Pues bien, una reparación de la ya obsoleta red de acueducto, fue la protagonista del desespero colectivo de los ciudadanos.
Empresas Públicas de Neiva en comunicación oficial se comprometió bajo maratónicas jornadas de trabajo a restituir el servicio, pero como es costumbre, no cumplió. Al margen de la coyuntura actual, los neivanos deberían preocuparse por saber cuál va a ser la salida definitiva, a un problema que ha sacado canas a las administraciones oficiales de los últimos 20 años.
Y es que la crisis por el suministro constante del líquido encendió nuevamente las alarmas ciudadanas, y despertó a la anquilosada administración municipal. El problema del agua está vivo, y si no, que lo digan los candidatos a Corporaciones Públicas, que ven en él, una perfecta oportunidad para construir discursos demagógicos (además de poco técnicos), dado que en tono vehemente, prometen soluciones definitivas al problema, pero no dicen cómo hacerlo.
Es necesario activar las veedurías sobre temas de alto impacto social como el agua, sobre todo en una ciudad que solo toma conciencia de sus problemas por efectos de la coyuntura. Que la suspensión del servicio sea solo un campanazo de alerta, algo anda mal en el sistema de acueducto neivano, pero la preocupación ha de ser de todos.
Faltan pocos días para la finalización de una administración municipal y la llegada de otra. Sea esta la oportunidad para hacer seguimiento a los proyectos que se formulan, para establecer el nivel de continuidad hacia el futuro. No olvidemos los problemas del Reservorio, triste vergüenza nacional. Los ciudadanos merecen respeto y en ese sentido valoramos la movilización social de neivanos en las redes sociales, en especial Facebook donde existen grupos que propenden por un mejor serrvicio. www.facebook.com/#!/group.php
La invitación pues, queda abierta.
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