En 1998 la ciudad de Neiva concibió la construcción de una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) como una necesidad y compromiso con el medio ambiente. Casi dos décadas después, con un falló del Tribunal Administrativo del Huila, no son del todo claras las características técnicas del proyecto y su costo – beneficio. La ciudadanía reclama transparencia y que la PTAR quede ubicada fuera del casco urbano de la ciudad.

El tratamiento de aguas residuales en la ciudad de Neiva es un imperativo ambiental impostergable en una ciudad con 400.000 habitantes que generan un promedio de 1000 litros por segundo, es decir 51.800 metros cúbicos por día. Se estima que en el año 2.050 el volumen de agua servida será de 1.150 litros por segundo, 110.720 metros cúbicos al día.

El objetivo del departamento del Huila, el municipio de Neiva, las Empresas Públicas de Neiva (EPN), la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM) y Cormagdalena, es tratar el 97 por ciento de aguas residuales que a diario terminan en el río Magdalena a través de 14 puntos de vertimiento; además de avanzar en el plan de saneamiento y manejo de vertimientos, y cumplir con el plan departamental de aguas.

La consultoría adelantada por Centro de Aguas dirigido por el ingeniero Diego Fernández, ha calculado que la PTAR de 1.5 metros cúbicos por segundo, con proceso de lodos activados, pasó de tener un costo aproximado de construcción de 150 mil millones  y 1.050 millones de pesos en mantenimiento anual en 2010, a 250 mil millones en construcción y 1.700 millones de pesos en mantenimiento, en el presente año 2016. Por Ley el costo administrativo y operativo debe asumirlo el usuario, que en el caso de Neiva representaría alrededor de 10 mil pesos adicionales en la factura mensual.

La misma consultoría concluye que las 8.5 hectáreas de terreno dispuesto para la instalación de la PTAR son limitadas y no permite un gran desarrollo tecnológico. “En diálogo con la comunidad hay que hacerle entender que evitar los olores nos va a costar muchísima plata en términos de inversión”, agrega el gerente del Centro de Aguas.

La comunidad y veedurías cuestionan

Los habitantes de la comuna uno se muestran en desacuerdo con la posible construcción de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales en inmediaciones de sus viviendas. Dicen “sí a la PTAR pero fuera del área urbana de Neiva”. A continuación la expresión de una de las habitantes en el marco del “Primer Foro de Compromiso Social y Ambiental, PTAR río Magdalena”:

Para el Comité de Veeduría Ciudadana los estudios y diseños contratados por las Empresas Públicas de Neiva (EPN) en abril de 2011 con el Consorcio Neiva 2.009, por un valor de $2.250 millones (más IVA), por el término de siete meses, “no fueron elaborados conforme lo establece los requisitos legales (RAS 2000)”, aseguran que el consultor trata de imponer un sistema de tratamiento tipo compacto de manejo electromecánico, exageradamente costoso en su construcción, mantenimiento, reposición y operación.

Afirman además que el lote adquirido por la Administración Municipal está ubicado en zona inundable, fangosa a orillas del Rio Magdalena y cuenta con un área inferior al área requerida. Un terreno que al estar a la entrada de la ciudad de Neiva, frente al Bario Camilo Torres, comuna uno, rodeado de instituciones educativas, de salud y urbanizaciones, no es el ideal.  Dichas características, según el ingeniero Marcos Silva, permitiría el tratamiento máximo del 70% de las aguas residuales de Neiva.

“Hicimos una exploración y lo que le han dicho al alcalde (Rodrigo Lara) que hay que construir unos túneles es mentira, es un engaño, es falacia. Esos conectores se pueden llevar por una línea de pendiente. Además es posible construir la PTAR en otra parte porque la geometría de los conectores lo permite”, enfatiza el ingeniero Silva de la veeduría ciudadana.

El diseñador del proyecto PTAR, Fernando Silva, ha dicho que las preocupaciones de la comunidad se dan debido a la falta de planeación municipal que sabiendas de la que sería la ubicación de la Planta permitió la urbanización del sector.

Entre otras situaciones conocidas en el marco del Primer Foro adelantado por la actual administración de la ciudad, está el costo del lote que habría sido adquirido por 2000 mil millones de pesos y adecuado con 3.500 millones de pesos, a raíz de las dificultades de nivel que presenta.

Los expertos sanitarios y ambientales

Para el ingeniero Sanitario, Nelson Javier Suescun, existen muchos vacíos técnicos y no hay una certeza por parte de los consultores que le de tranquilidad a la comunidad. No hay un análisis beneficio-costo. Son «muy temerosos en dar el concepto y eso ha causado que la administración y la comunidad duden que sea la decisión correcta». La tecnología que proponen aproximadamente un 70% es obra civil y tan solo un 30% realmente tecnología:

En la misma dirección va el Ingeniero Ambiental y Sanitario, William Lozano Rivas, al recomendar la revisión concienzuda de los estudios:

También el Ingeniero Ambiental Jhon Jairo Plazas insta a la administración a evaluar el componente económico, social y ambiental:

Finalmente el alcalde de la ciudad de Neiva, Rodrigo Lara Sánchez, ha solicitado a través de este medio de comunicación el acompañamiento de las diferentes autoridades ambientales para tomar las mejores decisiones en una mesa técnica:

Mientras tanto la construcción de la Planta de Tratamiento de Aguas residuales (PTAR) continuará siendo una necesidad urgente sentida principalmente por el río Magdalena y sus ecosistemas.

Fotografía tomada de: www.huila.gov.co