres obras: esta que se llama, “Siempre Viva”, “los fúsiles de la señora C”, que tiene que ver con la guerra civil española, y “Sancho Panza de la Isla”, que es un poco más cercana al Quijote de la Mancha.
Suregion: ¿Por qué decidieron justamente esta obra para la Surcolombiana?
J.S.: A la Universidad le llamó la atención. Es, de las tres obras, me atrevería a decir, la que más nos apasiona, con la que más nos divertimos y obviamente a la hora de llamar a ofrecer a escoger las tres obras, la gente siente la pasión; a las personas les llama más la atención el trabajo de la casa.
Suregion: ¿A qué lugares han ido y cómo los ha recibido el público?
J.S.: Arrancamos con unas temporadas en Bogotá, en el Teatro Libre, en Casa Ensamble y fuimos a un barrio en Ciudad Bolivar a que los niños vieran teatro, los niños estaban encantados. También estuvimos en el Meta, Villavicencio y terminaremos en el Caquetá antes de llegar a Neiva.
La gente agradece el trabajo que hemos realizado.
Suregion: ¿Por qué éste acontecimiento histórico del país?
J.S.: La leímos y nos encantó. Creímos que era hora de mirar en el espejo y recordar ese momento. Fue un momento en el que le ocurrieron muchas cosas al país y creímos pertinente trabajar en hacer memoria mediante el arte.
Suregion: ¿Qué contraste se puede hacer entre lo ocurrido en el 85 y la situación actual del país?
J.S.: Es necesario reconocer y analizar el pasado para seguir haciendo justicia, para llegar a esa paz tan anhelada que todos queremos.
También nos sirve para darnos cuenta que las cosas siguen en la nada, como que no pasa nada a nivel país, a nivel paz, a nivel Gobierno. Pasamos y pasamos siempre por lo mismo y no sucede nada, y lo único que hacemos es ver como el país sigue en medio de un conflicto.
Por eso pensamos que a través del arte se puede enviar un mensaje a la gente para que entienda los procesos sociales por los que ha pasado el país.
Suregion: ¿Qué otra temática le gustaría abordar de la historia colombiana?
J.S.: Lo colombianos que somos. Me gusta como en medio de las dificultades logramos tener una buena energía, por ejemplo: en medio del drama siempre hay un chiste, somos luchadores en cualquier situación. La obra también refleja eso, los personajes son muy colombianos y la gente se siente identificada con ellos.